09 Abr

El consumo de legumbres se asocia a un menor riesgo de desarrollar diabetes

Debido a su valor nutricional, comer legumbres de forma regular podría mejorar la salud. De hecho, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) declaró el año 2016 como el año internacional de las legumbres con el objetivo de concienciar a la población sobre sus beneficios nutricionales.

Las legumbres constituyen un grupo de alimentos ricos en vitaminas del grupo B, contienen diferentes minerales beneficiosos para la salud (calcio, potasio y magnesio), grandes cantidades de fibra, y son consideradas un alimento con bajo índice glucémico. Es por ello que dan lugar a un incremento más lento de los niveles de glucosa en sangre tras su ingesta.

Hasta hoy, a pesar de que las legumbres se consideran uno de los factores dietéticos que pueden ofrecer protección frente a la diabetes tipo 2 –que afecta a más de 400 millones de personas en el mundo (según datos de 2015)–, la asociación entre esta enfermedad y el consumo de legumbres (excluida la soja y sus derivados) ha sido poco estudiada.

En relación con los diferentes subtipos de legumbres, las lentejas son las que se han asociado a ese menor riesgo de desarrollar diabetes

Ahora, resultados recientes del estudio sobre Prevención con Dieta Mediterránea (PREDIMED) confirman esa asociación protectora entre el consumo de legumbres, especialmente lentejas, y el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.

Además, en la investigación, llevada a cabo por investigadores de la Universidad Rovira i Virgili (URV) y publicada en la revista Clinical Nutrition, también se ha asociado este menor riesgo con la sustitución de media ración al día de huevos, pasta, arroz y patata hervida por media ración al día de legumbres. Los expertos han analizado a 3.349 participantes con alto riesgo cardiovascular que no tenían diabetes tipo 2 al inicio del estudio.

Tras cuatro años de seguimiento, los resultados han revelado que, en comparación con los individuos que consumen legumbres —lentejas, garbanzos, alubias y guisantes— en menor cantidad (12,73 gramos/día, lo que equivale aproximadamente a 1,5 raciones a la semana de 60 g en crudo), los participantes que las consumían en mayor medida (28,75 gramos/día, lo que equivale a 3,35 raciones a la semana) presentaban un 35% de menor riesgo de diabetes tipo 2.

Lentejas, si quieres las tomas

En relación con los diferentes subtipos de legumbres, las lentejas son las que se han asociado a ese menor riesgo de desarrollar diabetes. Los individuos con una mayor ingesta de lentejas durante el seguimiento (aproximadamente 1 ración/semana), frente a los individuos que las consumían en menor cantidad (menos de media ración a la semana), presentaban un 33 % de menor riesgo de desarrollar la enfermedad.

Asimismo, hay que subrayar que la sustitución de media ración al día de alimentos ricos en proteínas o hidratos de carbono (huevo, pan, arroz y patata hervida) por media ración al día de legumbres se asoció también a un menor riesgo de incidencia de la diabetes tipo 2. Los investigadores destacan la importancia del consumo de legumbres para la prevención de enfermedades crónicas, entre ellas la diabetes, pero afirman que se necesitan más estudios con otras poblaciones para confirmar estos resultados.

Fuente: SINC

26 Dic

10 consejos de una alimentación saludable

1. Coma alimentos variados

Necesitamos más de 40 nutrientes diferentes y ningún alimento por sí solo puede proporcionarlos todos. El suministro de alimentos que existe hoy en día facilita tomar una amplia variedad de alimentos, tanto comprando alimentos frescos para cocinar como comprando comidas preparadas o comida para llevar. ¡Elija los alimentos siempre de manera equilibrada! Si toma un almuerzo rico en grasa, tome una cena con poca grasa. Y si un día toma carne en la cena, intente escoger pescado al día siguiente.

2. Base su dieta en alimentos ricos en hidratos de carbono

La mayoría de la gente no toma suficientes alimentos ricos en hidratos de carbono como el pan, la pasta, el arroz, las patatas y otros cereales. Más de la mitad de las calorías de su dieta deben venir de estos alimentos. Pruebe con el pan integral, la pasta y otros cereales para aumentar su ingesta de fibra.

3. Tome muchas frutas y verduras

La mayor parte de la gente no toma la suficiente cantidad de estos alimentos que proporcionan importantes nutrientes protectores. Intente comer al menos cinco raciones al día. Pruebe nuevas recetas o vea qué platos preparados están disponibles en el supermercado.

4. Mantenga un peso corporal saludable y siéntase bien

El peso adecuado depende de muchos factores tales como el sexo, la altura, la edad y la genética. El sobrepeso aumenta el riesgo de padecer varias enfermedades tales como los problemas cardiacos y el cáncer. El exceso de grasa aparece al ingerir más calorías de las que se necesitan. Estas calorías suplementarias pueden provenir de cualquier nutriente que contenga calorías (las proteínas, las grasas, los hidratos de carbono o el alcohol) pero la grasa es la fuente más concentrada de calorías. La actividad física es un buen método para quemar calorías y puede hacerle sentirse bien. El mensaje es simple: si está ganando peso, tiene que comer menos y ser más activo.

5. Coma raciones moderadas: reduzca, no elimine alimentos

Si ingiere las raciones adecuadas de cada alimento, es más fácil comer de todos los grupos de alimentos sin necesidad de eliminar ninguno. Por ejemplo, algunas raciones razonables son: 100g de carne, media pieza de fruta, media taza de pasta cruda o 50ml de helado. Las comidas preparadas pueden ofrecer un medio práctico para controlar las raciones y a menudo aparecen las calorías que contienen en el envase, lo cual ayuda a su recuento. Si come fuera, podría compartir parte de su comida con un amigo.

6. Coma regularmente

Saltarse las comidas, sobre todo el desayuno, puede conducir a una sensación de hambre descontrolada, causando a menudo una sobre ingesta. Realizar una media mañana o una merienda puede ayudar a contener el hambre, pero no coma demasiado para no sustituir las comidas principales. No olvide contar estas tomas como parte de su consumo total de calorías.

7. Beba muchos líquidos

¡Los adultos necesitamos beber por lo menos 1,5 litros de líquidos al día! Y necesitamos más cantidad si hace calor o si realizamos mucho deporte. El agua es obviamente una buena fuente de líquidos pero la variedad puede ser tanto agradable como saludable. Otras opciones son los zumos, los refrescos, el té, el café, la leche, etc.

8. Muévase

Como hemos visto, la ingesta de demasiadas calorías y no hacer suficiente ejercicio pueden dar lugar a un aumento de peso. La actividad física moderada ayuda a quemar las calorías que nos sobran. También es bueno para el corazón y para el sistema circulatorio, y para la salud en general y el bienestar. Así que haga de la actividad física una rutina diaria. ¡Use la escalera en vez del ascensor (tanto como para subir como para bajar)!. Dé un paseo en su descanso para comer. ¡No hace falta ser un atleta para moverse!

9. ¡Comience ahora! y realice los cambios gradualmente

Realizar los cambios de su estilo de vida gradualmente es mucho más fácil que hacerlos de repente. Durante tres días, anote los alimentos y bebidas que consume entre las comidas y en las comidas. ¿Toma muy pocas raciones de fruta y verdura? Para comenzar, trate de comer solamente una ración más de fruta y verdura al día. ¿Sus alimentos preferidos son ricos en grasa y le hacen ganar peso? No elimine estos alimentos y se sienta mal, en cambio intente escoger comidas bajas en grasas o comer menos cantidad de éstos. ¡Y comience a usar la escalera en el trabajo!

10. Recuerde: todo es cuestión de equilibrio

No hay alimentos “buenos” o “malos”, sólo dietas buenas o malas. No se sienta culpable de los alimentos que le gustan, simplemente tómelos con moderación y escoja otros alimentos que le proporcionen el equilibrio y la variedad que necesita para conseguir una buena salud.

 

 

Fuente: eufic.org

25 Dic

Alimentación consciente contra la comida veneno

Todos los países del mundo están empeorando en salud alimentaria. En el Estado Español, 90.000 personas mueren al año por enfermedades relacionadas con la alimentación insana. Y el 70% de lo que comemos está formado por alimentos procesados.Son datos de la campaña ‘Dame Veneno’ de VSF Justicia Alimentaria Global contra la comida que nos enferma: Comida procesada, cargada de sal, azúcares añadidos y grasas insalubres. El antídoto a ese veneno es la alimentación consciente y las alternativas a la industria alimentaria tan dañina también para el medioambiente.

La Naturaleza proporciona alimentos sanos de forma armónica, pero los seres humanos han creado una industria letal para fabricar de forma artificial los alimentos. Nos alejamos así del origen de algo tan noble como alimentarnos bien en beneficio de nuestra salud y nuestra plenitud. “Es vital comer de forma consciente para que vivamos plenamente, que es a lo que hemos venido: algo tan sencillo y que hacemos a diario nos puede aportar mucho”. Eva de las Heras es profesora y consultora en alimentación consciente. Vive en Candeleda (Ávila), donde tiene su huerto y ofrece cursos. “Cocinar de forma consciente es tener presente la procedencia de los alimentos que cocinamos, el trabajo de las personas que los llevaron hasta nuestras manos, su naturaleza, la vida que albergaron y en lo más profundo siguen albergando y honrarlo. La cocina consciente implica ver qué comemos para crear consciencia en ello”.

Explica Eva que el veneno está en la dosis de lo que nos llevamos a la boca. “Somos animales, pensantes en principio (Homo sapiens), y por ello cuanto más se aleje nuestra comida del alimento original-natural, menos beneficios y seguramente más perjuicios podrá causar a esta maravillosa maquinaria que tenemos como cuerpo; si fuéramos más conscientes lo trataríamos como el templo que es y sólo permitiríamos que entrara lo mejor”.

Los datos de la campaña Dame Veneno de VSF Justicia Alimentaria Global contra la comida que nos enferma muestran que en nuestros cuerpos entra lo peor. No hay ni un solo país en el mundo que no esté empeorando en salud alimentaria. Las ventas de productos ultraprocesados han aumentado un 43,7% en solamente 13 años. El 70% de lo que comemos son alimentos procesados y hoy en día consumimos un exceso de azúcares, grasas insalubres y sodio. Desde la campaña explican que “se ha abandonado la agricultura sostenible, campesina y familiar, centrada en la producción de alimentos saludables, cercanos, diversos y de temporada. Ahora es la gran industria alimentaria la que fabrica los alimentos y los procesa con una buena carga de componentes insanos”. Pero, además, el sistema agroalimentario no sólo empeora la salud humana, también es responsable de otros efectos negativos como el impacto en las poblaciones rurales, especialmente en las mujeres, los desequilibrios territoriales o consecuencias ambientales como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la contaminación de las aguas y la erosión de los suelos.

Eva, cuando cocina, piensa en el ciclo que hay detrás de cada alimento. Los de su huerto, por ejemplo, no tienen pesticidas ni químicos. Porque todo eso es lo que nos comemos también. Ella ha profundizado en la cocina macrobiótica, pero explica que cada cual, lejos de sectarismos, ha de apostar por lo que necesite y le sirva. “La cocina macrobiótica nos habla de la Gran (Macro) Vida (biótica) de la que disfrutamos cuando estamos sanos física, mental y emocionalmente, cuando estamos en nosotros, en nuestro centro. Se basa en los principios orientales del yin yang, muy fácilmente entendibles y aplicables. Igual que cada cual tenemos una forma de ser, comportarnos, reaccionar ante los sucesos de la vida, sentir, pensar, de esa misma manera está claro que cada uno necesitamos cosas diferentes para encontrarnos sanos, tranquilos, centrados, y es eso lo que a través del alimento nos damos y provocamos en nosotros, seamos conscientes o no… Muchas veces es tan sencillo como variar las proporciones y haremos el plato perfecto para cada uno”. Para ella, hay alimentos que no deberían faltar. “El alimento de oro es el grano integral de origen biológico (pues los pesticidas se acumulan en la cáscara del grano), porque contiene toda la información para ser árbol, y entre ellos (mijo, quinoa, trigo, cebada, avena, etcétera) el rey es el arroz integral redondo, alimento totalmente centrado y por ello beneficioso para todo el mundo”.

Desde la campaña Dame Veneno denuncian que la publicidad en televisión muestra mayoritariamente comida insana, incluso en horario infantil. Apenas un 2% de los anuncios ofrecen alimentos indicados para la infancia (verduras, frutas, arroz, pescados). Casi la mitad de la población infantil en España sufre ya exceso de peso. Y se estima que unas 90.000 personas mueren al año por problemas relacionados con la alimentación insana, que es ya una pandemia causante de enfermedades como la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.

De la campaña Dame Veneno nace la Alianza por una Alimentación Saludable, en la que ONGD, asociaciones de consumidores, organizaciones sociales y ecologistas y diversas AMPA reclaman una ley urgente para la alimentación saludable.

Sin embargo, las Administraciones públicas, en su gran mayoría, permanecen en un estado de parálisis. “Hay algo peor que la falta de control: que parezca que lo hay. Y eso es justamente lo que tenemos, un falso control”, indican desde VSF. La industria alimentaria se ha convertido en un poderoso agente capaz de condicionar las decisiones políticas. Pero hay medidas concretas que proponen desde la Alianza: el etiquetado obligatorio y diferenciado para los productos alimenticios insanos, un control efectivo de la publicidad alimentaria, políticas públicas que abaraten la alimentación sana y ecológica de proximidad y encarezcan la insana, la eliminación de la mala alimentación de los centros educativos y el fomento de la agricultura familiar campesina y los mercados alimentarios locales.

Nos están envenenando, sí. Pero podemos ponerle conciencia para volver a comer sano.

 

Fuente: elasombrario.com

14 Jul

Azúcar: el peor ingrediente de la dieta moderna

Este edulcorante no tiene nada de natural, por lo que puede tener efectos nocivos sobre el metabolismo y contribuir a todo tipo de enfermedades. Aquí hay 10 razones perturbadoras por las que se debe huir del azúcar como de la peste. Publicado por Ecoticias.

El azúcar industrializado (como la sacarosa y el jarabe de maíz de alta fructosa) que se usa habitualmente no contiene ningún nutriente esencial (como proteínas, vitaminas o minerales) y sí un montón de innecesarias calorías, a las que por esta misma razón se las denomina “calorías vacías”. También causa la mayoría de las caries dentales, ya que este tipo de compuestos solo aporta una enorme cantidad de energía de fácil digestión para las bacterias perniciosas que viven en la boca.

Pésima para el hígado
El azúcar produce una gran cantidad de fructosa, una sustancia que puede sobrecargar la función hepática. Para entender qué tan es malo es el azúcar, es necesario comprender lo que pasa con esta sustancia cuando entra en nuestro organismo. Después de su ingestión y ya en el tracto digestivo se descompone en dos azúcares simples: la glucosa y la fructosa, que pasan de inmediato al torrente sanguíneo. La glucosa es un componente habitual y necesario, que de carecer de él es capaz de ser sintetizado por nuestro cuerpo. La fructosa es un tema diferente. Nuestro cuerpo no la produce en cantidades significativas porque no hay necesidad fisiológica para ello. Además solo puede ser metabolizada en el hígado, pero esto solo sucede si hay una acumulación importante de esa sustancia y esta situación resulta muy nociva.

Puede causar esteatohepatitis no alcohólica e hígado graso
La fructosa se transforma en grasa a nivel hepático; una parte se elimina en forma de colesterol VLDL, pero siempre quedan residuos importantes en este órgano, por lo que comer grandes cantidades de azúcar puede provocar hígado graso y de este mal surgen todo tipo de problemas colaterales muy graves. Uno de estos posibles males es una grave afección llamada enfermedad no alcohólica del hígado graso (NAFLD), un problema creciente en los países occidentales que está fuertemente asociada con las enfermedades metabólicas.

Puede causar resistencia a la insulina
La insulina es una hormona muy importante en el cuerpo, ya que es la que le da la orden a la glucosa que está presente en el torrente sanguíneo para proceder a la quema de grasas con el fin de producir energía. También controla el nivel de este azúcar, ya que el exceso de glucosa en la sangre es altamente tóxico y una de las razones por las que se presenta la enfermedad llamada Diabetes, en sus distintas variedades. Una característica de la disfunción metabólica es que dicha hormona se vuelve “resistente” a la glucosa que proviene del azúcar, esto también se conoce como resistencia a la insulina y se cree que es uno de los conductores principales hacia muchas enfermedades como la obesidad, las afecciones cardiovasculares y la diabetes del tipo II.

Agrava la Diabetes tipo II
Cuando se presenta la situación antes descrita, las células beta de nuestro páncreas producen más de lo mismo (insulina resistente) y los azúcares en sangre se disparan de forma que pueden causar graves daños. Con el tiempo la resistencia a la insulina empeora progresivamente y el páncreas no puede producir suficiente insulina para mantener los niveles de azúcar en la sangre en los niveles necesarios.

Puede ocasionar cáncer
El cáncer es una de las principales causas de muerte en todo el mundo y se caracteriza por la multiplicación incontrolada de ciertas células que se malignifican y la insulina es una de las hormonas clave en la regulación de este tipo de crecimiento. Por esta razón, muchos científicos creen que tener constantemente los niveles de insulina elevados (una consecuencia del consumo continuo de grandes cantidades de azúcar) puede contribuir al cáncer.

Aumenta el apetito
No todas las calorías son iguales ya que los diferentes alimentos pueden tener distintos efectos sobre el cerebro y sobre las hormonas que controlan la ingesta y la metabolización de los nutrientes.
Los estudios muestran que la fructosa no tiene el mismo tipo de efecto sobre la saciedad que la glucosa, ya que ésta controla la producción de la grelina u hormona del hambre, pero la fructosa no lo hace.

Es altamente adictiva
El azúcar puede ser adictivo para mucha gente ya que su consumo provoca una liberación de dopamina en el centro de recompensa del cerebro, por lo que el mensaje de “todo con moderación” puede ser una mala idea para las personas que son adictas a la comida “chatarra”,  porque lo único que funciona para una verdadera adicción es la abstinencia.

Contribuye a la obesidad en niños y adultos
La manera como este producto afecta a las hormonas y al cerebro, es una receta perfecta para la acumulación de grasa, por lo que las personas que consumen azúcar en exceso son los más propensas a sufrir de obesidad o sobrepeso. Esto se aplica a todos los grupos de edad. Esto es especialmente grave en los niños, en los que cada porción diaria de bebidas azucaradas o de bollería industrial se asocia con un enorme aumento del riesgo de padecer obesidad. De hecho lo primero que se suprime en una dieta para adelgazar es justamente el azúcar.

Aumenta el colesterol y el riesgo de enfermedades del corazón
Durante muchas décadas, la gente ha culpado casi en exclusividad a las grasas saturadas de las enfermedades del corazón, que es el asesino Nº 1 en todo el mundo. Sin embargo nuevos estudios muestran que el azúcar puede ser una de las principales causas de las enfermedades del corazón por los efectos nocivos de la fructosa sobre el metabolismo.
Los estudios muestran que grandes cantidades de fructosa pueden elevar los triglicéridos, el colesterol “malo” y los niveles de glucosa e insulina en la sangre (los principales factores de riesgo de enfermedades del corazón) y aumentar la obesidad abdominal en apenas 10 semanas.

 

Leer artículo publicado en ecoticias.com

06 Jul

TTIP “Es una amenaza para la democracia”

Blanca Ruibal es Ingeniera Agrónoma y activista por la soberanía alimentaria en Amigos de la Tierra España. Después de trabajar durante varios años con comunidades campesinas en Centroamérica, coordina desde el área de Agricultura y Alimentación de Amigos de la Tierra campañas de denuncia de la agricultura industrial, particularmente contra los cultivos transgénicos, así como de fomento de alternativas agroecológicas en la producción y el consumo. Le entrevistamos a colación del TTIP y las injusticias que traerá si no lo detenemos.


¿Por qué el TTIP es tan nocivo en lo que respecta a la agroalimentación?
-El TTIP pretende aumentar el comercio de productos agrícolas y alimentos entre Estados Unidos y la Unión Europea. En la agricultura europea existe aún un importante número de explotaciones de pequeña escala que producen alimentos sanos y respetan el entorno. Esta agricultura familiar estaría en riesgo de desaparecer ya que no podrían competir con la agricultura y la ganadería de EE.UU., de mayor dimensión y que produce alimentos a bajo coste. El TTIP conllevaría una intensificación de la agricultura industrial y una mayor concentración en manos de grandes empresas. Por otra parte, la producción de alimentos a ambos lados del Atlántico se produce con estándares muy diferentes de seguridad alimentaria, bienestar animal y protección medioambiental. En general las normas de la UE son más estrictas, por lo que el objetivo de los lobbies agroalimentarios de EE.UU. es rebajar o eliminar todas aquellas regulaciones que impiden la entrada de sus productos.  La entrada de productos alimentarios de EE.UU. producidos a bajo coste supondría una competencia inasumible para la agricultura europea y una amenaza para nuestra salud.

UNA AMENAZA
-¿Es el último eslabón del neoliberalismo?
-Actualmente el TTIP es la principal amenaza para la democracia, la justicia y los derechos de la ciudadanía. EE.UU. y la UE pretenden con el TTIP crear “el área de libre comercio más grande del planeta”. Para ello, además de bajar los aranceles y liberalizar nuevos mercados, se pretende armonizar la legislación entre ambas regiones. El tratado prevé también incluir un mecanismo de protección de las inversiones (ISDS); por todo ello el TTIP es la punta de lanza de la agenda neoliberal para poner el beneficio económico en el centro de las políticas y privilegiar a las empresas por encima de la ciudadanía.

-Ponednos algunos ejemplos de cómo el TTIP pone en peligro la salud de los consumidores…
-El enfoque de la seguridad alimentaria es completamente distinto en EE.UU. y en la UE. Mientras que en la UE se sigue un modelo conocido como “de la finca al plato”, en el que se revisan todas las etapas de la producción, en EE.UU. solo se revisa el producto final. Por eso son habituales prácticas higiénicas prohibidas en la UE, como el lavado de pollos con cloro antes de la venta al público. Otras regulaciones que son más laxas en EE.UU. se refieren al nivel de residuos de pesticidas permitido en las frutas y hortalizas o el uso habitual de antibióticos y promotores de crecimiento en el ganado. La resistencia a antibióticos en personas debido a su abuso en la producción de carne es ya un problema grave de salud pública en EE.UU. Otro asunto polémico es el de los cultivos transgénicos; apenas se cultivan en la UE (a excepción de España) pero están muy extendidos en EE.UU. Resultaría especialmente problemático para la salud la autorización de cultivos transgénicos tolerantes al herbicida glifosato, tal y como pretenden los lobbies estadounidenses.

LA INFORMACIÓN ES REBELIÓN
-¿Cómo nos podemos oponer al TTIP?
-Es fundamental en primer lugar que la ciudadanía esté informada de qué es el TTIP y qué pretende. Para quienes quieran hacer más, existen plataformas contra el TTIP en todo el territorio y la campaña estatal #NoalTTIP  que agrupa a individuos, campañas territoriales, organizaciones sociales, ecologistas, sindicales y políticas de todo el estado español. En la web #TTIPsecret de Amigos de la Tierra se puede encontrar también información actualizada acerca de los Días de Acción Global, recogidas de firmas y movilizaciones.

-¿El TTIP se propone privatizar la justicia, como dicen Susan George?
-El TTIP prevé la inclusión de un mecanismo de arbitraje entre inversores y estados (conocido como ISDS). El ISDSD proporciona a las empresas extranjeras una vía para exigir indemnizaciones millonarias a los gobiernos si consideran que una nueva legislación perjudica la rentabilidad de sus inversiones. El mecanismo deja de lado el sistema judicial de cada país para acudir a “árbitros”. Regulaciones relacionadas con las condiciones laborales o protección de la salud y el medio ambiente pueden ser cuestionadas por los inversores extranjeros. El mecanismo de arbitraje permitió por ejemplo a la empresa sueca Vattenfal reclamar una compensación de 3.700 millones de euros a Alemania por el cierre de su industria nuclear tras el desastre de Fukushima en Japón.

POLÍTICAS NEOLIBERALES
-¿Por qué nuestros gobiernos europeos están tan volcados con el TTIP y no defienden los intereses de sus ciudadanos?

-El TTIP está en coherencia con las políticas neoliberales de la UE, tanto de la Comisión Europea como de sus Estados Miembros. El TTIP es un ejemplo más de cómo la Unión Europea fomenta los privilegios de las empresas frente a los derechos de la ciudadanía. Resulta significativo cómo la UE promociona acuerdos como el TTIP mientras boicotea las negociaciones en el marco de Naciones Unidas para desarrollar un tratado vinculante que permitiría a la ciudadanía tener acceso a la justicia en casos de violación de derechos humanos por parte de empresas.

LAS PERSONAS EN EL CENTRO
-¿Vosotros defendéis una agricultura en el que las personas sean el centro? 
-Amigos de la Tierra defiende la soberanía alimentaria, una agricultura en que las personas y el medio ambiente estén en el centro del sistema agroalimentario. Para afrontar el reto de alimentar a la población cuidando el planeta es urgente y necesario un cambio de modelo en el que prevalezca la agricultura con personas, capaz de producir alimentos sanos, respetando el entorno y manteniendo un mundo rural vivo.

-¿Cuáles son vuestras previsiones sobre qué va a pasar con el TTIP?
-Las negociaciones del TTIP están avanzando mucho más despacio de lo que los bloques se propusieron. Sin duda, la enorme oposición ciudadana en la UE ha tenido un papel en esto. La reciente salida del Reino Unido de la UE y el fin del mandato de Obama en EE.UU. el próximo otoño no favorecen el avance de las negociaciones. Probablemente el TTIP esté en “vía muerta” en este momento. Pero debemos ser conscientes de que las instituciones de la UE seguirán atendiendo las demandas de los lobbies de la industria (particularmente la agroalimentaria) con o sin tratado.

Pablo Bolaño

SOBRE AMIGOS DE LA TIERRA
UN CAMBIO SOCIAL LOCAL Y GLOBAL
Amigos de la Tierra es una asociación ecologista con la misión de fomentar un cambio local y global hacia una sociedad respetuosa con el medio ambiente, justa y solidaria. Defienden la justicia social y ambiental y creen firmemente que el centro de las políticas han de ser las personas y la Tierra. En cuanto a la agricultura y la alimentación trabajan por la soberanía alimentaria y defienden una agricultura social y sostenible, que garantice una alimentación segura y sana.

 

 

Fuente: Vidasana.org

22 Jun

TTIP Un peligro para la agricultura y la alimentación

Amigos de la Tierra y la Coordinadora de Organizaciones Agrarias y Ganaderas (COAG) celebraron recientemente en Madrid una charla informativa sobre los peligros del TTIP para nuestra agricultura y alimentación.

El tratado de comercio e inversión que negocian EE.UU. y la UE podría tener un gran impacto en la seguridad alimentaria y el sector agrario europeo. Las normas de seguridad alimentaria son mucho más laxas en EEUU, lo que implica menores costes de producción; una situación ante la que no pueden competir los agricultores europeos. El uso rutinario de antibióticos y hormonas de crecimiento en la producción de carne, prácticas como el lavado de pollos con cloro antes de su comercialización, los altos niveles de pesticidas que se permiten en los alimentos o el uso a gran escala de cultivos transgénicos en EEUU influyen directamente en la seguridad alimentaria y por tanto en la salud de las personas.
Debbie Barker, Directora Internacional del Centre for Food Safety de EEUU y experta en el TTIP, destacó que “la intención de las empresas y grupos de presión corporativos es eliminar derechos y garantías democráticas de la ciudadanía, ya que los consideran barreras al comercio”. Las diferencias en la producción agraria entre EEUU y la UE tienen un efecto directo en la salud y el medio ambiente: “La resistencia a antibióticos es ya un problema serio de salud pública en EEUU. El uso continuado de fármacos en la producción de carne provoca que muchas personas no respondan a los tratamientos  con antibióticos”, añadió Debbie Barker.
El modelo agrario predominante tiene una gran repercusión en el medio ambiente. Blanca Ruibal, responsable de agricultura y alimentación de Amigos de la Tierra, explicó que “para afrontar el reto de alimentar a la población mundial es necesaria una agricultura y una alimentación en la que las personas sean el centro, un modelo de agricultura que además protege el medio ambiente. De hecho en Europa un gran porcentaje de las explotaciones agrícolas y ganaderas son familiares, por lo que tenemos la capacidad de producir alimentos sanos, respetando el entorno. El TTIP amenaza precisamente a la agricultura familiar y supondría un gran escollo en la transición necesaria hacia un sistema alimentario justo y sostenible”.
En representación del sector agrario, Miguel Blanco, Secretario General de la COAG denunció que “rechazamos el TTIP porque pone en peligro el modelo social y profesional de agricultura de la UE y la apuesta estratégica de nuestros agricultores y ganaderos por la calidad, la seguridad alimentaria, el bienestar animal y el respeto al medio ambiente. No podemos aceptar que la UE utilice una vez más la agricultura como moneda de cambio en los acuerdos comerciales con terceros países”.
Las organizaciones hicieron hincapié en las pérdidas que representaría el TTIP para el sector agroalimentario europeo. Un informe de Amigos de la Tierra, “TTIP, Sembrando Pérdidas para el sector agrario”, demuestra como el PIB europeo disminuiría un 0.8%, mientras la agricultura estadounidense vería aumentada su aportación en un 1.9%. Claramente el TTIP beneficiaría este sector estadounidense, pero no al europeo.

 

 

Fuente:  vidasana.org

18 Jun

Café: de cancerígeno y enemigo cardiovascular a oncoprotector y antioxidante

Distintos estudios científicos publicados en los últimos años y el reciente aval de la OMS salvan a la bebida estimulante más popular de su mala fama

Café rehabilitado y desimputado. Adiós a su mala fama, como potencial agente cancerígeno, especialmente en la vejiga y el páncreas, excitante, estresante y desencadenante de infartos. No incrementa las posibilidades de sufrir un cáncer, más bien todo lo contrario, y tampoco aumenta el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular. Así lo avalan distintos estudios científicos publicados en los últimos años y el reciente aval de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que durante 25 años consideró como potencialmente cancerígena para los humanos una de las bebidas más consumidas en todo el planeta. “Sí, es como si ahora el café hubiera sido indultado”, comenta la doctora Josepa Rigau, experta en nutrición.

El indulto ha llegado desde las más altas esferas sanitarias internacionales. “La gran cantidad de pruebas disponibles actualmente ha conducido a la reevaluación del café, previamente clasificado como cancerígeno para los humanos, en 1991”, destaca la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), perteneciente a la OMS.

Se ha llevado a cabo la “revisión exhaustiva de más de 1.000 estudios en humanos y animales”. El grupo de trabajo del IARC, con 23 científicos, ha concluido que “no hay pruebas suficientes de los efectos cancerígenos del consumo de café”.

Se concreta que muchos estudios epidemiológicos han demostrado

que su ingesta regular no tiene efectos cancerígenos para el páncreas, las mamas de la mujer y la próstata, e incluso que “reduce el riesgo” de padecer cáncer de endometrio del útero y de hígado.

Los efectos beneficiosos del café tienen su explicación científica. La clave está en los llamados receptores de adenosina y en la presencia en el café de polifenoles, compuestos de origen natural con propiedades antioxidantes. “Los receptores de adenosina son ­moléculas que actúan como activadores en el organismo, por esta razón el café puede ayudar a la prevención del alzheimer o a ­mejorar la funcionalidad del hígado”, manifiesta la doctora Rigau.

Los receptores de adenosina son estructuras químicas que se encuentran en la mayoría de los órganos y tejidos del cuerpo humano y se ha demostrado que la cafeína interactúa con ellos. La presencia de estos receptores en múltiples órganos explica que el café tenga efectos beneficiosos en distintas partes del organismo.

Los expertos en nutrición han descubierto también que el denostado café tiene aplicaciones terapéuticas. “En deporte es una ayuda ergogénica excelente, ya sea bebido o incluso yo recomiendo pastillas de cafeína para potenciar el rendimiento. Aumenta la concentración, reduce la percepción del esfuerzo y por lo tanto disminuye la fatiga. Realmente incrementa mucho el rendimiento gracias a la estimulación del sistema nervioso central”, destaca Sandra Sardina, nutricionista especializada en deportes de alto rendimiento. El Instituto Australiano del Deporte concluyó que un café previo al ejercicio puede incrementar un 25% los niveles de resistencia, gracias a la movilización de los ácidos grasos.

También se aprovecha la capacidad de la cafeína para estimular la lipólisis, la liberación de ácidos grasos en el torrente sanguíneo para que puedan ser oxidados en forma de energía. El café verde, antes de ser tostado, se utiliza para quemar grasas y como activador del metabolismo en dietas para perder peso.

La rehabilitación del café no se ha producido de la noche a la mañana. Un estudio de la prestigiosa Universidad de Harvard ya avaló que beber café a diario de forma moderada “reduce las pérdidas de memoria, por ejemplo en personas diagnosticadas de alzheimer, así como algunos síntomas del Parkinson, el riesgo a desarrollar diabetes del tipo 2, litiasis biliares (piedras en la vesícula) y cirrosis hepática”. La base, un estudio epidemiológico con casi 130.000 estadounidenses.

La misma investigación concluyó que hasta seis tazas de café diarias no se ha detectado que puedan incrementar el riesgo a sufrir un infarto. Y con independencia de la dosis, no se ha encontrado ninguna relación entre el consumo en personas sanas y las enfermedades cardiovasculares. Otros estudios han abundado en el papel oncoprotector, como factor de prevención del cáncer, especialmente en algunos tipos de tumores que afectan el aparato digestivo (bucal, faringe, esófago, hígado y colon). La Universidad de Scranton (EE.UU.), determinó que el café es una fuente importante de antioxidantes y acreditó también su función protectora contra el cáncer. Fueron investigadores de Harvard quienes detallaron que es la fibra soluble del café lo que explica que favorezca el aparato digestivo y el tránsito intestinal.

No todo el monte es orégano. El café sigue teniendo sus contraindicaciones en función de quien lo toma, su tolerancia a la cafeína o su metabolismo. Como vasoconstrictor su consumo no es recomendable en personas con problemas coronarios. Por su efecto estimulante, puede provocar un exceso de excitación e insomnio. “Tiene un gran efecto estimulante, es un buen activador, pero también puede alterar los nervios, aquí está el problema: por este efecto secundario no se utiliza más médicamente”, sostiene Rigau. “Varía mucho en función de cómo lo metaboliza cada persona, es un buen indicativo de si eres un buen o mal depurador de toxinas”, añade la doctora.

Fuente: La vanguardia

21 May

La fruta madura.

De acuerdo con una investigación científica japonesa, el plátano completamente maduro con manchas oscuras sobre una piel muy amarilla produce una sustancia llamada “factor de necrosis tumoral” que tiene la capacidad de combatir las células anormales.

E

Cuanto más maduro es el plátano, mejor es su capacidad anti cancerígena.

El plátano con manchas oscuras es más alcalino y ocho veces más eficaz en la mejora de las propiedades de los glóbulos blancos de la sangre que cuando está en su estado verde.
Comer 1-2 plátanos al día te aumentará la inmunidad.

COMER FRUTA – Algo que da qué pensar.
El Dr. Stephen Mak trata pacientes enfermos de cáncer con métodos muy poco ortodoxos y muchos de ellos se han recuperado. Él cree en curas naturales contra las enfermedades del cuerpo.

Las frutas y los jugos ofrecen una de las estrategias para curar el cáncer. En lo acontecido últimamente, mi éxito en curar el cáncer se acerca al 80%. Los pacientes con cáncer no deberían morir porque la cura para el cáncer ya ha sido hallada. Es si usted lo cree o no. Estoy apesadumbrado por los centenares de los pacientes de cáncer quienes mueren bajo tratamientos convencionales.

Todos pensamos que comer frutas tan solo significa comprar las frutas, cortarlas y meterlas a nuestras bocas. No es tan fácil como ustedes piensan. Es importante saber cómo y cuándo comerlas.
¿Cuál es la manera correcta de comer las frutas?

¡SIGNIFICA NO COMER LAS FRUTAS DESPUÉS DE SUS COMIDAS!

*LAS FRUTAS SE DEBEN COMER CON EL ESTÓMAGO VACÍO.
Si ustedes comen la fruta de esta manera, esta misma desempeñará un papel importante para desintoxicar sus sistemas, proveyéndolas con mucha energía, les ayudarán con la pérdida de peso y a muchas otras actividades en sus vidas cotidianas.
LA FRUTA ES EL ALIMENTO MÁS IMPORTANTE.
Digamos que ustedes comen dos rebanadas de pan y una de fruta. La rebanada de fruta está lista para pasar directamente a través del estómago y los intestinos, pero es debido al pan que no puede hacerlo.
Al mismo tiempo la comida entera se descompone, se fermenta y se convierte en ácido. En el minuto que la fruta entra en contacto con el alimento y los jugos digestivos en el estómago, la masa entera de los alimentos se comienza a estropear….
¡Así que por favor coman sus frutas en un estómago vacío ó antes de sus comidas!

Han oído ustedes a mucha gente quejarse de que cada vez que comen sandía eructan; o que cuando comen el durazno el estómago se hincha tremendamente; o que cuando comen un plátano sienten urgencia de correr al baño, etc. Realmente, todo eso no se presentaría si usted come la fruta con el estómago vacío.
¡La fruta se mezcla con el producto de los alimentos que se están transformando y produce gas y por lo tanto, ustedes se sentirán hinchados!
Cabello cano, perdida del cabello, ataques nerviosos y círculos oscuros debajo de los ojos…todos estos NO sucederán si ustedes comen frutas con estómagos vacios.

Según el Dr. Herbert Shelton quien emprendió una investigación sobre esta materia, uno no debe de pensar que algunas frutas (naranja, limón, etc.) son ácidas, porque todas las frutas llegan a ser alcalinas en nuestros cuerpos. Si ustedes llegan a dominar la manera correcta de comer las frutas entonces ya consiguieron el secreto de la belleza, de la longevidad, de la salud, de la energía, del control de peso, y consecuentemente de la felicidad.
Cuando ustedes necesiten beber el jugo de las frutas, beban solamente el jugo fresco de las frutas, NO jugos enlatados o embotellados. Nunca beban ningún jugo que haya sido calentado.
No coman frutas cocinadas porque ustedes no se beneficiarán de sus nutrientes. Tan solo sentirán su sabor. El cocinar las frutas destruye todas sus vitaminas.

Comer una fruta entera es mejor que el beber su jugo. Si ustedes sintiesen que deberían de beber el jugo, bébanlo poco a poco lentamente, porque ustedes deben dejar que se mezcle con su saliva antes de pasarlo.
Ustedes pueden limpiar rápidamente sus cuerpos con 3 días de ingerir tan solo frutas. ¡Tan solo coman frutas y beban su jugo por 3 días y ustedes se sorprenderán cuando sus amigos les digan cuan radiantes se ven!7

  • KIWI: Minúsculo pero poderoso. Esta es una buena fuente de potasio, de magnesio, de vitamina E y de fibra. Su contenido de vitamina C es dos veces mayor que el de una naranja.
  • MANZANA: Una manzana al día puede mantener al doctor ausente. Aunque una manzana tiene un contenido bajo de la vitamina C, contiene los antioxidantes que aumentan la actividad de la vitamina C de modo tal que ayuda a bajar los riesgos de cáncer del colon, ataque del corazón y de un paro cardíaco.
  • FRESA: Fruta protectora. Las fresas tienen la energía antioxidante total más alta entre las frutas importantes y protegen al cuerpo de obstrucciones de los vasos sanguíneos que son la mayor causa por la que se contrae el cáncer.
  • NARANJA: La medicina más dulce. Consumir de 2 a 4 naranjas por día puede ayudar a mantenernos lejos de los resfríos, baja el nivel de colesterol, previene y disuelve las piedras que puedan haberse formado en los riñones así como la disminución al riesgo de cáncer del colon.
  • SANDIA: El extintor más fresco de la sed.Compuesto de un 92% de agua también posee una tremenda dosis de glutatión que ayuda a incrementar nuestro sistema inmune. Es también la fuente principal del licopeno que es el oxidante que lucha contra el cáncer. Otros nutrientes hallados en la sandía son las vitaminas C y el potasio.
  • GUAYABA Y PAPAYA: Los mejores portadores de vitamina C. Estas son las ganadoras indiscutibles entre todas las frutas por sus altos contenidos de la vitamina C. La guayaba es también muy rica en fibra lo que ayuda a prevenir el estreñimiento. La papaya es muy rica en caroteno lo que es excelente para nuestros ojos.

¡BEBER AGUA FRÍA DURANTE UNA COMIDA = CÁNCER!

¿Pueden creerlo? Para aquellos a quienes les encanta beber agua fría, este artículo se aplica a ustedes.

Es agradable tener una taza de bebida fría después de una comida; sin embargo, el agua fría solidifica la materia aceitosa que ustedes acaban de consumir. Retrasa la digestión. Una vez que este “lodo” reacciona con el ácido, se descompone y es absorbido por el intestino más rápidamente que el alimento sólido.
Recubre el intestino. Seguidamente, se convierte en las grasas que conducen al cáncer. Es mucho mejor tomar una sopa caliente o un vaso con agua caliente después de comer.
Una nota seria sobre el “PROCEDIMIENTO PARA LOS ATAQUES DEL CORAZÓN” (ESTO NO ES UNA BROMA!) Las mujeres deben saber que no siempre cada síntoma de ataque del corazón va a ser dolor al brazo izquierdo. Tengan cuidado de intensos dolores en la quijada. Ustedes puede que nunca tengan el primer dolor de pecho durante el curso de un ataque del corazón. Náuseas y transpiración intensa son también síntomas comunes. Sesenta por ciento de la gente que tiene un ataque del corazón mientras que están dormidos no despiertan. El dolor en la quijada puede despertarlas de sueños profundos.

Tengamos cuidado y estemos enterados.
Mientras más sepamos, mayores oportunidades tendremos de sobrevivir.

“Solamente cuando se haya envenenado el último río,cortado el último árbol y asesinado al último animal,el hombre se dará cuenta de que no puede comer”

 

Fuente: esnoticia

03 Dic

Podemos cambiar nuestra edad biológica cambiando nuestra alimentación

Marta Villa y Alfredo López forman el tándem perfecto. Ella nutricionista, él, cirujano cardiovascular en activo. Juntos, y después de muchas horas de conversaciones sobre los motivos y las causas del envejecimiento, decidieron un día aunar conocimientos para elaborar la Dieta Antiedad. «Es verdad que la edad cronológica es la que marca nuestra fecha de nacimiento, y no la podemos modificar. Pero podemos modificar nuestra edad biológica, que es aquella que refleja nuestro aspecto exterior, cambiando nuestra alimentación», asegura López. «Marta y yo le dimos muchas vueltas al tema, revisamos todo lo que la sociedad había aprendido en las últimas décadas… vimos el éxito que había tenido nuestro blog y decidimos ponerlo negro sobre blanco en este libro».

-El libro, en contra de lo que pueda parecer, no está enfocado al peso, sino a cuidarse. Ustedes dicen que hay personas de 70 que pueden estar mejor que otras de 60.

-Efectivamente, y esa diferencia se puede notar incluso a edades más tempranas (30, 40,…). La sociedad está más enfocada en el peso, sin tener en cuenta el cómo se consigue, pero alguien puede tener un peso teóricamente ideal y estar pésimamente alimentado y enfermizamente «sano». De esa preocupación surgió el libro. Pero no un libro de dieta para la consecución de un número de kilos determinado, sino un texto donde se explicara cómo comer bien y estar sano.

-Dice usted que debemos trabajar sobre los modificables. ¿Cuáles son?

-Fundamentalmente hay dos, y los sabemos todos, pero hay que recordarlos. Cómo comemos y cómo nos movemos, dieta y ejercicio. Qué comemos es fácil de modificar y el movimiento o ejercicio también. Después hay factores que son más complejos de modificar, como el estrés, pero que también podemos variar incluso desde la alimentación, ya que una alimentación desequilibrada es una causa de estrés y además hay alimentos que lo disminuyen.

-Cuidarse es una cosa que sabemos todos pero… ¿qué significa para ustedes?

-Cuidarse es proporcionar a nuestro cuerpo lo que le hace falta para el día a día, de forma equilibrada, y aprender a aplicar ese equilibrio a todas las facetas de nuestra vida.

-¿Podemos frenar el proceso de envejecimiento, o realmente lo único que podemos hacer es no acelerarlo?

-Seguro que ha observado que hay personas que parecen más jóvenes de lo que son. Como decíamos, no todo el mundo envejece igual por cuestiones genéticas, pero lo que sí está en nuestras manos es evitar agresiones orientadas hacia nuestro propio envejecimiento.

-Cuando el cuerpo nos pide determinado alimento, ¿hay que escucharlo? ¿Es que necesitamos suplir alguna carencia?

-Depende de lo que pida el cuerpo. Hay que tener en la cabeza lo que es bueno o no. El cuerpo es muy sabio. Pero cuidado. Porque el alimento que nos pide puede estar relacionado con el estrés. Cuando alguien está estresado, el cuerpo libera una hormona que se llama cortisol, que es la hormona del estrés. Es un sistema químico. El cuerpo interpreta que hay estrés, que estamos en una situación de emergencia, y que vamos a necesitar mucho alimento para tener energía y salir del apuro en el que estamos. Piensa «que vienen tiempos malos», y por tanto, acumula grasa «por lo que pudiera pasar» (y engordamos). Busca darse alta energía. Pero lo que está pidiendo no es lo más adecuado quizás (alimentos muy dulces o con mucha grasa). En lugar de una bolsa de patatas fritas o dulces, lo ideal sería tomar unos frutos secos, salmón, un plátano o yogur, que lo que te aportan es salud. Ojo, que eso no significa que haya que prohibir los otros alimentos.

-La gente está cansada de oír hablar de dietas, y al final siempre vuelve a la mediterránea. ¿En qué se basa la dieta antiedad de su libro? ¿Cuáles son las principales diferencias entre las dos? 

-La dieta mediterránea es interesantísima, y es muy útil, para nosotros además es casi intuitiva porque se ha venido haciendo históricamente donde vivimos. Entonces, ¿cuál es la diferencia? Lo que nosotros intentamos es aportar a esa dieta son los avances de la Ciencia Moderna.

-¿De qué avances estamos hablando?

-Hay temas en los que se ha ido avanzando. Es el caso de los antioxidantes. Eso es química actual. Son factores que inciden directísimamente en el proceso de envejecimiento y eso no se sabía antes. Hay alimentos que se potencian mucho combinados. Por ejemplo, mezclando proteínas y diferentes hidratos de carbono, se puede conseguir que se absorba menos rápidamente el azúcar. Si cocinas por ejemplo pizza vegetal, obtendrás un índice glucémico menor, porque esa combinación de hidratos y vegetal hace que se absorba mucho menos rápidamente, y además de rico, es un plato barato y estupendo. Mezclar arroz con judías pintas no es dos más dos. El efecto de aprovechar esas proteínas de origen vegetal con el arroz multiplica muchísimo los beneficios. Este tipo de conocimiento es el que ha aportado la ciencia a la dieta mediterránea.

-¿Cuáles deberían ser los añadidos sobre nuestro régimen base? ¿En qué debería cambiar por ejemplo nuestra cesta de la compra y nuestra despensa? 

-No hay que variar tanto. Hay que tener frutas, verduras, proteínas (pescado azul por ejemplo), hidratos de carbono, grasas buenas (no trans que se acumulan en nuestras arterias…) A esto podríamos añadir por ejemplo un té verde, frutos secos, un poco de chocolate negro si nos apetece algo dulce… Insisto, no hay que cambiar todo, hay que aprender a comer y a mezclar bien cada tipo de alimento. El aspecto fundamental es el equilibrio. Hay que tomar incluso las grasas, de las que la gente huye en los regímenes exprés. En ese aspecto es fundamental distinguir dietas milagro, en las que excluyen las grasas, o bien todo son proteínas… Eso es desequilibrio, y la salud es equilibrio. Por tanto perder el equilibrio es perder la salud.

-En este sentido, ¿qué opina de la dieta vegetariana? 

-He conocido a muchos vegetarianos, y he hablado con ellos de los motivos que les llevaron a ello. Para mantener el equilibrio, lo más sencillo es comer de todo, saludablemente. El equilibrio en una dieta vegetariana es posible pero es difícil, porque para suplir las carencias hay que hacer combinaciones complejas de alimentos. Aunque si hay una cosa buena de los vegetarianos es que muchas veces suplen esas carencias con un mayor interés por hacer una dieta saludable. Creemos que es más fácil y más eficaz un equilibrio menos forzado.

-Por otra parte, sabemos que hay alimentos que nos perjudican y que nos hacen envejecer más rápidamente. ¿Puede recordárnoslos?

-Las grasas saturadas, las trans, hidratos de carbono refinados, los platos elaborados, los aditivos complementarios, alimentos de calorías vacías, la bollería industrial, los caramelos… y por supuesto la comida basura, las frituras y los ahumados, la sal, refrescos y bebidas azucaradas y bebidas alcohólicas…

-De toda esa lista quizás lo que más llama la atención son los ahumados… ¿Por qué no son tan buenos como parecía?

-Cuando se realiza el proceso de ahumado, se generan una serie de sustancias (toxinas) en los alimentos que acumulamos en nuestro organismo. Es por eso que la O.M.S. ha desaconsejado recientemente el consumo de este tipo de productos.

-¿Qué quieren decir cuando hablan del «mito de las vitaminas»? El oncólogo de Steve Jobs decía en sus publicaciones que no había que tomarlas sino tirarlas todas a la basura. 

-Un suplemento tiene sentido cuando te falta algo, si existe por ejemplo un problema digestivo. Pero al que está bien alimentado nunca le van a faltar vitaminas. Aunque demonizarlas tampoco. Para la población sana lo ideal es comer bien y es más fácil de lo que parece. En el libro detallamos con detalle ese y otros mitos: las vitaminas no quitan el cansancio, no engordan, no aumentan el apetito, etc.

-El otro aspecto modificable era el ejercicio. ¿Cuál es como cardiólogo su recomendación en este aspecto? 

-Cada persona es distinta. La generalidad habla de tres veces por semana de ejercicio aeróbico, pero esto no vale igual para la señora de 81 años que para el chaval de 18. El ejercicio hay que adaptarlo a cada persona. Lo que sí está claro es que todos los estudios hablan del sedentarismo como un factor de riesgo al mismo nivel que el tabaquismo. Pasaría un poco por el mismo enfoque que la alimentación. Ni poco ni mucho. El que hace ejercicio como un loco tampoco está buscando la salud. El equilibrio necesita de una cierta flexibilidad. Y también, como la comida, de un equilibrio. No pasa nada porque un día coma algo que no es lo más idóneo o me mueva más o menos de la cuenta. Hay que huir de las rigideces, no son buenas.

28 Oct

En qué quedamos, ¿la carne es mala o es buena?

Durante años la carne estuvo muy demonizada, mientras que en los últimos años, se oye y se lee información de todo tipo. ¿Por qué este cambio? ¿Cuál es mi opinión?

Antes de empezar, creo conveniente hacer algunas reflexiones previas sobre consumo de carne:

• La cantidad de carne que se consume en España es bastante elevado. Según las últimas encuestas ENIDE (Encuesta Nacional de Ingesta Dietética Española), se calcula que se consume una media de 164g de carne, por persona al día.
• El impacto medioambiental del consumo de carne es muy elevado. La producción de carne, especialmente la convencional, requiere de grandes extensiones de cultivos de granos (con la deforestación de bosques que ello conlleva) y de grandes cantidades de agua. Por no comentar el impacto medioambiental del cultivo de granos (soja, maíz) transgénicos que se utilizan principalmente para el consumo animal.
• En la mayor parte de estudios que se observa la posible relación del consumo de carne con ciertas patologías, se ha metido en un mismo “saco” la carne roja y la carne procesada (embutidos, hamburguesas, salchichas, etc).
• En los estudios científicos no suelen tener en cuenta la calidad de la carne (forma de cría de los animales, tipo de alimentación, tratamientos farmacológicos, etc).

¿Por qué y cuándo la carne es el enemigo?

En primer lugar es importante valorar aquellos estudios en los que han separado el impacto del consumo de carne roja del consumo de carnes procesadas, ya que estas últimas están cargadas de aditivos, azúcares, almidones, grasas de mala calidad y sal, que muchas veces son los mayores responsables de los efectos negativos.

En una revisión de estudios epidemiológicos [1] se concluye que la carne procesada presenta un aumento de riesgo de enfermedades cardiovasculares y diabetes (por cada 50g diarios, un aumento del 50% de riesgo). En cambio, no hubo relación entre la carne roja y riesgo cardiovascular, aunque si se observa un ligero aumento del riesgo de diabetes (aunque es muy pequeño y los autores destacan que puede deberse a otros factores como la actividad física, el tabaco, la baja ingesta de vegetales, etc).

En estudios epidemiológicos se observa que el consumo de carne procesada aumenta el riesgo de padecer cáncer colorectal y en el caso de la carne roja se asocia un riesgo ligeramente elevado, que incluso se observa que este riesgo disminuye mucho cuando se tiene en cuenta el consumo de fibra y de pescado. El mecanismo por el cual esta relación está presente solo en el caso de las carnes rojas y no en las blancas, parece ser la mayor cantidad de hierro hemo, ya que estimula la formación de nitrosaminas, compuestos carcinogénicos. La formación de nitrosaminas disminuye cuando se ingieren antioxidantes (hortalizas) en la misma comida [2,3,4,5].

También a través de estudios epidemiológicos se observa que aquellas personas que consumen mayores cantidades de carne procesada viven menos (aumenta la mortalidad), en cambio a penas se observan relaciones significativas con la carne roja [6,7].

¿Por qué hay que aplicar el sentido común?

La mayoría de datos que disponemos son de estudios epidemiológicos-observacionales (también es del mismo tipo el famoso “Estudio de China” o “The China Study”). Este tipo de estudios se utilizan para extraer hipótesis, que después hay que validar. Para que lo entendamos mejor; un estudio observacional “observa” un hecho, por ejemplo, podríamos “observar” que las personas que usan gafas son personas más inteligentes. ¿De aquí podríamos concluir que si me pongo gafas voy a ser una persona más inteligente? No. Pues de la misma manera, no se pueden sacar conclusiones firmes de este tipo de estudios.

Por otro lado, hay quien prefiere valorar lo sano/insano que es este alimento haciendo una analítica completa del alimento y extrapolando el efecto que tendrá en el organismo. Por ejemplo:
• “La carne tiene grasas saturadas, por eso aumenta el riesgo cardiovascular”. Este tema daría para un artículo especial. Actualmente hay mucha evidencia que muestra que las grasas saturadas NO aumentan el riesgo cardiovascular [8], por lo que esta explicación no es válida.
• “La carne de cerdo es rica en ácido araquidónico y en ácido linoleico y por esa razón tendrá un efecto pro-inflamatorio”. Desde mi punto de vista esta es una visión muy separada de la realidad, ya que el efecto sobre la inflamación lo genera el conjunto del alimento que se ingiere.

Por todos estos motivos… es necesario aplicar el sentido común. Y llegado este punto quisiera hacer una mención especial a la importancia de la CALIDAD de la carne:
• ¿Es sano consumir carne de animales estabulados, alimentados con piensos basados en legumbre/cereal (casi siempre transgénicos) y tratados con medicamentos para evitar infecciones y estimular un desarrollo más rápido? Desde luego que NO.
• ¿Es sano consumir carne de animales criados de forma más coherente, alimentados con su alimentación fisiológica (ej. ternera con pasto o forraje) y sin tratamientos agresivos? Si esta carne la combinas con abundantes verduras, desde luego que SI.
La ternera alimentada con forraje tiene una composición nutricional muy diferente: mientras tiene un mayor contenido en omega 3, tiene una menor cantidad de omega 6. Aunque aún me parece más importante que el conjunto del alimento es más sano por la forma de vida que ha llevado el animal y la ausencia de residuos de fármacos.

Algunas conclusiones…

• No mezclemos el efecto en la salud de las “salchichas frankfurts” con la carne de calidad. Los estudios lo demuestran y el sentido común también. El problema ha sido que durante años todo estaba metido en un mismo “saco”.
• La carne ha sido un alimento importante durante nuestra evolución como homínidos. Eso sí: nunca ha sido carne procesada y además se consumían más vísceras y menos “carne”. Por lo tanto el sentido común también nos indica que el consumo debe ser moderado.
• ¡No seamos egoístas! Debemos velar por el planeta. El consumo de carne convencional tiene un impacto medioambiental alto. Mi propuesta es la siguiente: hay que reducir el consumo de carne convencional y la carne que se coma, que sea de calidad.
• ¿Con qué acompañas la carne? Deja la “carne con patatas fritas” o “carne con arroz” o “carne con pan”. Cuando comas carne acompáñala con abundantes verduras. Esta combinación evita la formación de nitrosaminas en el sistema digestivo.
• ¿Cómo cocinas la carne? No la “churrusques”. Es mejor que quede “al punto”, de esta forma evitas la formación de compuestos potencialmente cancerígenos (como los HAPs).

Todo se resume en algo muy sencillo… ¡Come alimentos de verdad!

Lucía Redondo Cuevas, Nutricionista integral y Naturópata

Bibliografía
[1] Micha R, Michas G, Mozaffarian D. Unprocessed red and processed meats and risk of coronary artery disease and type 2 diabetes–an updated review of the evidence. Curr Atheroscler Rep. 2012 Dec;14(6):515-24.
[2] Aune D, Chan DS, Vieira AR et al. Red and processed meat intake and risk of colorectal adenomas: a systematic review and meta-analysis of epidemiological studies. Cancer Causes Control. 2013 Apr;24(4):611-27.
[3] Xu X, Yu E, Gao X et al. Red and processed meat intake and risk of colorectal adenomas: a meta-analysis of observational studies. Int J Cancer. 2013 Jan 15;132(2):437-48.
[4] Chan DS, Lau R, Aune D et al. Red and processed meat and colorectal cancer incidence: meta-analysis of prospective studies. PLoS One. 2011;6(6):e20456.
[5] Alexander DD, Weed DL, Cuching CA, Lowe KA. Meta-analysis of prospective studies of red meat consumption and colorectal cancer. Eur J Cancer Prev. 2011 Jul;20(4):293-307.
[6] Larsson SC, Orsini N. Red meat and processed meat consumption and all-cause mortality: a meta-analysis. Am J Epidemiol. 2014;179(3):282-9.
[7] Bellavia A, Larsson SC, Bottai M, Wolk A, Orsini N. Differences in survival associated with processed and with nonprocessed red meat consumption. Am J Clin Nutr 2014;100(3):924-9.
[8] Puaschitz NG et al. Dietary intake of saturated fat is not associated with risk coronary events or mortality in patients with established coronary artery disease. J Nutr. 2015;145(2):299-305.

Fuente:  rogerdelauria.com