17 jun

16 alimentos quemagrasas naturales

Come los siguientes 16 alimentos quemagrasas con regularidad, y perderás grasa casi sin esfuerzo. Una forma eficaz de perder peso es hacer una alimentación saludable automática.

La siguiente lista de alimentos  quemagrasas naturales pertenecen a una dieta muy efectiva y “aplanadora” que te ayudará a bajar de peso, creada por David Zinczenko, editor de la revista Men’s Health.

Los 16 mejores alimentos quema grasa son quemagrasas saludable y totalmente naturales. Si es posible, lo importante sería evitar las “píldoras quema grasas” que pueden tener efectos secundarios desagradables para bajar de peso y sobre la salud en general.

La dieta Abs explica cómo conseguir un vientre plano con el consumo de estos alimentos naturales, y serán los que incluiremos en esta lista. Procura buscar alimentos orgánicos, que no sean GMO y que estén libres de químicos. Estamos tratando de mantenernos más saludables con este plan quemagrasas, y pensar de una manera funcional considerando todos los aspectos para ello,  hace que nuestro objetivo sea doblemente productivo.

Cuales son estos alimentos quemagrasas naturales

1. Las almendras y otros frutos secos

Las nueces y las almendras, en particular, ayudan a suprimir el apetito. Cuando no estás tan hambriento, puedes comer menos calorías y por lo tanto vas a perder peso. De acuerdo con la Dieta Abs, comer dos onzas de almendras (unas 24 nueces) es suficiente para disminuir el apetito.

Además de comer los frutos secos, puedes agregar las nueces picadas a las ensaladas, cereales, yogur natural, etc.

2. Los frijoles

Los frijoles y otras legumbres. Debido a su alto contenido en fibra y bajos en calorías, los frijoles de todo tipo son uno de los alimento quemagrasas naturales más eficientes. La fibra que estos contienen hace que puedas sentirte lleno lo que hará que consumas menos calorías con el resto de la comida.

También contienen altas cantidades de proteínas y hierro que también ayudan con la pérdida de grasa. Los mejores granos son la soja, frijoles pintos, garbanzos, frijoles blancos, frijoles negros, frijoles blancos, frijoles y habas. Incluyo generalmente un puñado de frijoles cocidos en la ensalada que come cada día en lugar de una comida.

3. La espinaca

La espinaca y otros vegetales verdes. Al igual que los frijoles, los vegetales verdes son bajos en calorías y altos en fibra. Ellos te ayudarán a sentirse lleno, por lo que comerás menos.

Los vegetales verdes también son muy ricos en vitaminas, minerales y otros nutrientes incluyen la espinaca, el brócoli, la lechuga romana, rúcula, berros, escarola y hojas de mostaza, entre una serie de vegetales más que son efectivos quemadores de grasas naturales.

4. Consume calcio para quemar grasa

Los productos que contienen calcio son quemagrasas naturales y muy eficientes, puedes ver como conseguir calcio más allá de la leche. El calcio es una sustancia quema de grasa, quizás uno de los más poderosos quemadores de grasa en este lista de alimentos. Un estudio de la Universidad de Tennessee encontró que la dieta de aquellas personas que consumían mayores cantidades de calcio, perdieron el doble de peso que los demás.

El calcio no sólo quema la grasa corporal, sino que también ayuda a prevenir la formación de grasa. Para ello deberás evitar el consumo de alimentos que se venden como una fuente de calcio puramente y que además son muy altos en grasas.

5. Harina de avena

La harina de avena instantánea (sin azúcar, sin sabor). La avena es otra fantástica fuente de fibra, lo que ayuda a sentirse satisfecho por más tiempo. No sólo eso, un estudio en Penn State demostró que la avena estabiliza los niveles de azúcar en la sangre más que la mayoría de otros alimentos. Eso significa que no tienes hambre otra vez durante mucho tiempo.

Mi primera comida del día es por lo general un pequeño tazón de una avena rápida, simplemente hecho con la harina de avena, sin azúcar, o con sólo un poco de stevia y sólo con agua para no agregar ningún otro ingrediente que pueda sumarle grasa.

6. Huevos

Se solía pensar que debías evitar los huevos debido a su alto contenido de colesterol. Pero la investigación ahora indica que el consumo de uno o dos huevos al día no va a aumentar el colesterol en absoluto. En el lado positivo, los huevos tienen el más alto valor biológico de la proteína que cualquier otro alimento.

Esto significa que los huevos aportan a tu cuerpo la proteína necesaria, lo que ayuda a construir músculo que a su vez ayuda a quemar grasa. Los huevos también son ricos en vitamina B12, un nutriente esencial para quemar la grasa en tu cuerpo.

7. Pescados y ácidos grasos omega 3

Es recomendable el consumo de pescados magros ya que se necesita más energía para digerir las proteínas que los carbohidratos o las grasas. Eso significa que los alimentos ricos en proteínas son quemagrasas naturales. Añadir más de las variedades magras de carnes como el pescado “graso” a tu dieta es una buena alternativa.

Puede sonar extraño que debas comer pescado “graso” para quemar grasa. Pero el salmón y otros pescados llamados “graso” contienen altos niveles de ácidos grasos omega 3 y estos ácidos grasos, son los quemadores de grasa naturales que necesitas.

Un estudio en el British Journal of Nutrition encontró que los ácidos grasos omega 3 reducen la masa de grasa en su cuerpo, a través de un mecanismo desconocido. Otras investigaciones muestran que los pescados grasos causan menos hambre y te hacen sentir más satisfecho, por lo que comererás menos calorías durante el día.

Además de salmón, otros pescados ricos en omega 3 incluyen la caballa y el arenque.

linaza quemagrasas naturales

8. La linaza un quemagrasas ideal

La linaza también es alta en ácidos grasos omega 3 y es uno de los quemagrasas más recomendados. Así que técnicamente la linaza podría necesitar un artículo aparte en esta lista de 16 alimentos quema grasa.

El British Journal of Nutrition encontró que la linaza contiene también “lignanos”. Los lignanos son un nutriente quemagrasa natural que se demostró en un estudio que ayudó a las mujeres para tener un menor índice de masa corporal y menos grasa en general. Puedes encontrar más información aqui sobre la linaza.

9. La mantequilla de maní

La mantequilla de maní , natural y sin azúcar probablemente es el más sorprendente de los 16 alimentos quema grasa, la mantequilla de maní puede ayudarte a perder peso. Pero debes consumirla con moderación y sólo mantequilla de maní natural que no tenga azúcar añadido.

De acuerdo con la Dieta Abs, la mantequilla de maní es alta en grasas monosaturadas saludables que ayudan a los músculos a crecer y de esta manera ser un quema grasa natural muy recomendable. Limítate a tres cucharadas o menos al día.

10. Aceite de oliva

Un estudio de la Universidad de Illinois encontraron que aquellos que consumían aceite de oliva antes de una comida, comieron 25% menos de calorías que otros que no lo hicieron.

El aceite de oliva ayuda a perder grasa porque el alto nivel de grasas monosaturadas que contiene reduce los antojos de alimentos con grasa y ayuda atener más control en el consumo de estos alimentos. Puedes cocinar con él, usarlo en ensaladas.

11. Cereales integrales

La fibra que contienen los cereales integrales ayuda a mantener los niveles de insulina bajos. Esto evita que tu cuerpo cuerpo almacene grasa.

Deja de usar productos de pan blanco que tienen toda la fibra y los nutrientes removidos debido al proceso de refinamiento. Para quemar la grasa, es recomendable el pan o cereal con granos enteros o  el trigo entero solamente. El arroz integral es también otro de los quemagrasas  naturales y saludables.

12. Suero de leche

El suero de leche tiene la mayor cantidad de proteína con la menor cantidad de calorías que cualquier alimento que puedas encontrar. La proteína del suero es probablemente mi favorito de los 16 alimentos quema grasa, porque es fácil de usar y también ayuda a construir músculo.

Puedes consultar aquí como hacer tu propio suero de leche sin necesidad de agregar lácteos y de manera muy saludable.

La proteína de suero, al igual que todas las formas de la proteína, quemagrasas naturalmente porque tu cuerpo tiene que utilizar mucha más energía para digerir las proteínas de otros alimentos. El mejor uso de la proteína del suero es mezclarla en un batido.

Bien, así que estos son los primeros 12 de los 16 alimentos quemagrasas que puedes incluir en tu dieta hoy mismo. Pero aún tenemos tres más para un total de 16 alimentos quemadores de grasa y naturales.

Vamos a añadir tres los más importantes para hacer 16 alimentos quema grasa.

Los siguientes alimentos también han sido comprobados por la investigación científica que son muy beneficiosos para fomentar una mayor pérdida de grasa, ya sea por reducción directa de la grasa en el cuerpo, por la disminución de apetito, o mediante el aumento de la velocidad a la que puedes quemar las calorías.

13. Frambuesas y otras bayas

La fibra y pectina que se encuentra en bayas ayuda a sentirse satisfecho por más tiempo. Así se quema grasa disminuyendo la cantidad total de calorías que se come lo contrario.

Las bayas contienen una gran cantidad de azúcar natural. Así que trata de no comerlas en exceso.

14. El té verde uno de los quema grasas naturales más usados

El té verde contiene sustancias químicas especiales llamadas “catequinas” que ayudan a quemar grasas de manera saludable y natural, mientras que le aporta al organismo una serie de beneficios indispensables para mejorar la calidad de vida.

Según un estudio de Journal of Nutrition, catequinas, el té verde consigue quemar las grasas de dos maneras. El té verde no sólo puede ayudar a acelerar el metabolismo (por lo que se queman más calorías, incluso mientras estés sentado), sino que también aumentan la velocidad a la que tu hígado quema la grasa.

La cantidad recomendada de té verde para el buen efecto de la quemagrasas es de cuatro a seis tazas al día. En vez preparar una taza de té, puedes preparar suficiente cantidad para llenar una botella y estar sirviendo durante el día.

15. Vinagre de sidra de manzana

Estudios recientes han demostrado que el vinagre de sidra de manzana, activa las enzimas en tu cuerpo que descomponen la grasa. Es importante saber esto, ya que es muy usado el vinagre y el aceite de oliva como aderezo en las ensaladas y allí puedes aprovechar sus beneficios para quemar grasas.

Así que no sólo estoy evitando la grasa al no usar un alto en calorías, alta en grasas vestirse como queso francés o azul, el apósito que he estado usando en realidad ha aumentado mi velocidad de combustión de grasa debido al vinagre. Yo uso de vinagre blanco destilado que se puede encontrar en cualquier tienda de comestibles, pero vinagre de vino tinto o de otras variedades debería tener el mismo efecto.

16. Las manzanas y las peras

Estas dos frutas contienen altos niveles de una sustancia química que actúa como quemagrasas naturales llamada “flavonoides”.

El American Journal of Clinical Nutrition encontró en uno de sus estudios, que las mujeres que a menudo comían manzanas y peras aumentaron su tasa de utilización de la energía (o sea la quema de calorías) y la velocidad a la que quemaron grasa.

Así que asegúrese de agregar té verde, vinagre, y las manzanas y peras a tu lista de compras para sumarlos a tu dieta.

Aumentar el efecto de estos quemagrasas naturales

Un recomendación es que comiences por comer al menos dos porciones de cada tipo cada semana y que además, incluyas la actividad física, que siempre será recomendada para mejorar la salud en general.

Con estos alimentos no sólo vas a quemar más grasa, también estarás en el camino hacia mejorar tu salud, ya que estos alimentos además de actuar como quema grasas, también contienen importantes vitaminas y minerales, fibra, antioxidantes y otros nutrientes necesarios para una mente y un cuerpo sanos.

17 jun

El ayuno puede ser un elemento clave en la longevidad y la salud

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Luigi Fontana es reconocido por sus investigaciones en nutrición, envejecimiento y longevidad. Propone la optimización de la dieta como vía para suavizar el paso de los años y las enfermedades asociadas. Sus hallazgos abren la puerta a futuras opciones dietéticas y farmacológicas que aprovechen los beneficios de la restricción dietética para la salud. Actualmente, este profesor de la Universidad de Washington (EE.UU.) ha iniciado un estudio con el que pretende comparar los efectos de la dieta mediterránea con los de la alimentación habitual, que ha avanzado durante su intervención en los “Distinguished Seminars” que organiza el CNIO.

–¿Se puede comer menos y vivir más?

–En 1935 se publicó el primer estudio en animales que demostraba que una restricción de un 30-40% en las calorías aumentaba la vida sin malnutrición. Desde entonces se han hecho cientos de estudios que han confirmado que la restricción de proteínas se asocia con una una vida más larga y sana, libre de cáncer, obesidad, diabetes o enfermedad cardiovascular. Ahora estamos tratando de comprender los mecanismos que hacen que esto ocurra en animales, para ver si pasa lo mismo en humanos.

–¿Qué beneficios reales tienen estas dietas?

–Las personas que siguen una dieta con una restricción del calorías y proteínas del 20%, tienen menos sobrepeso y obesidad, un perfil cardiovascular “fantástico”, niveles de azúcar y de tensión arterial muy buenos, menos inflamación, perfiles ideales de lípidos y colesterol. No van a desarrollar enfermedad cardiovascular, la primera causa de muerte en el mundo occidental. En animales la restricción calórica les protege del cáncer. Está por ver si ocurre lo mismo en humanos. En animales, el ayuno intermitente reduce el riesgo de cáncer y prolonga la longevidad. Estamos realizando estudios en personas que ayunan dos veces a la semana, y no días consecutivos. No es un ayuno completo, pueden comer verduras, y los resultados son muy positivos.

–¿Hay que reconsiderar la dieta mediterránea?

–Ese debería ser un objetivo. Desgraciadamente en mi país [Italia] y en España, la dieta mediterránea clásica ha desaparecido. Y lo curioso es que lo que estamos viendo en nuestros estudios es justo esto: la dieta mediterránea clásica prolonga la vida y reduce el riesgo de muchas enfermedades.

–¿Cuántas calorías se recomiendan al día?

–Depende de factores como la edad, sexo, tipo de trabajo, entre otros. Por ejemplo, 800 calorías al día para un joven de 18 años es malnutrición, pero para una persona con 60 años puede que sean demasiadas. No hay “cifras mágicas”. Se trata de reducir la ingesta sin que genere malnutrición. Una alimentación saludable y variada favorece una flora intestinal mucho más rica.

–¿Por qué es importante rediseñar nuestra forma de comer?

–Porque muchas personas pueden morir o desarrollar una enfermedad crónica prevenible. De lo contrario nos abocamos a una situación insostenible. Por ejemplo, en Italia el 21% de la población tiene más de 65 años y la cifra será del 34% en los próximos 15. Es decir, un tercio de los italianos será mayor de 65 años [la situación en España es similar], y el 99% tendrá una enfermedad crónica y el 70% más de una. Es una situación insostenible para cualquier sistema nacional de salud.

–¿Qué podemos hacer?

–Hay dos opciones: empezar a pensar en medicina preventiva y no solo ir al médico cuando estemos enfermos, o somos ricos y podemos pagar cualquier tratamiento. Ningún sistema de salud podrá hacer frente a una situación como ésta.

–¿Qué responsabilidad tenemos como individuos?

–Es un problema complejo. No se trata de que nos digan que hay que comer sano y hacer más ejercicio. La mayoría de la población lo sabe… Hacen falta intervenciones que enseñen y eduquen a la población sobre los hábitos saludables. Y los medios de comunicación deben ser cómplices y transmitir un ‘mensaje único’ y no hablar cada día de uan ‘dieta milagro’ para perder kilos.

–¿Por qué no se hace?

-Podemos empezar educando a todas las personas que acuden a un hospital sobre cómo comer bien y la importancia del ejercicio. Vivimos en una sociedad de ‘imitación’. Podemos usar la psicología para cambiar las costumbres. Por ejemplo, en EE.UU. todo el mundo es gordo porque todo el mundo lo es, es algo normal, pero en Dinamarca se desplazan en bicicleta porque es lo ‘habitual’. Cambiar las costumbres toma unos años, pero hay muchas alternativas para hacerlo, y debemos ponernos a ello cuanto antes, sobre todo los políticos. Pero tengo la sensación que los gobiernos no quieren escuchar a los científicos.

Fuente: ABC

07 may

Cinco cosas prohibidas en otros países que comemos en España

Cinco cosas prohibidas en otros países que comemos en España

 

Cinco cosas prohibidas en otros países que comemos en España

Patatas fritas con Olestra, comercializada en los noventa como Olean

A lo largo del tiempo, muchos alimentos que considerábamos comunes se han retirado de nuestra dieta después de que los científicos demostraran posibles efectos perniciosos sobre nuestra salud. La conveniencia de tomar o no determinadas sustancias, sobre todo los temidos colorantes y conservantes, ha generado gran controversia entre los científicos, y la polémica se aviva cada vez que aparece un estudio asociando algunas sustancias con la aparición de cáncer o problemas mentales.

La legislación alimentaria se mueve siempre en un tira y afloja entre las autoridades gubernamentales, los científicos, la industria y los grupos ecologistas, que acaban generando un batiburrillo informativo en el que es difícil sacar conclusiones. En un intento por arrojar algo de luz sobre el asunto los nutricionistas estadounidenses Mira CaltonJayson B. Calton acaban de publicar el libro Rich Food, Poor Food (Primal Nutrition), un manual sobre los ingredientes que aparecen en los productos comerciales y que, según ellos, deberíamos evitar.

En su opinión, hay una serie de aditivos que es mejor no consumir, pese a que sigan siendo legales. Las principales autoridades sanitarias, la Food and Drug Administration de EEUU (FDA) y la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (AESA), siguen debatiendo su prohibición, debido a diversos estudios que asocian su consumo con problemas de salud. Estos son los 5 ingredientes que están en el punto de mira.

1. Tartracina (E-102)

La tartracina es un colorante artificial muy común en la industria alimentaria, que en Europa se etiqueta como E-102. Está presente en alimentos de todo tipo: bebidas, purés, patatas fritas, repostería, sopas instantáneas, helados, caramelos, chicles, mermeladas yogur, gelatinas… En general puede estar en cualquier alimento de color amarillo o naranja. Es además el colorante que se comercializa para “amarillear” las paellas.

Se trata de uno de los colorantes más cuestionados desde la publicación en 2007 de un estudio en The Lancet que asociaba su consumo, y el de otras cinco sustancias, con el aumento de la hiperactividad en los niños. El estudio causo una gran polémica, y muchos científicos se mostraron en contra de sus resultados, pero tanto la FDA como la AESA abrieron investigaciones sobre el asunto. La AESA solo detectó que la tartracina podía causar reacciones de intolerancia, como irritaciones cutáneas, en un pequeño porcentaje de población, pero el debate sobre sus posibles efectos adversos reaparece recurrentemente. En opinión de los Calton, es un colorante que debe evitarse siempre que sea posible dado su origen: tintes derivados de alquitrán de hulla.

Su uso alimentario está prohibido en Noruega y estaba prohibido en Austria y Alemania, pero dado que la AESA aprobó su uso, las políticas locales sobre el colorante dejaron de tener efecto es estos dos países. Su prohibición, no obstante, se sigue debatiendo en Europa y Estados Unidos.

2. Olestra

La olestra es un aditivo alimenticio que se desarrolló en los años 70 para sustituir a las grasas naturales. Se utiliza en la preparación de alimentos que suelen contener una gran cantidad de grasas, como las patatas fritas, debido a su capacidad para freír los alimentos sin aportar a estos calorías ni colesterol. Su uso está prohibido en Canadá y lo estuvo en Reino Unido.

La FDA no quería que se etiquetaran como saludables productos que están en lo más alto de la pirámide alimentaria, y que empuja a consumir con moderación, por lo que fue siempre reticente a la aprobación del aditivo. No obstante, después de casi dos décadas de burocracia, y debido a las presiones, la FDA aprobó la sustancia a finales de los 80 para su uso en patatas fritas, galletas y otros snacks que en seguida se etiquetaron como light. Los productos fueron un éxito, pero en 1996, la FDA renovó la licencia obligando a las marcas a etiquetar en los productos con olestra sus conocidos efectos secundarios. Las ventas cayeron en picado en cuanto los consumidores encontraron una etiqueta que decía lo siguiente: “Este producto contiene Olestra. Olestra puede causar cólicos abdominales y diarrea. Olestra inhibe la absorción de algunas vitaminas y otros nutrientes. Se han añadido vitaminas A, D, E, y K”.

Hoy en día la olestra sigue siendo legal en Estados Unidos y la Unión Europea y puede encontrarse en determinadas marcas de patatas fritas comerciales. Aunque la obligación del etiquetado se levantó en 2003, las ventas nunca se recuperaron. En 2011 un estudio de la Universidad de Purdue constató, además, que el consumo de patatas fritas con olestra durante un tiempo prolongado provocaba un aumento mayor de peso que la ingesta de patatas fritas convencionales.

3. Amarillo crepúsculo (E-110)

El colorante alimenticio “amarillo crepúsculo”, que se etiqueta como E-110, está presente en alimentos como mermeladas de albaricoque, galletas y productos de pastelería, sopas instantáneas, batidos de chocolate, harina para rebozar y margarinas. También es responsable del color anaranjado de los Doritos Tex-Mex.

El E-110 se fabrica a partir de hidrocarburos aromáticos de petróleo y estaba presente también en el estudio de The Lancet que lo relaciona con la hiperactividad. Además, es responsable de reacciones alérgicas en personas con intolerancia a la aspirina. En 2009 la AESA redujo la cantidad diaria máxima que aconseja consumir, de 2,5 mg/kg a 1,0 kmg/kg, por los supuestos efectos cancerígenos que podría ocasionar su ingesta en cantidades mayores. En 2011 se anunció una nueva reducción, en esta ocasión en las bebidas, de 50 mg/L a 20 mg/L.

Su uso alimentario está prohibido en Noruega. También lo estaba en Finlandia pero, al igual que la tartracina, dado que la AESA aprobó su uso, las políticas locales sobre el colorante dejaron de tener efecto.

4. Azul brillante FCP (E-133)

El azul brillante FCP es un colorante, tóxico a partir de ciertas cantidades, que estaba prohibido en numerosos países europeos antes de que la AESA aprobara su uso alimenticio (aún está prohibido en Suiza). Se usa, principalmente, para colorear de azul helados, dulces y bebidas (es el colorante que da su tono característico a algunos refrescos para deportistas y a las bebidas de tipo blue tropic).

Según las autoridades, no entraña ningún riesgo siempre que su ingesta máxima no exceda de 12.5 mg/kg de peso corporal. Según algunos estudios podría provocar reacciones alérgicas en personas que ya padezcan de asma pero, al margen de esto,hay varios estudios que insisten en su inocuidad.

5. Butilhidroxianisol y Butilhidroxitolueno (E-320 y E-321)

Estos antioxidantes de nombre impronunciable, y origen sintético, proceden de la industria petrolera y se utilizan en alimentación, muchas veces combinados ya que potencian mutuamente sus efectos, para evitar la degradación de las grasas.Aunque su presencia se ha ido reduciendo con el tiempo, siguen siendo compañeros habituales de algunos productos, principalmente snacks salados. Su uso está autorizado en la mayoría de países (en Europa está permitida su presencia, conjunta, hasta en 200 ppm del total de la grasa), excepto en Japón, donde está prohibido desde 1958 y en Australia, donde no se permite su consumo a los niños.

Algunos estudios han mostrado que el BHA y el BHT (menos habitual) tienen propiedades potencialmente cancerígenas. Aunque todavía no hay una evidencia sólida al respecto, y hay estudios que se contradicen, la Organización Mundial de la Salud ha rebajado recientemente su ingestión diaria admisible, y cada vez más empresas lo están retirando de sus preparados.

 

 

18 nov

ACRILAMIDA Problemas en neonatos

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La ingesta de alimentos con alto contenido de acrilamida durante el embarazo se asocia con un peso inferior y una menor circunferencia de la cabeza en recién nacidos. Así lo revela un estudio internacional sobre la dieta de 1.100 mujeres embarazadas y sus recién nacidos de Dinamarca, Inglaterra, Grecia, Noruega y España. La diferencia entre las madres expuestas a altos niveles de acrilamida y las expuestas a niveles bajos puede ser de hasta 132 gramos en el peso del bebé y 0,33 centímetros en el tamaño de su cabeza.

INGLATERRA, PELIGRO

Además, el estudio, dirigido por el Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL) de Barcelona y la Universidad de Estocolmo (Suecia), muestra que los mayores niveles de esta sustancia se observaron en los bebés nacidos en Inglaterra y los más bajos en los de Dinamarca. La razón de los altos niveles de acrilamida que se observan en muchas mujeres es, sin duda, la dieta. Y es que se trata de una sustancia química que se forma al freír, asar, tostar u hornear alimentos ricos en carbohidratos como las patatas fritas, chips, bollería o cereales de desayuno; aumentando a mayor temperatura y tiempo de cocción de este tipo de alimentos. 
Según el coordinador del estudio y director científico adjunto del CREAL, el Prof. Manolis Kogevinas, “el efecto estimado del alto nivel de exposición a la acrilamida sobre el peso de un bebé al nacer es comparable al efecto adverso conocido del tabaquismo”.

IMPLICACIONES TRASCENDENTALES
La investigadora del CREAL y primera autora del artículo, la Dra. Marie Pedersen, añade que “las implicaciones en salud pública de los resultados de este estudio son realmente importantes”. Porque el peso al nacer está relacionado con numerosos efectos adversos para la salud en los primeros años de vida e incluso posteriormente, tales como estatura reducida, aumento de la incidencia de enfermedad cardiovascular, diabetes mellitus tipo 2 y osteoporosis. Además, la circunferencia de la cabeza es un indicador importante del crecimiento del cerebro y del desarrollo neurológico”.
De hecho, existe una creciente preocupación mundial acerca de los efectos potenciales para la salud de la exposición alimentaria a la acrilamida. Los investigadores ya pueden afirmar que esta sustancia atraviesa la placenta y, por lo tanto, existe un particular riesgo para la salud del feto. Hoy se han presentado los resultados del primer estudio en humanos para examinar la asociación entre la exposición a este componente durante el embarazo y el parto. 
En este estudio también han participado otros 20 centros de investigación en Europa, incluyendo el IMIM (Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas). El uso de avanzadas técnicas biomédicas ha favorecido la medición de la acrilamida en sangre del cordón umbilical del recién nacido, lo que ha permitido a los investigadores conocer los niveles de exposición a la acrilamida durante los últimos meses de embarazo.

Redacción / The Ecologist
Asociación Vida Sana


El proyecto europeo de investigación NewGeneris
Este estudio forma parte de NewGeneris, un proyecto integrado dentro del 6º Programa Marco de la Unión Europea, del área prioritaria «Calidad y seguridad alimentaria». El objetivo es investigar el posible papel de la exposición química a través de la dieta durante el embarazo, en la inducción de un aumento del riesgo de cáncer y trastornos del sistema inmune en la infancia, junto con los efectos sobre los resultados del parto. NewGeneris está coordinado por el Prof. Jos Kleinjans de la Universidad de Maastricht.

Artículo de referencia: “Birth Weight, Head Circumference, and Prenatal Exposure to Acrylamide from Maternal Diet: The European Prospective Mother-Child Study (NewGeneris)”. Marie Pedersen, Hans von Stedingk, Botsivali Maria, Silvia Agramunt, Alexander Jan, Brunborg Gunnar, Leda Chatzi, Fleming Sarah, Fthenou Eleni, Granum Berit, Kristine B Gutzkow, Laura J Hardie, Lisbeth E Knudsen, Soterios Kyrtopoulos A, Michelle Méndez, A, F Domenico Merlo, Jeanette K Nielsen, Per Rydberg, Dan Segerbäck, Jordi Sunyer, John Wright, Margareta Törnqvist, Kleinjans Jos C y Manolis Kogevinas. DOI: 10.1289/ehp.1205327

Más información:
CREAL: 93 214 73 33 
www.creal.cat

 

27 oct

El Nobel de Medicina, Louis Ignarro, defiende el rol saludable de la dieta mediterránea

Pescado, frutos secos y verduras para la fabricación de óxido nítrico

 

El Premio Nobel de Medicina por el descubrimiento de papel del óxido nítrico (NO) en el sistema cardiovascular, Louis Ignarro, ha recomendado comer pescado, frutos secos, verduras, frutas y cereales para la fabricación natural de esta molécula. 

Ignarro se ha pronunciado así durante la última edición de las Jornadas sobre Actualización en Nutrición de profesionales de la salud del Instituto Herbalife de Nutrición. Allí, el experto ha recordado la importancia de la dieta mediterránea se asocia a una “mejora” del funcionamiento cardiovascular, un “incremento” de la esperanza de vida y una “corrección” de los trastornos del déficit de atención. 

“Los alimentos que la componen, como su extraordinario aceite de oliva, mantienen niveles de azúcar en sangre sin grandes picos”, ha comentado Ignarro para avisar de las “alarmantes” cifras de obesidad que se están produciendo en España como consecuencia del “abandono” de este modo de vida y alimentación. Durante la jornada, a las que han acudido más de 300 profesionales de la salud, se han analizado varios temas de actualidad en nutrición.

 

20 oct

Día Mundial de la Alimentación

 

Comunicado de Amigos de la Tierra en el Día Mundial de la Alimentación:

Hoy, en el Día Mundial de la Alimentación, mientras se celebra la Cumbre Mundial de la Seguridad Alimentaria en Roma para debatir sobre la crisis alimentaria, Amigos de la Tierra publica un nuevo informe. En el documento se señala que Estados Unidos y Reino Unido, entre otros países, están financiado la agricultura transgénica en detrimento de métodos más adecuados para afrontar el hambre [1].

Desde el año 2008, con la escalada del precio de los alimentos, varios gobiernos comenzaron a defender la “intensificación sostenible” de la agricultura como un nuevo método para aumentar la producción sin daño alguno para el medio ambiente.
Éste podría haber sido un escenario esperanzador. Sin embargo, el nuevo informe de Amigos de la Tierra investiga qué significa exactamente este enfoque y demuestra que, a pesar del apoyo público a métodos ecológicos por parte de algunos gobiernos, la financiación sigue siendo mayor para agricultura transgénica y otros agronegocios que solo favorecen intereses corporativos. 
Reino Unido, Estados Unidos y la Fundación Gates han empleado cientos de millones de euros en soluciones tecnológicas para solventar el problema del hambre, entre las que se encuentran los cultivos transgénicos. El mayor proyecto de investigación del Departamento de Desarrollo Internacional de Reino Unido hizo la concesión de 70 millones de libras para investigar en tecnología transgénica. Por su parte, entre 2005 y 2011, la Fundación Gates gastó 162 millones de dólares también en proyectos de biotecnología, y la Agencia de Desarrollo Internacional estadounidense ha estado siguiendo una estrategia centrada en el mismo tipo de tecnología. 
Mientras, con los cultivos transgénicos no se está abordando la crisis alimentaria. Hasta el momento no hay evidencias de que estos cultivos sean más productivos y tengan un rendimiento mayor. No hay cultivos resistentes al cambio climático ni a la sequía. Pero sí se ha demostrado que los transgénicos han aumentado drásticamente el precio de las semillas y han incrementado la aplicación de agrotóxicos. 
Kirtana Chandrasekaran, responsable de la campaña Soberanía Alimentaria de Amigos de la Tierra Internacional, ha declarado que “estudios de la ONU han situado las técnicas utilizadas por la agricultura ecológica como soluciones viables para salir de la crisis alimentaria. Sin embargo si profundizamos un poco más, algunos gobiernos y financiadores apoyan los cultivos transgénicos, favoreciendo intereses empresariales, en lugar de favorecer el interés general a través de la agricultura local. Este comportamiento pone en entredicho la credibilidad de algunos gobiernos para acabar con el hambre, como los de Estados Unidos y Reino Unido, y de financiadores, como la Fundación Gates.
Amigos de la Tierra insta a los líderes mundiales a apostar por la agroecología para poner fin al hambre y desechar los agrocombustibles, que incrementan el precio de los alimentos utilizando tierras de cultivo para conseguir combustible en medio de una crisis alimentaria[2]. 
Las soluciones ya están en marcha. Agricultores y agricultoras de todo el mundo están liderando procesos para fomentar una agricultura que alimente a la mayoría de la población y proveer una hoja de ruta que nos permita acabar con el hambre. Varios informes de Naciones Unidas han coincido en la necesidad de incrementar los fondos para fomentar una agricultura local y ecológica, el estudio de la agroecología y fortalecer los mercados locales [3].

Amigos de la Tierra


In London (UK): Kirtana Chandrasekaran, Friends of the Earth International Food Sovereignty program coordinator.
kirtana.chandrasekaran@foe.co.uk


Notas:
[1] El nuevo informe de Amigos de la Tierra Internacional está disponible en :www.foei.org/en/wolf-in-sheeps-clothing. El resumen del informe puede encontrarse aquí:http://www.foei.org/en/wolf-in-sheeps-clothing-summary
[2] Resumen del informe, ‘Food not fuel: agrofuels, food prices and hunger:http://www.foei.org/en/resources/publications/agrofuels/food-not-fuel-agrofuels-food-prices-and-hunger/view
[3] En abril de 2008 un estudio de 400 científicos multidisciplinares y numerosas organizaciones internacionales, concluyeron que la agroecología, el comercio local y el apoyo al campesinado es la mejor forma para afrontar el hambre y la pobreza.

 

20 oct

El licopeno del tomate ayuda a combatir la aparición de coágulos en sangre

El nutriente, un potente antioxidante, presenta propiedades antiinflamatorias

Un estudio realizado por investigadores de la de la Universidad de Finlandia Oriental, en Kuopio (Finlandia), muestra que los hombres que consumen asiduamente tomates podrían tener menos probabilidades de sufrir un derrame cerebral. 

El estudio, publicado recientemente en la revista Neurology, investigó a más de 1.000 hombres mayores de 45 años, en los que se observó que los que tenían niveles más altos en sangre de licopeno -un antioxidante que pertenece a la familia de los carotenoides- tenían menos probabilidades de tener un accidente cerebrovascular. 

El licopeno es un “potente antioxidante”, afirma el investigador principal, Jouni Karppi, quien ha destacado que ayuda a proteger las células del cuerpo contra el daño que a la larga puede conducir a la enfermedad. Laboratorio de investigación también sugiere que el licopeno ayuda a combatir la inflamación y los coágulos de sangre, y pueden ser mejores que otros antioxidantes. 

El licopeno es una sustancia química que da un tono rojizo a los alimentos como los tomates, pimientos, sandía y papaya. Para la mayoría de la gente, los tomates y productos de tomate son, con mucho, la mayor fuente de licopeno en la dieta. El estudio ha evaluado a 1.031 hombres de 46 a 55 años a los que se les ha medido sus niveles en sangre de licopeno, alfa y beta-caroteno, y vitaminas E y A.

Fuente: Malagahoy.es

23 sep

OMG’s Toxicidad del maíz transgénico

 

 

 

 

La organización ecologista Amigos de la Tierra pide al Gobierno la prohibición del cultivo de maíz transgénico en España. Se ha publicado recientemente un nuevo estudio científico e independiente que demuestra los daños ocasionados por el maíz transgénico NK603 en la salud de las ratas analizadas.

La semana pasada se publicaba un nuevo estudio científico que demuestra los daños ocasionados por el maíz transgénico NK603 en la salud de las ratas analizadas. A la luz de los resultados, tan preocupantes, de la investigación, Amigos de la Tierra pide de nuevo al Gobierno la prohibición del cultivo de maíz transgénico en España. Ya existían dudas sobre la inocuidad de los transgénicos para la salud – una de las razones por las cuales otros países europeos han prohibido su cultivo en sus territorios- con estos nuevos datos las autoridades españolas y europeas deberán suspender todas las autorizaciones de cultivo e importación de transgénicos. En particular en España, deben desaparecer el cultivo comercial del maíz MON810 así como los cultivos experimentales con transgénicos, entre los que se encuentra el maíz NK603 [1].

Este nuevo estudio independiente, realizado por investigadores franceses, da a conocer los efectos provocados por el maíz transgénico de Monsanto NK603 sobre varios grupos de ratas alimentadas durante dos años con el maíz modificado genéticamente y/o el herbicida asociado Roundup. Se trata del primer estudio a largo plazo que evalúa los posibles daños sobre la salud del consumo de transgénicos. Los investigadores encontraron una mayor incidencia de tumores mamarios y problemas hepáticos y del riñón, además de comprobar una esperanza de vida menor en los animales [2]. Este mismo maíz se importa en España para consumo humano y animal, y se cultiva en campos experimentales con la posibilidad de que contamine a campos colindantes de maíz.
Una de las primicias de la investigación es que se ha analizado la exposición durante dos años a los alimentos transgénicos. Hasta la fecha, la mayor parte de los estudios fueron realizados por la propia industria biotecnológica para conseguir la autorización europea, con test de 90 días, lo que hacía imposible conocer los efectos a largo plazo. El estudio, en un periodo de dos años, precisamente revela que en los primeros meses no se detectan anomalías. Esto implica que, como mínimo, se deberían revisar todas las evaluaciones de seguridad de todos los maíces transgénicos aprobados para consumo humano y animal en la UE, exigiendo estudios toxicológicos a largo plazo. 
La sociedad española lleva más de 15 años expuesta a los transgénicos, solo en 2011 se cultivaron cerca de 100.000 hectáreas con OMG, contaminando al resto de cultivos, y sin conocer el alcance de los mismos. Pero además, el 15% de los productos que contienen soja y maíz están contaminados por organismos modificados genéticamente según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) [3]. Ante estos datos, es evidente que el Gobierno no puede garantizar la seguridad en la salud de la ciudadanía si se sigue cultivando e importando maíz y soja transgénicos.

Para acceder a más información, pinchar en el link correspondiente
[1] Campos experimentales en España 2011

[2] El Estudio

[3] Datos de la AESAN

Comunicado en la web: http://www.tierra.org

19 sep

Verduras y frutas buenas para el hígado de la A a la Z

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Hacer cambios en su alimentación puede ser de gran utilidad para que su hígado funcione bien. Comer una dieta saludable también puede ayudar a que el hígado se recupere cuando esté enfermo, y algunas veces es parte importante del tratamiento. Un hígado sano es esencial para una vida sana. Hay muchas cosas que usted puede hacer todos los días para mantener su hígado sano. Por ello indicaremos a continuación cuales son esos alimentos tan buenos para mantener este órgano tan primordial en buenas condiciones.
1. De la A a la Z
2. Alimentos con A: achicoria, aguacate, ajo…
3. Berenjenas
4. Alimentos con C: cardo, cebolla, ciruela…
5. Escarola
6. Fresas
7. Granos enteros
8. Hortalizas de hoja verde
9. Limones y limas
10. Manzana
11. Alimentos con N: naranjas, nísperos, nueces
12. Alimentos con P: pimienta de cayena, pomelo
13. Alimentos con R: rábanos, remolacha
14. Alimentos con S: soja, semilla de alcaravea
15. Té verde
16. Uvas
17. Zanahorias
1. De la A a la Z

 

Trataremos en este artículo de ver aquellos alimentos que pueden ayudarnos a limpiar nuestro hígado. Para ello basta con introducirlos en su alimentación junto al resto de los alimentos necesarios para una nutrición completa y adecuada. Solo así, conseguiremos mantener nuestro hígado en condiciones sanas y que funcione de una forma correcta. Recuerde que para conseguir el efecto beneficioso para el hígado debe introducir estos alimentos en su dieta de forma variada y equilibrada.

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2. Alimentos con A: achicoria, aguacate, ajo…

 

El aceite de oliva ayuda a eliminar toxinas.

– Aceite de oliva: El aceite de oliva virgen crudo resulta terapéutico para el hígado, cuando se usa con moderación. Ayudan al cuerpo, proporcionando una base de lípidos que pueden neutralizar las toxinas dañinas en el cuerpo. De esta manera, disminuiremos la sobrecarga tóxica en el hígado.

– Achicoria amarga o diente de león: La achicoria posee propiedades hepatoprotectivas, coleréticas, y colagogas, es decir, ayuda a que nuestro hígado no esté enfermo mejorando los casos de insuficiencia hepática. Además estimula la producción de bilis y ayuda a vaciar la vesícula biliar, por ello también resulta muy adecuada en casos de insuficiencia biliar. Sus hojas tiernas se pueden tomar en ensaladas, aliñadas con aceite y limón.

– Aguacate: Este superalimento presenta la ventaja de ayudar a nuestro organismo a producir glutation (se trata de un tripéptido no proteínico que deriva de aminoácidos, que es un antioxidante que ayuda a proteger las células de especies reactivas de oxígeno como los radicales libres y los peróxidos). Existen estudios recientes que indican que el consumo regular de aguacate mejora la salud del hígado.

– Ajo: Tan solo una pequeña cantidad es suficiente para activar las enzimas hepáticas que ayudan a nuestro organismo a eliminar toxinas. Además este bulbo contiene altas cantidades de alicina y selenio, ambos compuestos presentan la capacidad de ayudar en la limpieza del hígado.

– Alcachofas: La alcachofa por su contenido en cinarina y otras sustancias potencian la función hepática, desintoxican y facilitan la eliminación de sustancias nocivas. Además pueden aumentar la secreción de bilis y mejorar su vaciamiento al intestino. Son capaces de paliar las digestiones pesadas y el mal aliento que suele acompañar al mal funcionamiento hepático.

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3. Berenjenas

 

– Berenjenas: Es un tónico digestivo que presenta la capacidad de activar la función de la vesícula de una forma suave. Por ello es buena cuando nuestro hígado necesita de una ayuda extra para disolver la grasa, tal y como ocurre en caso de insuficiencia hepática.

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4. Alimentos con C: cardo, cebolla, ciruela…

 

Las crucíferas aportan sustancias especialmente beneficiosas para el hígado.

– Cardo: Posee una sustanciacinarina (responsable del ligero sabor amargo que ostenta el cardo), la cual presenta un efecto colerético (estimula la secreción de bilis), descongestiona el hígado y consecuentemente facilita su buen funcionamiento. También posee una sustancia llamadasilimarina que tiene el poder de regenerar las células hepáticas. Se consume habitualmente en infusión, o en comprimidos de extracto seco, no obstante las hojas tiernas y sin espinas del cardo mariano se pueden añadir a las ensaladas.

– Cebollas: Las propiedades saludables de la cebolla no son atribuidas a su composición nutricional, sino a la abundancia en sustancias antioxidantes comoflavonoides, compuestos azufrados, etc. Más concretamente posee un aceite esencial sulfurado que estimula la función desintoxicadora del hígado.

– Ciruelas: Esta fruta evita el estreñimiento y favorece la eliminación de desechos orgánicos. Además de ser bajas en sodio, grasa y proteína. Póngalas en su dieta ya que su consumo facilita el trabajo hepático.

– Crucíferas: El consumo de verduras crucíferas (brócoli, col, coliflor) incrementa la cantidad de glucosinolatos en su sistema, aumentando la producción de enzimas en el hígado. Estas enzimas naturales ayudan a eliminar las sustancias cancerígenas y otras toxinas de nuestro cuerpo que reducen significativamente el riesgo de contraer cáncer. Tampoco debemos dejar pasar por alto que el brócoli es rico en antioxidantes como la vitamina C, los beta carotenos, el selenio, el superóxido dismutasa y el zinc. Éstos hacen de éste un alimento clave para luchar contra el cáncer.

– Cúrcuma: La cúrcuma es uno de los ingredientes del curry en la gastronomía de la India y aporta un color amarillo intenso característico, procedente de la raíz de la planta. Se puede considerar la especie preferida del hígado ya que ayuda a aumentar la desintoxicación del hígado, ayudando a las enzimas que tienen como misión expulsar carcinógenos de la dieta.

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5. Escarola

 

– Escarola: La lechuga rizada o escarola es una planta de la familia de las endibias que facilita el vaciamiento de la vesícula biliar, por lo que es beneficiosa para el hígado.

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6. Fresas

 

– Fresas: Esta fruta posee la ventaja de regular la función hepática, al ayudar a limpiar y a depurar nuestro organismo de la acción de las toxinas acumuladas. Además de aconsejarse su consumo en caso de padecer hepatitis.

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7. Granos enteros

 

– Granos enteros: Los alimentos ricos en vitaminas del complejo B (arroz integral, trigo integral) mejoran la metabolización de las grasas en general, así como la función hepática y la descongestión del hígado. Por ello, tome mejor cereales integrales.

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8. Hortalizas de hoja verde

 

– Hortalizas de hoja verde: El consumo de verduras de hoja verde (crudas, cocinadas o en su jugo) resulta ser un buen aliado para la limpieza del hígado, ya que posee la capacidad de neutralizar metales pesadosproductos químicos y pesticidas. Por ello, incorpore a su dieta calabaza amarga, rúcula, hojas de diente de león, espinacas, hojas de mostaza y achicoria. Con ello ayudará a aumentar la creación y el flujo de la bilis, la sustancia que elimina los residuos procedentes de los órganos y sangre.

 

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9. Limones y limas

 

– Limones y limas: Por su contenido en vitamina C, ayudan a nuestro organismo a transformar las sustancias tóxicas en sustancias que pueden ser absorbidas por el agua. Tomar jugo de lima o limón recién exprimido por la mañana ayuda a estimular el hígado.

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10. Manzana

 

– Manzana: Esta fruta rica en pectina facilita el vaciamiento de la bilis y la descongestión hepática, además de poseer los componentes químicos necesarios para que nuestro organismo se libere y limpie de sustancias tóxicas. En definitiva hace más fácil el proceso de limpieza por parte del hígado.

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11. Alimentos con N: naranjas, nísperos, nueces

 

Las nueces por su contenido en arginina y Omega-3 favorece la salud del hígado.

– Naranjas: Por su gran aporte de vitamina C, las naranjas ( y las mandarinas) ayudan a nuestro organismo a transformar las sustancias tóxicas en sustancias que pueden ser absorbidas por el agua y eliminadas a través de la orina.

– Nísperos: Reducen el tamaño del hígado en casos de hepatomegalia congestiva, ya que son descongestivos.

– Nueces: Por su alto contenido en arginina (que es un aminoácido), este fruto seco ayuda al hígado en la desintoxicación del amoniaco (que es un producto de deshecho del organismo). Y por su contenido en glutation y ácidos grasos Omega-3 apoya las acciones normales de limpieza del hígado.

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12. Alimentos con P: pimienta de cayena, pomelo

 

– Pimienta de cayena: Se puede considerar un alimento bueno para la salud general del hígado al contener muchos fitoquímicos (betacarotenos, luteína), así como ser fuente de vitaminas del complejo B y vitamina C y E.

– Pomelo: Se puede considerar uno de los alimentos que mejor va para el hígado, esto se debe a su contenido alto en vitamina C y antioxidantes, que ayudan a incrementar el proceso natural de limpieza del hígado. Para promover la producción de enzimas desintoxicantes del hígado y ayudar a eliminar sustancias cancerígenas y otras toxinas de nuestro organismo es bueno tomar jugo de esta fruta.

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13. Alimentos con R: rábanos, remolacha

 

– Rábanos: Su contenido en intibina (sustancia que tiene efecto colagogo) hace de esta hortaliza un alimento bueno y depurativo de la vesícula y el hígado. En definitiva, el rábano estimula la función hepática y aumenta la producción de bilis haciéndola más fluida y facilitando su vaciamiento. Se pueden tomar crudos en ensaladas o bien tomar un vaso de jugo fresco.

– Remolacha: Por su contenido en flavonoides y betacarotenos ayuda y mejora la función hepática en general. Así como, aumentar el flujo de bilis y favorecer la eliminación de los productos tóxicos del hígado.

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14. Alimentos con S: soja, semilla de alcaravea

 

– Soja: Por su contenido en lecitina, esta leguminosa ayuda al hígado a procesar las grasas evitando que se depositen en dicho órgano. Además la lecitina contiene colina, que es un factor vitamínico indispensable para el metabolismo hepático.

– Semilla de alcaravea: También conocida como caraway por los ingleses, esta semilla posee acción antioxidante al ser rica en carotenoides y flavonoides. Y es considerada buena para las enfermedades hepáticas y de la vesícula, además de ayudar a nuestro organismo a producir glutatione.

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15. Té verde

 

–  verde: Esta bebida rica en antioxidantes como las catequinas es buena para el funcionamiento del hígado en general.

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16. Uvas

 

– Uvas: Poseen la capacidad de activar la acción desintoxacadora del hígado y estimular la producción de bilis. Además en caso de cirrosis facilita el retorno de la sangre del aparato digestivo al hígado disminuyendo así la hipertensión portal producida por esta enfermedad.

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17. Zanahorias

 

– Zanahorias: El consumo de zanahorias puede ayudar a estimular y mejorar la función hepática en general al ser ricas en flavonoides y betacarotenos.

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01 sep

EL MITO DE LA LECHE

¿Es el humano el único animal del planeta que para estar sano necesita consumir leche que ha sido diseñada para crías de otra especie?

LECHE. Mencionarla ya es reconfortante. ¿Qué es lo que tiene la leche que nos hace sentir así? Quizás sea que la leche nos recuerda a nuestra madre, y al vínculo que compartimos con ella. Que nos remite a nuestra infancia, a la merienda, a las galletas, al Colacao del desayuno, y al calor del hogar.

Pero la leche también tiene otros significados. Es un símbolo de belleza, pureza, suavidad, y también de juventud. Una mujer, por ejemplo, puede blanca como la leche. Cleopatra se bañaba en leche para mantenerse siempre joven. Los anuncios de la marca Dove hacen alusión a la leche. A algunas cremas humectantes se les llama “leche”, hay “leches limpiadoras” y también “leches hidratantes”, y cuando no se les llama así es porque lo sugieren con el aspecto (las hacen blancas y de textura similar a la leche)

En la leche también vemos una comida perfecta. Tiene grasas, proteínas, y carbohidratos, “todo lo que necesitamos para sobrevivir”. Dicen de ella que es una fuente de calcio importante y que todos debemos tomarla si queremos preservar la salud de nuestros huesos. Con sus derivados lo mismo.

El yogur el primero, es un alimento fijo en la dieta de los niños. Las señoras toman su Actimel por la mañana, (y por la noche puedes tomar Activia té) parece ser un asunto de las defensas (que también desayunan), y del sistema digestivo (que puf!).

No se trata solamente de los anuncios de la tele. Los anuncios sólo apoyan una idea que todos tenemos desde chicos. En el colegio seguramente aprendiste acerca de la alimentación equilibrada y la pirámide alimenticia. Yo lo recuerdo claramente porque en la pared de la clase del 1ero C la profesora Gabriela nos puso un poster con esa información.

Recuerdo que en la pirámide alimenticia la leche tenía su propio grupo llamado “lácteos” y en el que aparecía la leche, diferentes tipos de queso, mantequilla, y yogur. Para tener una alimentación sana, decían los profesores, había que tomar una porción de cada grupo con nuestras comidas.

Pero, ¿qué de cierto hay en todo esto? ¿Es la leche buena para la salud? ¿Es necesaria? Algunos médicos piensan que no. Explican que la leche forma parte de nuestra alimentación por costumbre, por tradición, y también por el sesgo que impone la industria lechera sobre la información que circula al respecto.

El debate entre los nutricionistas se centra cada vez más en temas como el de la leche, que parece tener varios detractores, y en la vigencia de lo que ellos consideran modelos de alimentación desinformados que se han quedado antiguos. Por eso la información que nos llega es muchas veces contradictoria.

Lo más probable es que hayas escuchado por ahí que la leche no es buena, pero que no tengas mucha idea de por qué lo dicen. Siendo sincera con vosotros, yo no sabía nada de esto. Quizás sea porque no me rodeo de gente que se preocupa demasiado por su alimentación, o a lo mejor la razón es que en mi casa todos bebíamos litros de leche, comíamos kilos de queso, mi madre desayunaba a veces con un yogur líquido color rosa que sabía a fresa y que a mí no me gustaba, pero quiero decir, que los lácteos han formado parte de mi dieta y de mi entorno desde siempre.

Eso era así hasta que un día revisando uno de los blogs que me gustan encontré este artículo sobre la leche que decía que es malo beberla. Me sorprendió un montón. Y decidí investigarlo en profundidad.

La información disponible en internet sobre temas polémicos es abundante, pero contradictoria. Esto es así y la leche no es la excepción. Por eso hay que avanzar con cuidado, y con ojo crítico. Cuando yo me enfrento a este tipo de temas, cuando la salud está de por medio, y hay conflictos de interés, me baso en tres criterios para evaluar la información. Primero, la evalúo desde el sentido común. Segundo, lo contrasto con lo que ha hecho nuestra especie históricamente, y por último, busco los estudios médicos al respecto.

Como llevo más de seis meses investigando el tema, la mayoría de las cosas que he leído las he perdido, por lo que lamento no poderos ofrecer todas las fuentes. Sí quiero aclarar antes de continuar que la investigación la hice por internet. Nada de lo que aquí pongo son conjeturas mías, y como es un tema polémico cada argumento tiene defensores y detractores dentro de la comunidad científica (de ambos lados del debate hay figuras importantes). Lo mejor que puedes hacer es leer al respecto, investigar y formar tu propia opinión.

¿QUÉ ES LA LECHE?

La leche es un alimento que producen las madres para alimentar a sus crías después de parir. Ni más, ni menos. La etapa de la lactancia en los animales suele ser breve, dura el tiempo necesario para que se desarrolle el sistema digestivo de la cría y pueda digerir otro tipo de alimentos. Llegado el momento la madre enseña a su cría a comer sólidos, la cría deja de beber leche, y la madre deja de producirla. Este es el ciclo en la naturaleza.

Pero no todas las leches son iguales. Aunque en apariencia pueden ser similares, la leche de cada especie es única y está diseñada especialmente para las crías de esa especie. Un conejo y una ballena no se parecen mucho, y los nutrientes en su leche tampoco.

Por dar un ejemplo, la leche de vaca y la leche humana tienen muchas diferencias. La leche de vaca es muy rica en proteínas y minerales, cuatro veces más que la leche humana, porque los terneros necesitan desarrollar un esqueleto y unos músculos bastante grandes. La leche humana, en cambio, es muy rica en ácidos grasos, siete veces más que la leche de vaca, porque los ácidos grasos como el ácido linólico son indispensables para desarrollar el sistema nervioso y los movimientos neuromusculares. Piensa en todas las diferencias que hay entre el movimiento de los cascos de las patas del ternero y los movimientos de los dedos de las manos. Por eso la leche humana es para bebés humanos, la leche de las gatas es para los gatitos, y la leche de caballo es para los potros.

Ahora hagamos un ejercicio mental. Tratemos de imaginar que bebemos la leche de un animal distinto a la vaca. ¿Te puedes imaginar a ti mismo bebiendo leche de lobo?, ¿qué tal un fresco vaso de leche de delfin?, ¿te apetecería merendar con leche de cerdo? A mí no. Y eso me hace preguntarme por qué nos parece tan normal beber la leche de las vacas, cuando es el mismo ejercicio.

No es una buena idea darle leche de rata a un potro, o leche de gato a un perro. No suena sensato. Tampoco tiene mucho sentido alimentar a un perro adulto con leche de perra. Es algo que no ocurre en la naturaleza. ¿y qué te parece darle leche de zebra a un elefante adulto? ¿Por qué es una buena idea entonces alimentar a una persona adulta con leche de otra especie?

¿CÓMO ES LA LECHE?

Si observamos un vaso de leche de cerca, nos parece una sustancia más o menos homogénea, opaca, blanca y acuosa. Pero en realidad la leche está compuesta por pequeños glóbulos de grasa y otros de proteínas que están suspendidos en un fluido similar al agua. Bajo un microscopio, la leche se ve así:

Los círculos que se ven en la imagen son los glóbulos de grasa. La grasa que contiene la leche flota en el líquido formando un coloide, es parecido a la forma en la que el polvo flota en el aire. Si alguna vez has visto el polvo que flota en un haz de luz, conoces lo que es un coloide.

Además de los glóbulos de grasa, la leche contiene proteínas, minerales, aminoácidos, y azúcares.

EL ALIMENTO PERFECTO

¿Por qué tiene la leche esta estructura? Para entender el fascinante diseño de la leche, hay que entender su función. La leche no es únicamente un alimento, además de alimentar, la leche es un vehículo de compuestos químicos que el bebé necesita para crecer.

Al nacer el bebé tiene que fortalecer su sistema inmune, eso es lo primero porque el bebé (independientemente de la especie) no tiene contacto con el medio ambiente antes de nacer. Por eso el calostro de su madre (ese líquido más denso que precede a la leche) es tan importante. En el calostro la madre le transmite a su hijo todos los anticuerpos que necesita para formar un sistema inmune robusto.

Pero también le transmite aminoácidos. El cuerpo humano necesita de los aminoácidos para funcionar bien. No conocemos todas las funciones de los aminoácidos, pero se sabe que son los que se encargan de regular la actividad de las neuronas, la biosíntesis, y el metabolismo. Existen 22 aminoácidos pero nuestro cuerpo es sólo capaz de sintetizar 14. Los otros 8 son aminoácidos “esenciales” que obtenemos de los alimentos.

Un aminoácido esencial, por ejemplo, es el Triptofán, que entre otras cosas es el precursor de la serotonina, un neurotransmisor que regula el estado de ánimo, el sueño, el apetito, la memoria, el aprendizaje, la temperatura del cuerpo, y el movimiento muscular. Poca cosa, ¿no?

El bebé no puede comer alimentos sólidos, y por lo tanto no puede obtener esos 8 aminoácidos esenciales. Es la leche de su madre la encargada de transmitirselos. Pero además le transmite varias hormonas incluyendo la del crecimiento para ayudarlo a desarrollarse.

Los músculos, órganos y tejidos del bebé se benefician cuando toma la leche materna, digo bebés, pero en realidad me refiero a cualquier cría. Así como el bebé humano obtiene estas cosas de su madre, lo mismo ocurre con la vaca y sus terneritos. A diferencia de lo que se creía hasta ahora, los últimos estudios han comprobado que la leche materna fabrica sus propias hormonas, y las calibra de acuerdo con las necesidades específicas del bebé que la mama. Por eso la leche de cada madre es distinta no solo entre sí, sino entre la leche que produce la misma madre en diferentes embarazos.

EL VEHÍCULO DE LAS HORMONAS

Pero nada de esto surtiría efecto si los compuestos que transmite la madre fuesen digeridos por el bebé. Quiero decir, que por más triptofán que la madre le transmita, si ese triptofán pasa por el estómago se descompone, es digerido, y no cumple su función. Lo mismo ocurriría con el resto de los aminoácidos, con las hormonas, y el resto de los compuestos químicos. Por eso es que algunos químicos (como la insulina) no funcionan por vía oral y deben ser inyectados, porque el estómago los destruye. Sin embargo, esto no ocurre con la leche. Los químicos que la madre le transmite a su bebé funcionan.

¿Cómo puede ser? En un principio parece imposible. Pero aquí usamos el sentido común: la leche es un vehículo de hormonas, y está diseñada específicamente para protegerlas. ¿Por qué la selección natural iba a favorecer el uso de algo como la leche que gasta tanta energía y recursos para la madre si no iba a tener efecto en su bebé? La leche posee dentro de sí el mecanismo para proteger sus compuestos dentro del sistema digestivo.

Para comenzar la leche es un alimento líquido y por eso la densidad de los nutrientes es baja. El 87% de la leche es agua. Pero el fluido de la leche es ligeramente alcalino porque funciona como un “buffer” o “disolución tampón” que neutraliza los ácidos gástricos para que las hormonas sobrevivan.

Pero además la leche protege su valiosa carga encerrándola en glóbulos de grasa y micelos de caseína, una de las proteínas más fuertes de la naturaleza. Son estas las partículas que vemos suspendidas en la leche en la foto de arriba. De esta manera el bebé puede aprovecharlo todo.

¿ES ESTO BUENO PARA LOS ADULTOS?

Todo lo que hace de la leche algo maravilloso para alimentar a un bebé, es lo que hace de la leche algo peligroso para los adultos, en especial para adultos que beben la leche de otros animales.

Porque si la leche está diseñada para ser un perfecto vehículo de compuestos químicos, ¿qué tipo de químicos nos transmite una vaca? ¿Nos transmitirá hormonas? ¿cuáles? y más preocupante aún: si la leche protege los compuestos químicos, ¿es este sistema útil también para transmitir toxinas?

La respuesta es sí. Toda madre excreta toxinas en su leche y la leche transmite cualquier químico incluyendo antibióticos, pesticidas, hormonas, y drogas.

LOS PELIGROS DE LA LECHE

Quizás te sorprenda saber que toda la leche que consumimos contiene sangre y células blancas (pus) de la vaca, y que el único requisito que ponen a la hora de inspeccionarla es que los niveles se mantengan dentro de cierto límite. Esto es desagradable, sí, pero no es lo más peligroso que hay en un vaso de leche.

Hace unos meses un equipo de científicos españoles y marroquíes hicieron un estudio de los químicos que hay en la leche española. Encontraron más de 20 incluyendo hormonas sexuales de las vacas, anti-inflamatorios, analgésicos, antibióticos, y esteroides.En este artículo puedes leer sobre ese estudio.

En estudios de todo el mundo también han encontrado antibióticos y pesticidas en la leche de vaca. Es fácil explicar de dónde salen. En 1950, una vaca lechera producía alrededor de mil quinientos litros de leche al año. Hoy las vacas lecheras producen hasta 20 mil litros de leche al año. Veinte mil litros. Eso es un promedio de 54 litros de leche cada día. ¿Cómo crees que logran esa hazaña? Lo logran dándole a las vacas drogas, antibióticos, hormonas, confinándolas a espacios mínimos, con planes de alimentación forzosa que incluyen carne (sí, carne a un animal herbívoro), con inseminaciones constantes, y con selección artificial.

La gente imagina que la leche que compran en el supermercado la producen en fábricas que son como grandes naves de acero inoxidable en las que todo ocurre bajo estricta vigilancia. Los más ingenuos creen que esta leche la producen en granjas donde las vacas corren libres y se alimentan de pasto. La mayoría piensa que el sello de la tapa es un garante de pureza, y que las empresas se someten por ley a análisis rigurosos, pasan examenes de seguridad, etc. Pero no es así como funciona.

A la vaca lechera en la industria de la leche se le ordeña con tanta frecuencia y por períodos tan prolongados que en la mayoría de estos lugares un 40% de las vacas sufren de infecciones en las ubres. Esta condición se llama “mamitis” y produce una inflamación tal de las mamas, que las ubres de estas vacas muchas veces llegan a rozar el suelo, sus colas y sus patas. El suelo que rodea a estas vacas está lleno de excrementos así que la leche que produce una vaca con mamitis no solamente tiene sangre y pus, sino que además muchas veces está contaminada con heces.

Por suerte lo primero que hacen es filtrar la leche y después la pasteurizan. En ese proceso desaparecen estos peligros (siempre y cuando no hayan errores en el proceso).Lo que no desaparece con la pasteurización son los químicos.

Las vacas con mamitis producen menos leche que las vacas sanas, y por eso las tratan usando antibióticos. Con cada reincidencia de mamitis, el tratamiento aumenta, y también aumenta la probabilidad de volverse a infectar. Por eso en las fábricas de leche mezclan los antibióticos con la comida de las vacas, quiero decir, que forma parte de la dieta diaria de estos animales. Los antibióticos pasan a la leche, y no pueden ser eliminados.

De la ubre pasa a la leche, de la leche a nuestro estómago, y de nuestro estómago a nuestro cuerpo. Beber leche a diario es como vivir con una prescripción de antibióticos de por vida. Si crees que es saludable vivir de esta manera, te comento por un lado que tu cuerpo tiene una flora bacteriana importante para su funcionamiento y a la que atacamos con estos antibióticos. Pero quizás lo más preocupante es que mientras más usamos antibióticos, más resistencia desarrollan las enfermedades infecciosas a nuestros medicamentos. Por eso la ingesta masiva de antibióticos es un problema de salud pública mundial.

Lo mismo con los pesticidas. A medida que uno sube en la cadena alimenticia se expone a mayores concentraciones de pesticidas. Si comes un brócoli, por ejemplo, te comes una ración de pesticidas. Pero si comes carne o consumes leche de una vaca que ha comido múltiples raciones de brócoli contaminado, la concentración de estas sustancias es mucho mayor.

LA GRASA ES UN ALMACÉN

La razón por la que los animales acumulan pesticidas, antibióticos, hormonas, y drogas en su cuerpo es porque la mayoría de estos químicos son solubles en grasa. Voy a explicar brevemente el mecanismo porque es importante para entender el proceso.

Existen dos tipos de químico: los solubles en agua y los solubles en grasa. Los químicos que son solubles en agua deben reponerse cada día porque salen del cuerpo a través de la orina. Un ejemplo de un químico que es soluble en agua es la Vitamina C. Debemos comer frutas cada día en parte porque la vitamina C que no usamos es eliminada en la orina, y debemos reabastecernos de esta vitamina todos los días.

Pero también hay químicos que son solubles en grasa, un ejemplo es la vitamina D. La vitamina D no se elimina mediante la orina, se almacena en la grasa del cuerpo para usarla más adelante. Lo que hace es que se pega a la grasa, y queda “cristalizada”, atrapada en la grasa como si fuera un fósil en la tierra. Tiempo después, cuando el cuerpo degrada la grasa para usarla, recupera esos nutrientes que habían quedado almacenados allí. Por eso no tenemos que comer salmón todos los días para llevar una dieta sana.

Pero las vitaminas no son las únicas sustancias que son solubles en agua, o solubles en grasa. Todas las sustancias son de una forma o de la otra. Los pesticidas y los antibióticos, por ejemplo, son solubles en grasa por lo que cuando un animal come un brócoli con pesticidas, los pesticidas se “cristalizan” en la grasa del animal y quedan almacenados en ella. No sólo se almacenan sino que se acumulan. No sólo se acumulan sino que se transmiten en la grasa que el animal usa en su leche materna. Cuando el animal que comió el brócoli contaminado alimenta a su cría, la cría recibe los pesticidas del brócoli que comió su madre a través de la leche.

Como comenté arriba, la leche es un vehículo de químicos que la madre usa para transmitir a su bebé hormonas, aminoácidos, y anticuerpos. Es en la grasa de la leche que se transportan muchos de los nutrientes incluyendo algunas de las hormonas, pero como el mecanismo es el mismo, es allí también donde se transmiten los pesticidas, los antibióticos, y las drogas. Por eso cuando bebemos un vaso de leche también nos bebemos la historia de la vaca.

Esto no sólo ocurre en animales. Nosotros también almacenamos grasa y almacenamos lo que comemos. Así aunque un vaso de leche no te va a causar un problema inmediato porque la cantidad de químicos que trae es baja, con los años las cantidades que hemos consumido se acumulan en la grasa de nuestro organismo y pueden producir problemas serios.

No sólo eso, la segunda consecuencia que quizás es más preocupante es que además de ser animales que acumulamos grasa, los seres humanos somos mamíferos que alimentan a sus crías con leche. La leche humana también tiene glóbulos de grasa que transmiten químicos. Y los glóbulos salen de las reservas de grasa de la madre. Por eso las mujeres con bebés en etapa de lactancia deben tener mucho cuidado con lo que beben. Aunque no le den leche de vaca a sus bebés, si la madre bebe leche de vaca puede transmitirle a su bebé las toxinas cuando lo amamanta.

Esto quedó claro en un estudio que se hizo hace poco, en el que se comprobó que la leche de más de 14 mil madres estaba contaminada con pesticidas. El origen de esos pesticidas era la carne y los lácteos que consumían estas madres. Eso se entendió cuando contrastaron los resultados con las muestras de un subgrupo de madres vegetarianas. Aunque la leche de las vegetarianas también estaba contaminada, la cantidad de pesticidas en la leche de las omnívoras era el doble. Pero no sólo eso, también descubrieron defensas contra la leche de vaca en la sangre de bebés que estaban siendo alimentados únicamente con leche materna.

¿Qué ocurre con la leche desnatada? ¿Es esta leche segura? La respuesta, lamentablemente es “no”. La razón es que la leche desnatada no existe. Nos la venden así porque es un truco de marketing, una especie de juego de palabras y porcentajes que no es fiel a la realidad, pero que nos hace sentir mejor con respecto a las decisiones que tomamos.

La leche es 87% agua. De la parte sólida, el 50% de las calorías de la leche provienen de la grasa. Una taza de leche entera tiene aproximadamente 8 gramos de grasa. Alrededor de dos tercios de esa grasa es saturada. La leche que nos venden como leche “semidesnatada” no es baja en grasas. Del total de las calorías que tiene la leche “semidesnatada” entre el 24% y el 33% son grasas. Es menos que el 50%, sí, pero difícilmente es “bajo en grasas”. Lo mismo ocurre con la leche “desnatada”. De una taza de leche desnatada 0,4 gramos son de grasa.

Así que naturalmente es mejor beber leche desnatada, primero porque la grasa saturada es mala para la salud, y en segundo lugar porque así limitas la ingesta de los químicos negativos que son solubles en grasa. Pero no creas que por beber leche desnatada estás a salvo del problema porque toda leche tiene grasa, hasta la desnatada.

EL TABACO ES LO DE MENOS

Si crees que los antibióticos y los pesticidas son un problema, prepárate para lo que viene. Lo que voy a contar es algo que tiene profundas consecuencias a largo plazo. El mayor problema de la leche que consumimos está en las hormonas que de ella recibimos.

Cada animal tiene una hormona de crecimiento única para su especie. Los seres humanos tenemos la hormona de crecimiento humana o “somatotropina humana”, los perros tienen la “somatotropina canina” y las vacas la “somatotropina bovina”. Estas hormonas son largas secuencias de aminoácidos, y lo que diferencia a una de la otra es el orden de la secuencia. Así, parece que la humana y la bovina no tienen relación. La hormona del crecimiento de las vacas no nos afecta a nosotros.

El detalle está en que las hormonas del crecimiento en todos los animales funcionan de la misma forma. Todas activan el hígado para que sintetice un compuesto que se llama IGF-1. Es este el verdadero encargado del crecimiento. El IGF-1 es un factor de crecimiento que funciona sobre todas y cada una de las células del cuerpo y lo que hace es promover el crecimiento y la proliferación celular, e inhibe la muerte programada de las células.

El IFG-1 trabaja sobre todo el cuerpo, afecta el esqueleto, los músculos, los cartílagos, los órganos como el hígado y los riñones, los nervios, la piel, y los pulmones. El problema es que el IFG-1 es exactamente igual en todos los animales.

Tanto la somatotropina bovina como el IFG-1 está presentes en la leche de vaca. Es lo lógico, ¿no? la madre ayuda a su cría a producir los compuestos que necesita para crecer. La leche humana también tiene las suyas. La leche de todos los animales los contiene. Pero aunque son buenas para estimular el crecimiento en los niños, deben estar controladas en el cuerpo de los adultos. El peligro de consumir IFG-1 lo voy a explicar en un momento, pero primero quiero aclarar varias cosas.

El IFG-1 no es destruido en el proceso de pasteurización de la leche. En todos los estudios a los que se somete, tanto la cruda como la pasteurizada, lo encuentran. No es soluble en grasa, por lo que se almacena en la otra estructura de la leche: en la caseína. Eso quiere decir que la leche desnatada tiene la misma cantidad de IFG-1 que la leche entera.

El IFG-1 Es muy poderoso, y aunque su concentración en la sangre humana es mínima, tiene profundos efectos en nuestro cuerpo. El IFG-1 alcanza su pico de concentración en la pubertad y decrece con la edad. Pero los adultos que beben más de tres vasos de leche al día (leche o cualquiera de sus derivados) tienen un 10% o 20% más de IFG-1 en el cuerpo.

Este compuesto está relacionado con el cáncer de próstata, de mama, de ovarios, de hígado, de colon, melanoma, y hasta el de pulmón porque estimula el crecimiento y la proliferación de las células, da igual cuáles. Estimula a las sanas y también a las cancerosas.

Los adultos tenemos células cancerosas en el cuerpo todo el tiempo. Por lo general el cuerpo las detecta a tiempo y las destruye. Las células cancerosas se replican a una velocidad bastante baja, por lo que es solamente después de crecer durante cinco años que podríamos notar la presencia de un tumor minúsculo, casi imperceptible, al palparnos.

Pero el IGF-1 estimula el crecimiento y la replicación de las células cancerígenas, estimula la transformación de células normales en células anómalas, y también inhibe la muerte natural de esas células. Así se ha encontrado en diversos estudios que la presencia de IFG-1 está vinculada con el cáncer.

Esto debe preocuparnos a todos, pero en especial a la gente que vive en América, tanto en Estados Unidos como en Latinoamérica porque en esos países se ha aprobado el uso de una hormona llamada Posilac en la industria lechera que es una variante sintética de la somatotropina bovina. Esa hormona incrementa la producción de leche de las vacas en un 20%, pero también incrementa a niveles bastante preocupantes la presencia de IFG-1 en la leche. En la Unión Europea y en España en particular el uso de esta hormona está prohibido, y por lo tanto nuestra leche es menos dañina, pero eso no significa que está libre de hormonas de la vaca, ni de IFG-1.

LA LECHE PUEDE PRODUCIR OSTEOPOROSIS

Este subtítulo es impactante, lo sé. Es impactante porque lo que nos han dicho toda la vida es justamente lo contrario. Lo que nos dicen es que la leche es el mejor remedio para prevenir la osteoporosis, en especial si eres mujer. Pero vamos a analizar por qué esto no es cierto, y por qué es justamente al revés.

La osteoporosis es una condición de los huesos que ocurre cuando el esqueleto se descalcifica. La descalcificación crea poros en los huesos, y esos poros hacen que la densidad ósea disminuya. Así los huesos están más frágiles y se pueden fracturar. ¿Por qué se descalcifican los huesos del cuerpo?

Una de las razones es porque a veces el cuerpo necesita calcio para algún proceso importante, así que lo extrae del lugar en el que más abunda: los huesos. Lo extrae, lo moviliza, y lo utiliza para lo que le hace falta. El cuerpo extrae calcio de los huesos con frecuencia para equilibrar el PH cuando su acidez en la sangre es mayor a la normal.

El PH del cuerpo varía de acuerdo con la zona (el estómago es bastante ácido, por ejemplo, mientras que otras partes son alcalinas), pero la sangre que es la que se encarga de llevar nutrientes y oxigenar las células del cuerpo debe tener un PH ligeramente alcalino de entre 7.35 y 7.45. El cuerpo hace lo posible por mantener este equilibrio porque de él depende que las células del cuerpo se oxigenen.

Cuando el PH de la sangre se acidifica, las células que se alimentan de oxígeno no sobreviven, y sólo las variantes anómalas que son anaeróbicas (como las células del cáncer) son capaces de sobrevivir. El cuerpo identifica el PH ácido en la sangre, y por eso moviliza el calcio de los huesos hacia el torrente sanguíneo para neutralizarlo.

La leche tiene que ver en este proceso porque como expliqué más arriba una de las funciones de la leche es proveer a la cría de aminoácidos esenciales que el cuerpo no produce. La leche de vaca es muy rica en uno de esos aminoácidos llamado metionina, y que contiene sulfuro. Cuando el cuerpo usa la metionina la descompone y uno de los productos resultantes es un tipo débil de ácido sulfúrico que acidifica el PH de la sangre.

El PH ácido en la sangre es una doble amenaza: en el mejor de los escenarios tu cuerpo se defiende neutralizando el PH y como consecuencia tus huesos se debilitan (esto puede producir osteoporosis a la larga), o en el peor escenario no te da tiempo de desarrollar osteoporosis porque tu cuerpo no fue capaz de neutralizar el PH y te dio un cáncer.

El calcio de la leche no es más que un mito de la industria lechera. Es cierto que la leche tiene grandes cantidades de calcio, y también es cierto que nuestros huesos necesitan calcio para mantenerse fuertes, lo que no es cierto es que consumir leche es una buena manera de proteger tus huesos, mucho menos que es una forma de combatir la osteoporosis.

Entonces si no tomas leche ¿de dónde va a sacar tu cuerpo el calcio? Del mismo sitio del que lo sacan las vacas lecheras: de esas cosas verdes que crecen de la tierra llamadas “hojas”. De las ensaladas, de la lechuga, de la espinaca, de los granos, y de los vegetales en general.

En realidad para que los huesos estén sanos no necesitamos tomar tanto calcio, pero sí necesitamos que el calcio que consumimos se fije en los huesos y permanezca allí. El calcio que se encuentra en las verduras, en las legumbres y en los granos es más que suficiente para mantenernos bien, y si comemos suficiente vitamina D nos aseguramos de que el calcio se fijará en el esqueleto. El mito de que los lácteos son necesarios para combatir la osteoporosis es cruel porque la leche no sólo no ayuda a combatirla sino que puede producirla.

UN PLANETA ALÉRGICO A LA LECHE

Quizás te sorprenda saber que la mayor parte del planeta no consume leche de vaca ni la ha consumido nunca. La leche de vaca no es un componente frecuente dentro de la dieta de la humanidad. Ni históricamente ni en la actualidad.

La alergia a la leche no es rara, y tres cuartas partes de los humanos no toleran la lactosa, con lo que lo raro es tolerarla. Ni los nativos americanos, ni gran parte de los asiáticos, ni los negros toleran bien la leche, y sin embargo la siguen anunciando como una parte indispensable de la alimentación, como un componente universal sin el que es imposible estar sano.

El problema con la intolerancia a la lactosa es que no siempre se diagnostica correctamente. El intolerante a la lactosa sufre de dolores abdominales, calambres estomacales, diarrea, vómitos, y náusea después de consumir lácteos. Los síntomas se parecen a los del síndrome de intestino irritable, y varían en intensidad.

Pero la lactosa no es lo único que hay en la leche que produce alergia.

Seguramente has escuchado que la leche es una fuente sana de proteínas. Pues la leche es una fuente de proteínas, eso está claro, lo que no queda claro es qué tan sanas son. La proteína que está en la leche es la caseína. La caseína es un pegamento industrial de los más fuertes que hay en el mercado. Es el favorito de los carpinteros y se usa en todo el mundo para pegar la madera, es probable que los muebles de tu casa los hayan pegado con pegamento de caseína.

La caseína también se usa para pegar, entre otras cosas, las etiquetas de las botellas de cerveza. Si eres de los que beben alcohol, la próxima vez que tengas una botella de cerveza en la mano intenta quitarle la etiqueta. Descubrirás que es bastante difícil. Eso es porque la caseína es resistente al agua y es casi imposible de despegar.

El pegamento de caseína se fabrica con leche de vaca, y ¡puedes fabricarlo tú mismo!. Sólo necesitas leche y un ácido como limón, lima, o vinagre. El proceso tiene dos pasos: (1) vierte el ácido en la leche. (2) Mezclalo. La caseína reacciona con los ácidos y forma grumos. Con suficientes ácidos se transforma en pegamento. Por eso cuando le echas limón a la leche se corta.

Pero, y aquí viene lo bueno, ¿adivina con qué se encuentra la caseína de la leche cuando cae en el estómago? Con ácidos gástricos. La caseína es un alimento líquido que cuando cae en el estómago se transforma en un sólido, un sólido de pegamento que al cuerpo le cuesta un montón digerir.

El 100% del planeta es alérgico a la caseína, así que cuando consumes leche el cuerpo se defiende produciendo histamínicos, los histamínicos producen moco, y el moco congestiona todo tu cuerpo incluyendo tus pulmones.

El consumo de leche está detrás del asma, de la sinusitis, de los problemas de congestión nasal y de las alergias estacionarias.

¿Y LA LECHE CRUDA?

La última moda dentro de la gente que ama la alimentación sana es tomar leche cruda:leche orgánica de vacas que pastan libres en el campo y que no ha sido pasteurizada. ¿Cómo puedo decir esto de forma sutil? Creo que no hay manera: BEBER LECHE SIN PASTEURIZAR ES UNA IDEA LOCA DE GENTE ESTÚPIDA.

Déjame aclarar esto: ¿recuerdas lo que hablamos antes de que la leche contiene sangre, pus, y hasta materia fecal? Si no la pasteurizas a eso es a lo que te expones. ¿Quieres saber a qué otras cosas te expones? La salmonela, el E.Coli, y los estafilococos son bacterias que con frecuencia se encuentran en la leche no tratada. En el pasado la tuberculosis azotó el planeta gracias a la leche cruda.

La vaca tiene un par de virus muy peligrosos que transmite a través de la leche como el virus de leucemia bovina (VLB) que produce leucemia en todos los animales que han sido expuestos a él incluyendo primates, y el virus de inmunodeficiencia bovina (VIB)  que es muy parecido al VIH. No se tú, pero yo no quiero ni pensar en las posibilidades que esto implica ¿Realmente es una buena idea exponerse a leche cruda? No lo creo.

¿POR QUÉ NOS ENGAÑAN?

La leche es un alimento “clave” de nuestra dieta. Sobre la leche se ha construido una industria enorme que depende de la leche para subsistir. La industria lechera tiene beneficiarios directos: la industria de la mantequilla, del yogur, del queso, del chocolate, pero también hay otras industrias que de forma indirecta viven del comercio de la leche. Un ejercicio interesante sería plantearse qué ocurriría si el día de mañana los gobiernos del planeta se ponen de acuerdo para prohibirla.

¿Qué ocurriría con Colacao si la gente dejase de consumir leche? ¿qué pasaría con los cereales? ¿comeríamos tartas? ¿cuáles? ¿qué tal la industria del café? ¿y la del té? ¿se venderían las galletas María? ¿Qué pasaría con Telepizza? La industria del azúcar seguro se vería afectada, y también la del arroz ¿qué tal los antihistamínicos? ¿los remedios para el resfriado? ¿el Primperan?

La realidad es que hay un gran sector de la economía que depende de la leche y por eso pagan grandes sumas de dinero a los medios para publicitarla, le pagan a científicos para que hagan estudios sesgados y publiquen sus informes en revistas de medicina, le pagan a los gobiernos para que aprueben leyes que los benefician, y movilizan toda una maquinaria que hace que nuestra cultura mantenga a la leche en un pedestal a pesar de la pesada evidencia que se acumula en su contra.

Para ponerte un ejemplo de cómo se mueve la política en torno a la leche, en el caso Watergate se descubrieron cintas de distintas reuniones que Nixon tuvo con representantes de la industria lechera. Le pagaron 3 millones de dólares para que subiera el precio de la leche 27 céntimos. Nixon lo hizo. Con eso la industria lechera ganó alrededor de 3 mil millones de dólares ese año.

También han usado la presión política para posicionar la leche como un alimento indispensable y bueno para la salud. Gracias a ellos en Estados Unidos se le da obligatoriamente a los niños de los colegios públicos vasos de leche en el almuerzo, y también es lo que se le da a los sin techo en los refugios.

A los científicos de distintas universidades, incluyendo varias de gran reputación la industria de la leche les paga para que publiquen informes que apoyan la leche, estudios tan absurdos como uno que vi recientemente y que pretendía probar que comer yogur a diario te hace adelgazar. Si la leche es lo que las vacas le dan a sus terneros para convertirlos en unas bestias de 600 kilos, dudo que en los lácteos se encuentre la respuesta al sobrepeso.

No creas que el hecho de que estas intrigas ocurren en Estados Unidos significa que estamos a salvo en España. Todos los países del mundo miran lo que hace Estados Unidos y lo reproducen. Por eso cuando la leche se declara un alimento indispensable allí muchos países los siguen. Las revistas de medicina se leen en todo el planeta y lo que allí aparece influye en la opinión de la gente que se supone debe ser experta en el tema.

¿Qué ocurre con los nutricionistas? Algunos nutricionistas están alarmados con el tema de la leche y son las voces que se escuchan del otro lado del debate. Otros siguen pensando que la leche es maravillosa porque estudiaron en universidades con profesores que pensaban que la leche era maravillosa, porque van a simposios, conferencias, y talleres con patrocinadores de la industria lechera, que fomentan la idea de que la leche de vaca es maravillosa.

Estos nutricionistas complacientes no necesariamente son mediocres. Puede ser que se informen, pero que lo hagan en las fuentes equivocadas, porque descubrir quién paga a quién en el mundo científico no siempre es tan sencillo, porque los estudios que publican en las revistas del medio están pagados por la industria lechera, y porque en resumen es difícil llegar a cuestionarse si la idea de que la leche es buena es infundada cuando has crecido con la certeza inamovible de que es un alimento perfecto.

EL RETO: UNA SEMANA SIN LÁCTEOS

Después de escribir todo esto voy a contaros mi experiencia personal. Cuando leí ese artículo que os comenté me sorprendí, pero no estaba del todo convencida. Sentía que de alguna manera todo lo que ponía en las páginas en contra de la leche solía estar en webs de alimentación natural y medicina holística. Sonaba más como un tema de conspiranoia e hipocondría, que algo de lo que uno debería preocuparse.

Pero al mismo tiempo pensé que realmente no perdía nada con probar. Así que decidí dejar los lácteos por un tiempo a ver qué tal. Dejé de comprar leche, dejé de ir a Starbucks (la parte más difícil), dejé los quesos, el yogur, las tartas. Estuve así por unos días , pero no noté grandes cambios. La transición fue tan suave que prácticamente me olvidé del tema.

Dos semanas después pasé por un Starbucks y sin pensar mucho en el tema entré y pedí un frapuccino. Fue como un reflejo, uno de esos hábitos del autopiloto que no te das cuenta de que estás haciéndolo hasta que te ves a ti misma con el frapuccino en la mano, la pajita en la boca, y el contenido del vaso por la mitad. Cuando me descubrí a mí misma en esa situación dije “maldita sea, rompí mi propia regla de forma estúpida”, y seguidamente “a la mierda, me lo voy a terminar” porque me gusta vivir al límite.

Bueno, os cuento que después de tomarme el frapuccino me empecé a sentir mal. No fue una sensación física, fue más bien una sensación emocional. Una especie de vacío interior, como una tristeza rara. Juro que no me había pasado nunca nada así, y que no suelo tener conexiones emocionales con la comida. Sé que esto que estoy contando suena estúpido y si yo leyese algo así en un blog me iría, pero os prometo que fue real. Me sentí como si tuviera una micro depresión, pero no estaba relacionado con nada, y supe de inmediato que fue algo de lo que comí, que fue el frapuccino que acababa de tomarme.

No es raro, después de todo la leche de vaca trae un montón de hormonas, no sólo hormonas de las vacas, sino también otras que son más universales como el estradiol, y son justamente las hormonas las encargadas de regular el estado de ánimo. Así que mi reacción al frapuccino tiene su explicación científica.

Obviamente que antes del experimento la leche ya traía hormonas, pero como la tomaba cada día no me daba cuenta del efecto que tenían sobre mí. Es como cuando escuchas un murmullo de fondo durante un largo tiempo que aunque sigue sonando tú dejas de oirlo, o cuando te acostumbras a un olor. Si has bebido leche toda tu vida no reconoces sus efectos, para ti son lo normal. Lo que necesitas hacer para notarlos es separarte de los lácteos por un tiempo, y después regresar. Es solo entonces cuando notarás la diferencia.

Por eso mi recomendación no es buscar sustitutos a la leche porque aunque sé que existen muchos y que parecen ser buenos, cuando buscas sustitutos estás tratando de reemplazar algo que echas en falta. Mientras bebas leche de almendras o de soja o de lo que sea, en el fondo estarás de alguna manera extrañando la leche, haciendo énfasis sobre su falta. Mi idea es más bien modificar la dieta para eliminar la necesidad de tomar lácteos por completo. De todas formas la mayoría de las cosas que consumimos junto con la leche son malas para la salud como el café, los azúcares refinados, y los cereales industriales. Pero la única forma de convencerse para hacer esto es descubrir todo lo que ganas dejando la leche, y eso sólo se hace interrumpiendo tu consumo.

Deja los lácteos durante dos semanas. Busca alternativas. Quizás no sea tan fácil, dependiendo del país en el que estés dejar la leche puede ser más o menos difícil. Pero basta con un poco de planificación para lograrlo. Piensa en esto como en un juego, como en un experimento que te permitirá descubrir algo sobre ti que no conocías.

Quizás para ti baste dejar la leche dos semanas para notar el cambio. Pero si después de dos semanas no te sientes mejor, haz un festin de pizza, chocolate, colacao, helado y queso. Dime si después de eso no notas la diferencia. Si no la notas, regresa a tu vida de lácteos, para resolver la situación sólo tendrás que hacer un viaje al supermercado de la esquina y reabastecerte de tus lácteos favoritos, pero eso sí, consciente de lo que estás poniendo en tu organismo.

Si notas una diferencia y te gusta como te sientes sin los lácteos, date una palmada en la espalda: la decisión que tomas al abandonar la leche mejorará mucho tu calidad de vida. La renuncia a la leche no tiene por qué ser completa ni automática. Puedes hacerlo de forma gradual, o parcial. Puedes abandonar la leche, pero consumir yogur, o quesos. En realidad la decisión depende de ti, pero cualquier paso que des en la dirección de reducir tu consumo será una victoria para tu organismo.

Quizás el mayor problema de la leche no es que no las vendan como un algo bueno, sino que no las vendan como algo necesario para la salud. No quiero causar alarma porque hay gente que vive toda su vida bebiendo leche y no llegan a tener problemas, pero sí quiero demostrar que beber leche no es necesario para tener una buena salud. La mayoría de la gente piensa que sí, y no es un pensamiento gratuito, es un mensaje con el que nos bombardean constantemente hasta el punto de que creemos que la salud de nuestro cuerpo, de nuestro esqueleto, depende del consumo de lácteos y no es así.

Si te gusta la leche, si la consumes porque te gusta su sabor, eso está bien. Bébela como beberías una lata de Coca-cola. Todos sabemos que beber gaseosas, comer dulces, chocolates, y frituras en exceso es malo, y aún así muchos lo siguen haciendo porque es un placer. Por las mismas razones que tiene el que fuma, o el que hace deportes extremos, porque le gusta. Por eso si vas a beber leche no lo hagas creyendo que es algo sano para ti, que es necesario, o que te ayudará a prevenir la osteoporosis. Piensa que beber leche tiene sus problemas y sus riesgos, y que a ellos te expones cuando la bebes.

Mi opinión personal al respecto es más tajante. No importa cuán orgánica sea la leche que vas a echar en tu vaso. No importa qué la vaca que la produjo sea libre. No importa si se alimenta de pasto o de las lágrimas de sus ancestros. Da igual si la leche la ordeñó un campesino en su huerto o una máquina de acero en una nave industrial. Beber leche de vaca no es bueno. Es malo en teoría, como concepto, y es malo en la práctica: es malo para tu salud, para el medio ambiente, y para el mundo en el que vives. Es malo para la vaca, es malo para el ternero, es malo para el granjero y es malo para la economía. Dejar la leche no parte de la compasión hacia los animales, sino de la compasión hacia las personas. Deja de beber leche de vaca y te estarás ahorrando problemas. Deja de beber leche de vaca y respirarás mejor por las noches, perderás peso, tu corazón estará más fuerte, tu vida será más sana, y te sentirás mejor.

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Es difícil tener acceso directo a los estudios médicos que avalan todas las teorías que puse aquí. En especial porque aunque los encuentras citados como referencia en otros artículos, el acceso a las publicaciones médicas está restringido al público, y no están disponibles para consulta en internet. Pero a pesar de eso sí que hay una gran cantidad de artículos escritos por médicos en blogs y webs de medicina, y también artículos de gente que escribe desde su experiencia personal. Aquí reúno algunos de los que usé para escribir el post.

Ten en cuenta que lo que puse en el artículo no es lo único negativo acerca de la leche. La leche de vaca también está vinculada a la diábetes infantil, a las enfermedades autoinmunes como la lupus, la fibromialgia, el síndrome de fatiga crónica. Se ha vinculado la leche a enfermedades coronarias, a la infertilidad, a las piedras del riñón y de la vesícula, a la permeabilidad intestinal, a la esclerosis múltiple, a la enfermedad de Crohn, al estreñimiento, a la muerte súbita en los niños, y hasta al acné. Puedes revisar informes científicos sobre todos estos temas en la página del Dr. Robert Cohen, autor de varios libros sobre el consumo de la leche de vacaaquí. A pesar del aspecto que tiene es la página más completa sobre el tema y la actualizan con frecuencia.

Médicos y nutricionistas que opinan que la leche no es buena: 12345

Antibióticos en la leche de vaca: 1234

Pesticidas en la leche de vaca: 1234

La leche causa osteoporosis: 123456

La caseína produce asma: 12345

Sobre el IGF-1, su relación con la leche y con el cáncer: 123456

 

Fuente: http://acapulco70.com/el-mito-de-la-leche/