12 Jul

Los doce alimentos que más sustancias tóxicas bioacumulan

Alimentos que más sustancias tóxicas bioacumulan

“Tenemos que leer muy bien el etiquetado de los alimentos, porque muchas veces la industria de la alimentación nos engaña”, asegura el Doctor Francisco Vivancos, médico internista y digestivo del Hospital Virgen del Castillo de Yecla. Con estas palabras comenzó su conferencia titulada «¿Es la alimentación de nuestros días saludable?», que ofreció el pasado 2 de junio, durante el «I Encuentro Yecla Mira al Futuro / ¿Qué agricultura queremos?». Reproducimos un artículo de Bienvenida Morales para «elperiodicodeyecla.com» por su interesante información para nuestros lectores.

Hoy en día vivimos rodeados de comida, pero apenas sabemos cuál es su origen o cómo ha sido producida y procesada. En las etiquetas no se especifica todo lo que realmente contiene un producto, porque hay una parte de su composición que es invisible y puede pasar desapercibida, como son “pesticidas, plaguicidas, hormonas, dioxinas y metales pesados, que son sustancias tóxicas presentes en los alimentos procedentes de la agricultura industrial. Éstas se van bioacumulando en nuestro organismo para poder provocar enfermedades”, según explica el Dr. Vivancos.
“Los lácteos que no proceden de ganadería ecológica pueden contener estos productos que he mencionado concentrados. Esto se debe, principalmente, a que los animales de ganadería intensiva están comiendo continuamente piensos manipulados genéticamente y producidos de forma intensiva, junto a otras sustancias perjudiciales, que se almacenan en su grasa y pasan a nosotros cuando comemos su carne y bebemos su leche en estas condiciones”. Las autoridades toman precauciones en el caso de los peces contaminados con mercurio, por eso en época de embarazo y lactancia recomiendan no comerlos, porque es muy peligroso para la formación del sistema nervioso de los bebés y lactantes. Sin embargo, “no se toman las mismas medidas de precaución con las carnes”, comenta el médico internista.

LOS 12 DE LA LISTA NEGRA
De la Lista del EWG del 2016.
1.   Fresas
2.   Manzanas
3.   Nectarinas
4.   Melocotones
5.   Apio
6.   Uvas
7.   Cerezas
8.   Espinaca
9.   Patatas
10.   Pimiento morrón
11.   Tomates cherry
12.   Pepinos

Durante su exposición, el Dr. Vivancos destacó que “las patatas, las hojas verdes, los tomates y las frutas son los alimentos que más insecticidas bioacumulan. En el caso de las peras pueden contener hasta diez de estos productos para eliminar las plagas. Los frutos rojos, reconocidos por su valor antioxidante, pierden esta función en gran medida cuando son manipulados con estas sustancias”. El problema no sólo es la producción, sino también el procesamiento y almacenaje de los alimentos. “Nuestro organismo tiene tres poderes: el sistema nervioso, el sistema endocrino y el inmunológico. Cuando nuestro sistema neuroendocrino se desajusta es cuando empiezan una gran parte de problemas”,  según explicó el médico, que añadió: “Las hormonas pueden verse afectadas por una sustancia en cantidad de millonésimas de miligramo”.
“Por ejemplo, una bebida inocente de cola con cafeína metida en plástico y con doce cucharadas de azúcar por litro… nos puede acarrear una serie de problemas si la tomamos con frecuencia: obesidad, infertilidad, problemas cardíacos, osteoporosis, etc.”. En muchas ocasiones he escuchado a personas de mi entorno comentar que cuando uno es joven puede permitirse casi cualquier cosa, porque el cuerpo parece que resiste casi todo, y a partir de los treinta vienen los problemas y es cuando más hay que cuidarse. Según el Dr. Vivancos, es justo lo contrario y lo explica así: «Hasta los treinta años casi nadie se preocupa de la salud. A partir de ahí, lo que hayamos hecho antes es lo que en parte se va a expresar. Esto es un juego de genes, como jugar a los dados,  y en un momento determinado empiezan a expresarse las enfermedades, según el trato que haya recibido nuestro cuerpo”.

LOS AEROSOLES CONTAMINAN EL AIRE QUE RESPIRAMOS
Algo de lo que apenas se habla es de la aerosolización que observamos a diario en los campos, y según el médico: “El problema se agrava cuando se produce a escasos dos mil o tres mil metros de las poblaciones, contaminando el aire. Estas partículas se mantienen estables cuando viajan con el viento y, por tanto, están presentes en el aire que respiramos, ya que estas sustancias viven casi de forma permanente”.
También se da muchas veces la situación de que en un terreno están fumigando y en el de al lado están recolectando, de esta manera se saltan los plazos y márgenes de seguridad. Hoy en día, “los pesticidas se manipulan con mucha más facilidad de la que se debería y no hay vigilancia eficiente ni control suficiente en este sentido; cuando se sabe que la toxicidad aguda puede provocar problemas muy serios de salud”.“Un insecticida está diseñado para matar a seres que tienen un código genético con bastante semejanza  al nuestro, o por lo menos comparte la química. Estas sustancias producen disrupción hormonal. Cuando las ingerimos a las dosis permitidas, aunque sean niveles pequeñísimos, actúan seguro por bioacumulación.  Pueden haber toxicidad directa sobre el sistema nervioso, la médula ósea, el hígado, el aparato digestivo, la piel y los riñones”.

30 AÑOS DE CARRERA
A lo largo de su carrera profesional de más de treinta años ejerciendo la medicina, el Dr. Vivancos ha llegado a la conclusión de que la mayoría de las enfermedades comunes nos las estamos comiendo: “Van del huerto a la mesa y de la mesa al síndrome metabólico y a las enfermedades relacionadas con los tóxicos que se acumulan en nuestro cuerpo”. El doctor manifestó que su intención no es ser catastrofista sino simplemente crear conciencia: “Me veo en la obligación de hacer estas reflexiones en voz alta, por la autoridad que me da mi profesión y por los conocimientos que tengo. No me creo que esta sea la única sociedad posible, hay que apostar por otro estilo de vida, en la que abunden los alimentos de calidad, sostenibles y de cercanía”.
Y terminó con la siguiente reflexión: “El hombre moderno, con toda su tecnología y manipulación de sustancias, ha caído en su propia tela de araña, y difícilmente saldremos de ella. Pero la misión de las personas que nos damos cuenta de estas cosas es enseñar a los demás y alertar de los peligros que hay, así como de las alternativas saludables”.

26 May

La dieta mediterránea te protege de la contaminación

La dieta mediterránea te protege de la contaminación

«Estudios previos han demostrado que los cambios en la dieta, particularmente la adición de antioxidantes, pueden contrarrestar los efectos adversos de la exposición a altos niveles de contaminación atmosférica en periodos cortos de tiempo –afirma Chris C. Lim, estudiante de doctorado en la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York (NYU), Estados Unidos–. Lo que no sabíamos es si la dieta puede influir en la asociación entre la exposición a la contaminación atmosférica a largo plazo y los efectos en la salud».

Rica en antioxidantes, la dieta mediterránea favorece el consumo de frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, aceites de oliva, pescado y aves de corral sobre la carne roja y los alimentos procesados. Los antioxidantes son moléculas que desarman moléculas oxidadas y altamente reactivas, o radicales libres, que se sabe que causan daño celular y tisular.

La dieta mediterránea te protege de la contaminación

Los científicos analizaron datos del Estudio de Dieta y Salud de la Asociación Estadounidense de Jubilados (AARP, por sus siglas en inglés) de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés) estadounidenses. Durante 17 años, el estudio siguió a 548.699 personas (con un promedio de edad de 62 años en la inscripción) de seis estados: California, Carolina del Norte, Nueva Jersey, Florida, Louisiana y Pensilvania, y dos ciudades: Atlanta y Detroit. Durante ese tiempo, murieron 126.835 personas en el grupo de estudio.

Los científicos crearon cinco grupos de participantes en función de su nivel de adherencia a una dieta mediterránea y relacionaron a los participantes con las estimaciones de exposición a largo plazo a partículas finas (PM2.5), óxido nitroso (NO2) y ozono (O3) según la información del censo.

Al comparar a los menos y más se adhirieron a una dieta mediterránea, el estudio encontró que las muertes por todas las causas aumentaron en un 5 por ciento por cada 10 partes por mil millones (ppb) de aumento en la exposición promedio al NO2 a largo plazo en los menos adherentes, en comparación con el 2 por ciento entre los que más se adhirieron.

Contención de las muertes por enfermedades cardiovasculares

Las muertes por enfermedades cardiovasculares subieron en un 17 por ciento por cada 10 microgramos por metro cúbico (microgramo/m3) de aumento en la exposición promedio a largo plazo de PM2.5 en los que menos siguieron la dieta mediterránea, en comparación con el 5 por ciento entre los que más se adhirieron a esta alimentación. Las muertes por enfermedades cardiovasculares aumentaron un 10 por ciento por cada aumento de 10 ppb en NO2 de exposición en los que menos se adhirieron frente al 2 por ciento entre los que más siguieron esta dieta.

Las muertes por ataque cardiaco crecieron un 20 por ciento por cada aumento de 10 microgramos/m3 en la exposición a PM2.5 en los menos adherentes versus al 5 por ciento entre los más adherentes. Las muertes por ataque cardiaco subieron en un 12 por ciento por cada aumento de ppb en la exposición al NO2 en los menos adherentes, en comparación con el 4 por ciento entre los más adherentes.

Sin embargo, la adherencia a la dieta mediterránea no pareció proteger de los efectos nocivos de la exposición prolongada al O3. La dieta no redujo las muertes por todas las causas, ataque cardiaco u otras enfermedades cardiovasculares asociadas con la exposición al O3.

«Teniendo en cuenta los beneficios que encontramos de una dieta alta en antioxidantes, nuestros resultados son consistentes con la hipótesis de que la contaminación del aire de partículas causada por la combustión de combustibles fósiles afecta negativamente a la salud al inducir el estrés oxidativo y la inflamación», dice el autor principal del estudio, George Thurston, director del Programa de Evaluación de la Exposición y Efectos de la Salud Humana en el Departamento de Medicina Ambiental de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York (NYU).

Y añade: «Por otro lado, el efecto del ozono no se atenuó significativamente con una dieta mediterránea, por lo que el ozono aparentemente afecta a la salud cardiaca a través de un mecanismo diferente».

Con alrededor de un cuarto de la población de estudio que vivía donde los niveles de contaminación atmosférica eran 10 microg/m3 o más por encima de la exposición más baja, subraya, «la adopción de una dieta mediterránea tiene el potencial de reducir los efectos de la contaminación atmosférica en la población en Estados Unidos».

Las limitaciones del estudio incluyen solo tener información dietética desde el momento en que los participantes se inscribieron en el estudio y que en el análisis participó un porcentaje más alto de estadounidenses blancos y con elevados niveles de estudio que los que están representados en la población de Estados Unidos en general.

16 May

Diez mandamientos para tener el vientre plano todo el año

La Operación Bikini debería sustituirse, según los expertos, por un reto para todos los días

El verano está a la vuelta de la esquina y muy pronto llegará el momento de volver a usar la ropa que deja a la vista los excesos del año anterior.
Para poner el cuerpo a tono para la primavera, aquí exponemos diez recomendaciones de los expertos para mantener el abdomen plano durante todo el año.
1. Evitar las bebidas carbonatadas. Las bebidas con gas, incluso cuando no contienen azúcar ni calorías, son causantes de la inflamación del vientre y de la acumulación de aire en la zona abdominal.
2. Menos chicle. El chicle, aunque no se ingiera ni tenga azúcar, es un enemigo del abdomen plano. Al masticarlo, el cuerpo ingiere aire, lo que causa la hinchazón del estómago y mucha sensación de incomodidad.
3. No usar pajitas. Al igual que masticar chicle, usar pajitas para beber hace que el cuerpo se hinche e ingiera una gran cantidad de aire junto con el líquido.
4. Nada de edulcorantes. La mayoría de los edulcorantes que se usan para sustituir al azúcar en bebidas, dulces y postres son muy difíciles de digerir. Por eso, estas sustancias son algunas de las principales causantes de la mala digestión y la hinchazón del abdomen.
5. Más frutas y menos batidos. En todos los planes de nutrición se recomienda tomar al menos cinco piezas de fruta al día, pero se debe tomar en cuenta que las frutas así como son ricas en fibra, también contienen azúcares. Por eso, al tomar batidos de frutas la fibra se destruye y lo que queda es la glucosa.
6. Cuidado con algunas ensaladas. Algunos ingredientes que son comúnmente usados en platos saludables pueden hinchar el vientre: coliflor, brócoli, frijoles o alubias, entre otros.
7. Hacer amistad con la fibra. La fibra es muy importante para mantener el sistema digestivo activo, así que no puede faltar en una dieta saludable.
8. Comer más lento. En la guerra contra acumular aire en el estómago, un hábito que se debe adoptar es el de comer más lento, masticar bien la comida y no engullir los alimentos. Esto da sensación de saciedad y evitas comer de más.
9. Tomar mucha agua. Una cantidad suficiente de agua al día asegura un funcionamiento adecuado del sistema digestivo y evita la retención de líquidos que se acumulan en el abdomen. Los nutricionistas recomiendan ingerir al menos dos litros de agua al día.
10. Caminar, correr o pedalear. Para evitar que el metabolismo se vuelva más lento es importante mantener la actividad física diaria. Lo ideal es hacer alguna actividad que acelere el ritmo cardiaco y estimule la quema de grasa durante, al menos 30 minutos al día.

08 Abr

NUTRICIÓN SIMBIÓTICA: RECUPERAR Y MANTENER LA SALUD A TRAVÉS DE LOS ALIMENTOS FERMENTADOS

Nos alimentamos de luz, aire, agua, energía, información… y también de comida. Comemos para nutrirnos. Somos lo que comemos, y somos lo que nuestra microbiota intestinal asimila de la comida que comemos. La comida es el principal factor que influye en la salud de nuestro cuerpo. Y la asimilación de esa comida la realiza nuestra microbiota intestinal, que suele estar en desequilibrio por la constante agresión ambiental y los alimentos tóxicos que ingerimos. La Nutrición Simbiótica viene a recordarnos esto y a buscar reequilibrar nuestra microbiota intestinal a través de la alimentación, para que de manera natural podamos recuperar el equilibrio y la salud.

Tenemos un cuerpo visible, pero también somos el conjunto de colectivos microbianos invisibles que nos pueblan, nos diseñan, nos complementan y nos ayudan a evolucionar para adaptarnos a los continuos cambios que el medio nos demanda. No hay separación entre lo humano y lo microbiano, entre el macrocosmos y el microcosmos. Somos una unidad. Las bacterias pueblan nuestras células y órganos complementando las funciones metabólicas para mantener el equilibrio en nuestro cuerpo. Los virus actúan reprogramando el ADN de las células y las bacterias para adaptarnos constantemente a los cambios del medio.

LOS ANTIBIÓTICOS (ANTIVIDA) Y LOS PRODUCTOS DE LIMPIEZA TÓXICOS Y BACTERICIDAS QUE USAMOS PARA MANTENERNOS LIMPIOS SON ARSENALES BÉLICOS

La Microbiótica es una nueva corriente científica que estudia la evolución de la vida visible en su relación con el microcosmos invisible. Su aplicación a la salud se realiza a través de la Nutrición Simbiótica, que también es un nuevo sistema alimentario, en el cual se busca el equilibrio de la dieta con el doble enfoque de nutrir al metabolismo celular humano y a la microbiota que nos habita. No existe el término Microbiótica en el diccionario de la Real Academia, ni en otros referentes lingüísticos de la lengua castellana. A veces se translitera al castellano del inglés (microbiotic) y “microbiótica” se usa como un sinónimo de microbiota o conjunto de microorganismos que habitan en un ser vivo. Nosotros reivindicamos este término para ampliar su concepto y que abarque tanto el estudio de la microbiota de un ecosistema determinado, así como la corrección de los desequilibrios en dicho ecosistema a través de la implementación de microorganismos regeneradores. Es una visión global e interdisciplinaria que interconecta con amor y gratitud el microcosmos con el macrocosmos de la vida sobre la Tierra.

SOMOS MÁS BACTERIAS Y VIRUS QUE CÉLULAS HUMANAS

Hemos de tomar conciencia de que somos más bacterias que humanos. Es más, somos bacterias incluso en nuestras propias células y neuronas. Nuestras emociones y pensamientos provienen de un “campo” de conciencia global que se focaliza en los intestinos (emociones) o en el cerebro (pensamientos). Así lo corroboran las investigaciones que demuestran como las mitocondrias celulares (que generan la energía de la célula) o las dentritas neuronales provienen de bacterias ancestrales procariotas que en algún momento de la evolución decidieron integrarse en un organismo más complejo como es la célula.

No somos los reyes de la creación. Más bien podemos vernos como una especie de reciente aparición, que cumple la función de ser soporte de la vida microbiana, que nos acompaña en mutua interdependencia: en simbiosis. Sin embargo, olvidamos este hecho fundamental, que nos daría otra perspectiva de nuestro sentido en la vida. La ciencia se ha encargado de que el mundo microbiano sea totalmente ignorado. Peor aún, hay tal grado de bacterofobia en el ámbito científico, médico y social, que hemos creado un mundo antibacteriano en el que los antibióticos (antivida) y los productos de limpieza tóxicos y bactericidas que usamos para mantenernos limpios son arsenales bélicos de los que nos sentimos orgullosos.

Recientemente se están empezando a poner de moda los probióticos (provida); pero en gran medida es un impulso mediático malinterpretado por la industria alimentaria. En muchos casos se ha demostrado que estas supuestas cualidades probióticas de algunos alimentos obedecían a una publicidad engañosa para vender más un yogurt o una bebida. Y es que un alimento que parte de la base de estar pasteurizado o irradiado, nunca puede contener los probióticos que nos beneficien. Pero poco a poco el río suena y el agua llega. Así esperamos que la sociedad y los ciudadanos se vayan concienciando de la importancia de las bacterias regeneradoras y cambien su visión paranoica hacia otra más integradora y amorosa.

LA NUTRICIÓN SIMBIÓTICA ESTUDIA LA INTERACCIÓN DE LA MICROBIOTA INTESTINAL, LA DIETA Y SU RELACIÓN CON EL CEREBRO Y LAS EMOCIONES

Hemos de tomar conciencia de que existen diez microbios por cada célula de nuestro cuerpo y el 98% de todos ellos están en el intestino. Si el ADN de nuestras células (el genoma) está formado por 23.000 genes, el ADN de todos nuestros microbios (el microbioma) está formado por más de 2.500.000 genes. La microbiota intestinal es el último órgano descubierto por la medicina y el único que no es humano. Está compuesto por más de 100 billones de hongos, levaduras, bacterias e infinidad de pequeños seres con vida libre, que en total suman miles de especies muchas de ellas todavía desconocidas para la ciencia. Este conjunto de microorganismos se comporta como un solo ser a la hora de interactuar con nuestro organismo y cumple múltiples funciones:

➝ Generar la base del sistema inmunológico.

➝ Asimilar los nutrientes de los alimentos que ingerimos.

➝ Eliminar las sustancias tóxicas y residuos químicos que llegan a nuestro intestino.

➝ Controlar a los microbios patógenos cuando proliferan en exceso.

➝ Fabricar gran parte de los neurotransmisores que luego viajarán al cerebro y a todo el cuerpo a través de la sangre.

El Dr. Michael Gershon, al definir el intestino, fue el primero en hablar del “Segundo Cerebro”. En la dinámica intestinal se genera más del 95% de la serotonina, el 50% de la dopamina y al menos otros 30 neurotransmisores más. La Nutrición Simbiótica estudia la interacción de la microbiota intestinal, la dieta y su relación con el cerebro y las emociones. Gran parte de las enfermedades psíquicas como depresión, ansiedad, autismo o Trastorno del Déficit de Atención (TDAH) provienen todas de una única causa en común: una inflamación intestinal crónica debido a la mala alimentación y el desequilibrio de la microbiota intestinal.

Especialmente pionera y reconocida en este área ha sido la Dra. Natasha Campbell–Mc- Bride y su método GAPspara tratar en concreto a niños autistas, así como al resto de las patologías descritas. Debido a la contaminación ambiental y de los alimentos, así como a la dieta basura que cada vez es más común en nuestra sociedad, la mayoría de las personas sufren de una inflamación intestinal generalizada de la cual provienen una gran parte de las enfermedades que nos asolan: obesidad, diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares, degenerativas y autoinmunes.

En todos los casos hay un denominador común: el deterioro de la microbiota intestinal regeneradora y la proliferación de microbios patógenos en nuestro intestino. No olvidemos que la microbiota intestinal se comporta como un solo órgano y el lenguaje emocional que nosotros asociamos a nuestra conciencia sensorial humana también es compartido y generado por dicha microbiota. Por eso, el estrés y los disgustos causan graves trastornos a los microorganismos regeneradores de nuestro intestino.

El estrés y los disgustos causan graves trastornos a los microorganismos regeneradores de nuestro intestino 

LA NUTRICIÓN SIMBIÓTICA ABARCA NUESTRA RELACIÓN CON LA COMIDA Y EL MEDIO AMBIENTE

De entre todos los vectores que existen para mantener la salud (luz, aire, agua, emociones, pensamientos, ejercicio físico, descanso, sueño, actividad laboral, creencias, herencia genética, factores ambientales…) la comida es el elemento más importante que nos influye positiva o negativamente. En solo dos meses cambiamos todo el plasma sanguíneo. Y la alimentación es la fuerza externa más poderosa que existe para modificar la cualidad de nuestra sangre. Debido al deterioro ambiental, los contaminantes químicos y la pérdida de nutrientes en los alimentos por su cultivo y procesamiento industrial, todos los seres humanos estamos sufriendo un estrés oxidativo alarmante. Todos tenemos un déficit crónico de micronutrientes antioxidantes (vitaminas, enzimas, minerales…). También sufrimos una reducción de microfauna y flora bacteriana intestinal, debida a los factores contaminantes externos e internos que nos rodean e ingerimos.

La simbiosis es la colaboración entre dos o más seres para sobrevivir. Es la principal fuerza de la evolución en la vida, por encima de la competencia o la lucha por la supervivencia. La Nutrición Simbiótica contempla el alimento desde la doble perspectiva de nutrir el cuerpo humano y el cuerpo microbiano que a la vez somos y tenemos. Es prioritario aumentar la vitalidad de nuestras células y de nuestro estado de ánimo, aumentando los micronutrientes de nuestra dieta y regenerando nuestra microbiota intestinal. Para ello, el aporte que nos brindan las tecnologías de la Nutrición Simbiótica puede ser decisivo. Los alimentos simbióticos tienen la doble habilidad de ser una gran fuente de antioxidantes en sí mismos y de favorecer la capacidad del cuerpo y sus microorganismos de producir escalarmente reacciones bioquímicas que generan continuas emanaciones de sustancias antioxidantes.

LOS ALIMENTOS SIMBIÓTICOS SON EL FUTURO

Cuando hablamos de Nutrición Simbiótica nos referimos al adecuado equilibrio en nuestra dieta entre alimentos prebióticos (fibras que no nos aportan nutrientes pero que refuerzan la microbiota intestinal) y los alimentos probióticos (alimentos fermentados que llevan microorganismos similares a los que habitan en nuestro intestino). Esta integración de alimentos fermentados (probióticos) con las fibras de algunas frutas, verduras y cereales (prebióticos) nos permite restaurar el equilibrio de nuestra microbiota intestinal y finalmente de nuestra salud.

La Nutrición Simbiótica es una nueva disciplina dietética que se torna imprescindible para solucionar los problemas de salud derivados de la alimentación moderna. El aporte que nos brindan los alimentos prebióticos y probióticos de la Nutrición Simbiótica puede ser decisivo. En los países donde existe la costumbre de tomar alimentos fermentados, casi no existen las enfermedades endémicas (cáncer, autoinmunes, diabetes, obesidad…) que caracterizan a nuestra sociedad occidental.

 Apenas hay tradición en nuestra sociedad de tomar alimentos (comidas y bebidas) fermentados de manera consciente, por eso últimamente proliferan los probióticos de farmacia y herbolario en cápsulas que ingerimos como si fueran un medicamento más. Pero esa manera de enriquecer nuestra microbiota regenerativa no es la más adecuada; puesto que dichas bacterias probióticas suelen ser cultivadas de manera artificial en laboratorio, liofilizadas y encapsuladas, de tal forma que cuando llegan a nuestro intestino se despliegan de una manera extraña, sin generar la mejor de las sinergias. En unas aceitunas aderezadas naturalmente o en una cucharada de chukrut, kimchi o en un vaso de kombucha hay muchos más microorganismos vivos y en resonancia vital con nuestra microbiota interior, que en las cápsulas probióticas que se comercializan en el mercado. Además, estos alimentos fermentados son mucho más baratos e incluso los podemos fabricar nosotros mismos.

Dentro de la Nutrición Simbiótica se le concede una gran importancia a los alimentos fermentados. Las tecnologías de la fermentación de los alimentos han acompañado a la humanidad probablemente desde hace miles de años. En su momento y poco a poco, en todos los rincones del mundo, la humanidad fue encontrando adaptaciones para mejorar el valor nutricional de algunos alimentos y alargar a la vez su conservación; utilizando microorganismos regeneradores que detenían el proceso de putrefacción y transformaban los alimentos originales en otros mucho más sabrosos y valiosos nutricionalmente. Así aparecieron la cerveza, el miso, los quesos, el café, el chocolate, el yogurt, el kéfir, la kombucha, el chucrut, el kimchi, el tempeh, etc.

Si queremos recuperar la autonomía de nuestra salud, hemos de asumir la responsabilidad de discernir y elegir los hábitos que nos benefician y desterrar aquellos que nos perjudican, pensando no solo en nuestro cuerpo humano sino también en la dimensión microbiana que somos. A través de la alimentación nos enfermamos y nos sanamos. Somos lo que comemos, pero también somos lo que asimilamos y lo que evacuamos. Una gran parte de nuestro equilibrio se lo debemos a los microorganismos que nos habitan, especialmente en el intestino. Y para ayudarnos a limpiar el tubo digestivo de tanta basura acumulada y regenerar la microbiota que lo coloniza hemos de incorporar nuevos hábitos alimenticios. En la Nutrición Simbiótica se preconiza una dieta donde habitualmente tomamos unos pocos alimentos fermentados sólidos y líquidos, que podemos preparar nosotros mismos. Los resultados llegarán poco a poco a sorprendernos.

La Nutrición Simbiótica está rescatando tecnologías tradicionales de la fermentación alimentaria para potenciarlas con nuevas adaptaciones más eficaces e intensas en sus efectos nutricionales: nuevos superalimentos, elixires revitalizantes, fitoterapia fermentativa y un largo etcétera, tal como podemos comprobar en nuestro laboratorio o en los talleres que impartimos.

Auguramos un despertar de las tecnologías de la fermentación, para ayudarnos a mejorar nuestra calidad de vida y dotarnos de instrumentos para aumentar la autonomía de nuestra salud a través de la alimentación. Por un lado, los alimentos fermentados se están poniendo de moda, empezando por la alta gastronomía y siguiendo por la industria de la alimentación sana y las tendencias “bio” que nos llegan de Estados Unidos y los países del norte europeo. Por otro lado, igualmente los probióticos están recibiendo cada vez más atención de las multinacionales farmacéuticas y los laboratorios de complementos nutricionales. Y se prevé un gran boom de toda esta tendencia, al encontrarse los antibióticos en crisis por la resistencia cada vez mayor que las bacterias y gérmenes tienen frente a ellos.

Parece que nuestro pronóstico en el año 2014 en la introducción del libro Microbiótica se va cumpliendo: la fuerza de la Nutrición Simbiótica llegará a tocar la alta gastronomía al igual que la medicina o las técnicas de la construcción de hábitat sostenibles. Una revolución nos espera, nos está llegando, para sanar la Tierra y el ser humano.

Te animamos a que pases a la acción: conviértete en un productor- consumidor de alimentos fermentados. Recupera el gran poder olvidado de generar tu propia comida con tus manos. Fermenta tu vida y cocina tu salud, para que la alegría de estar vivo impregne tu día a día. Seamos levaduras y bacterias que esporulan en nuestra sociedad, regenerando nuestro entorno y nuestro interior. Todo un mundo nuevo y desconocido a nuestro alcance.

Fuente: vivosano.org

09 Mar

10 cosas que tienes que saber sobre tu tipo de sangre

Bien es sabido que nuestro grupo sanguíneo determina quiénes pueden hacernos transfusiones de sangre y quiénes no. Sin embargo, son menos los que saben que nuestro grupo sanguíneo, por sus características únicas, también influye en nuestra nutrición, la pérdida de peso, el riesgo de sufrir enfermedades e incluso nuestra personalidad. Estas son 10 cosas que deberías saber sobre tu grupo sangre.

Nutrición

Nuestro tipo de sangre influye en las reacciones químicas relacionadas con la digestión. Por esta razón, las personas con sangre tipo O deben consumir alimentos ricos en proteínas, mientras que las de tipo A son más compatibles con los vegetales. Las de tipo B deben evitar el pollo y comer más carne roja. Por último, las de tipo AB se benefician de la comida de mar y la carne magra. Estos dos tipos de sangre tienen que ver con nuestros antepasados cazadores, así que si intentan ser vegetarianos es posible que les cueste más.

Enfermedades

Por la distinta constitución de los antígenos en los glóbulos rojos de cada tipo de sangre, algunos grupos sanguíneos son más propensos o resistentes a ciertas enfermedades que a otras. No quiere decir que ciertos grupos tienen asegurado sufrir una enfermedad o son inmunes a otras, sino que son más o menos propensos por naturaleza.

Personalidad

Las personas del grupo O son extrovertidas, creativas, sociales y confiadas. Por otro lado, las del grupo AB son de confianza, tímidos, responsables y les gusta cuidar de los demás. Las del grupo B suelen ser dedicarse a sus objetivos, son fuertes e independientes. Por último, los miembros del grupo A son pacíficos, de mentalidad artística y confiables.

El embarazo

Algunos expertos afirman que las mujeres de ciertos grupos sanguíneos quedan embarazadas con mayor facilidad que otras. Por otro lado, las mujeres del grupo AB producen una cantidad sustancialmente menor de la hormona folículo estimulante, que contribuye con la concepción. Y todas las que tengan «RH negativo» necesitan avisar a su médico, porque si el bebé es RH positivo, el cuerpo genera anticuerpos contra él.

Susceptibilidad al estrés

Las personas del grupo A producen la “hormona del estrés”, el cortisol, en mayor proporción que los demás grupos, lo que los hace más susceptibles al estrés. Los miembros del grupo O, por su parte, tienen niveles mayores de adrenalina y les cuesta más tiempo recuperarse de situaciones estresantes.

Antígenos

Nuestro tipo de sangre influye en la producción de antígenos, que son carbohidratos que están unidos a proteínas o lípidos, y son los encargados de la respuesta inmune de nuestros cuerpos.

Grasa abdominal

Algunas personas parecen “superdotadas” con un abdomen libre de grasa o más fácil de tonificar. Las personas del grupo A, por la facilidad con la que digieren los carbohidratos poseen menos grasa abdominal que el promedio. Los del grupo O son el caso opuesto. Su metabolismo les hace más propensos a la acumulación de grasa en el abdomen.

Matrimonio

Algunos grupos sanguíneos son incompatibles y los miembros de estos grupos tienen que saberlo antes de tener hijos juntos. Tiene más que ver con el factor RH que con el grupo.

Ejercicio físico

Debido a su propensión al estrés, las personas del grupo A deberían practicar ejercicios relajantes y calmantes como yoga o sesiones de meditación. Las personas del grupo B, por su personalidad, suelen realizar ejercicios que equilibran cuerpo y espíritu, como tenis, escalada y artes marciales.

Emergencias

Los expertos recomiendan que siempre lleves información personal contigo, como nombre y apellidos, dirección, número de contacto y el tipo de sangre. En caso de una emergencia en la que una transfusión sea necesaria, esto puede agilizar el proceso, ¡incluso salvarte la vida! Como puedes ver, tu grupo de sangre puede decir mucho sobre ti, tu personalidad y en algunos casos condicionar algunos aspectos de tu vida. Con estos conocimientos puedes informarte sobre las características de tu grupo para el beneficio de estilo y calidad de vida.
07 Mar

No se puede adelgazar si tu cuerpo no tiene «permiso» para usar la grasa como combustible

Según el médico especialista en biología y antienvejecimiento, el doctor Peraita, «el cerebro prefiere la grasa para generar energía antes que la glucosa»

La mayor parte de la gente con sobrepeso sufre un proceso inflamatorio conocido como «inflamacion de bajo grado», causa fundamental por la que hoy en día se padecen las enfermedades crónicas del adulto. «Esta inflamación va acompañada de un freno del metabolismo conocido como resistenceia a insulina y leptina —explica apunta Miguel Ángel Peraita, médico especialista en biología y antienvejecimiento—. Esto genera que el organismo no sea capaz de utilizar la grasa como energía, solo como almacén para defenderse y sobrevivir».

Los principales detonantes de esa inflamación son el sedentarismo, el consumo de azúcar y edulcorantes. Los azúcares están concentrados de forma mayoritaria en harinas, dulces, pastas, tubérculos, semillas, pan, siropes de fructosa e, incluso, fruta.

Explica que también está muy presente como aditivo en muchos alimentos. «Es habitual que se mezclen el sabor dulce y salado, lo que hace que el producto resulte más apetitoso y enganche de tal forma que no se pueda dejar de comer y genere adicción. Basta con darle a un niño, o a un adulto, unas galletas compradas en un supermercado y observar cómo se puede llegar a comer el paquete entero, casi sin pestañear. Sin embargo, si se le ofrecen unas galletas de herbolario, seguro que comerá unas pocas y no insistirá con el mismo ímpetu en que se las compren como si se tratara de las del supermercado convencional».

«Tras tres días de eliminar por completo el azúcar y los edulcorantes es fácil no volver a acordarse de ellos ni necesitarlos»

Añade otro ejemplo con un gesto muy habitual entre los españoles: el café. «Si consumo café con azúcar, le da un sabor dulce de 10. Si, en vez de azúcar, le añado edulcorante, el sabor dulce es de cien. ¿Y qué ocurre, entonces? Que la información que le manda la boca al cerebro al recibir este dulzor hace que éste perciba el mensaje de que el individuo ha consumido una cantidad como si de un kilo y medio de miel se tratara. Ante esto, el cerebro da la orden al organismo de no quemar la grasa corporal porque ya se supone que tiene la energía que proviene de la miel, pero, al ir a buscarla, no la encontrará, ya que el edulcorante solo proporciona el sabor, no el combustible. Este hecho hace que el cerebro tenga mayor ansiedad por lograrlo e incremente la sensación de apetito».

El doctor Peraita asegura que a su consulta llegan muchos pacientes que confiesan sentir mucha ansiedad por comer, «y es porque han picado este anzuelo». «Sin duda, es preferible tomar azúcar a engañar al cuerpo con edulcorantes». De todos modos, asegura que tras tres días de eliminar por completo el azúcar y los edulcorantes «es fácil no volver a acordarse de ellos ni necesitarlos».

Añade que una molécula de glucosa proporciona 36 moléculas de energía, y una de grasa, 120 moléculas de energía. «El cerebro prefiere la grasa como combustible antes que la glucosa. Si el organismo aprende a usar la grasa como combustible habitual, el cerebro estará más despierto, con más energía… y más delgado».

Lo mejor, según señala, para acostumbrar a que el cuerpo use la grasa como combustible «llevar una alimentación adecuada y moderar el consumo de azúcar en la dieta. Solo después de realizar ejercicio es recomendable su consumo para una correcta recuperación del organismo. También hay suplementos naturales que favorecen que el cuerpo utilice la grasa como combustible y se adelgace», concluye.

 

24 Feb

La gurú del magnesio: rechazó los corticoides y vive muy bien a los 92 años

chocolate amargo y los frutos secos

El chocolate amargo y los frutos secos son una gran fuente de magnesio que reduce el estrés y la fatiga

Ana María Lajusticia es española, salvó su vida gracias al consumo de este mineral y se convirtió en su principal promotora; Cuenta por qué y cómo, todos deberíamos seguir sus pasos

Tenía 31 años cuando una temprana artrosis la obligó a llevar un corsé ortopédico para paliar fuertísimos dolores de espalda. Sus médicos la trataron con la «receta clásica»: corticoides. Por su ingesta durante años y por una mala alimentación desarrolló diabetes, pese a no tener antecedentes familiares. Tenía 43 años y dijo basta.

Ana María Lajusticia comenzó entonces a estudiar por su cuenta la composición de los alimentos, aprovechándose de su carrera: licenciatura en Ciencias Químicas. Y vio la luz al descubrir las posibilidades del magnesio. Tras consumir este mineral a través de comidas y suplementos abandonó el corsé y mantuvo a raya su diabetes.

Habrá que creer en sus beneficios porque esta química española no solo ha logrado eso, sino que a sus 92 años tiene una asombrosa vitalidad. Lleva escritos nueve libros, algunos traducidos al francés y alemán, y creó su propia línea de suplementos.

Ana Maria Lajusticia

A los 92 años, la química Ana María Lajusticia mantiene intacta su vitalidad

Se ve muy activa y vital, ¿cuál es su fórmula?

Lo atribuyo al haber cuidado mi alimentación a partir de los 50 años, que es cuando tuve todo el conocimiento de qué alimentos podían perjudicar mi metabolismo. Empecé a tener cuidado con los hidratos de carbono, con las grasas saturadas y con los alimentos ricos en colesterol. Y presté muchísima atención a la cantidad de calcio que tomaba porque de sus compuestos solo el cloruro es beneficioso; todos los demás endurecen y estrechan los vasos sanguíneos, lo que afecta la irrigación del cerebro y el corazón.

De graduarse en Ciencias Químicas a interesarse por la nutrición. ¿Qué la llevó al cambio?

Cambié cuando me diagnosticaron diabetes. Fue una sorpresa porque en mi familia no había antecedentes. Ahí pensé: «Tú eres química, estudia los alimentos».

¿Por qué se focalizó en el magnesio?

Cuando comencé a trabajar sobre estos temas, una hija mía me recomendó leer el libro Virtudes curativas del magnesio, del padre Ignacio Puig. Allí se afirmaba que el abono químico utilizado para la tierra lleva nitrógeno, fósforo y potasio, pero no magnesio. Esto no era así 80 años atrás, cuando se solía abonar con estiércol, ya que las heces animales contenían magnesio. Por tanto, tenemos un déficit en relación a aquellas generaciones. Entonces, comencé a tomarlo aparte. Con ese suplemento -más el cambio de alimentación que había iniciado siete años antes-, se me fueron los calambres, arritmias y taquicardias. Y ya no me levantaba cansada. Seguí tomándolo y en tres años pude quitarme el corsé. Se lo empecé a explicar a médicos conocidos pero ninguno me hizo caso. Ahí fue cuando pensé que si en Bioquímica se sabía el papel que juega este elemento en nuestro metabolismo, yo podría explicarlo con rigor científico.

¿Cómo son sus desayunos, almuerzos y cenas?

Durante 40 años mi desayuno fue una naranja, un huevo frito con una feta de jamón de York (jamón cocido), unos 50 gramos de pan integral y una taza de café con leche. Cuando comencé a hacer vida sedentaria, cambié el huevo por comprimidos de colágeno con magnesio. En el almuerzo suelo comer ensaladas o legumbres; luego carne para tener proteínas y una fruta, que suele ser una naranja. La cena siempre es a base de verduras, ensaladas o gazpacho(especie de sopa de tomate fría), pescado fresco y, para finalizar, otra naranja.

¿Comemos mal en la actualidad?

Sí, se come mal en general. Es muy corriente que el desayuno sea incompletoporque suele ser a base de café con leche, galletas, magdalenas, croissants (medialunas). A este tipo de desayuno le falta vitaminas, entre ellas la C, y también carece de proteínas. Esto se traduce en bajo rendimiento escolar y profesional. Como hoy sabemos que la vitamina C y los aminoácidos que obtenemos en la digestión de las proteínas solo están unas cinco horas en la sangre, tiene mucha importancia incluir alimentos de este tipo en las tres comidas principales. Las mujeres que quieren adelgazar tienden a cenar poco porque piensan que así van a reducir su peso, pero desconocen que el cuerpo no reserva proteínas; sí, hidratos de carbono y grasas. A eso hay que sumarle que es común que desayunen como he descripto antes. Este comportamiento es una de las causas -entre otras más- de que haya más artrosis en el género femenino que en el masculino.

¿Cómo podemos darnos cuenta de que nos falta magnesio?

Por algunos de sus síntomas: ansiedad, cansancio, calambres, contracturas, suspiros, bostezos, hipo, párpados que «bailan», arritmias, taquicardias, sentir que las letras se mueven cuando estamos leyendo… Evidentemente todos podemos tener alguno de estos síntomas. Pero una buena medida es saber que en momentos de déficit nos dan unas ganas locas de comer chocolate.

¿Qué beneficios produce este mineral?

Muchos, ya que el magnesio interviene en al menos 320 procesos metabólicos. Ayuda a relajar brazos y piernas, mejora la irrigación de las arterias, disminuye el cansancio y la fatiga, contribuye a la síntesis de proteína y permite el funcionamiento normal del sistema nervioso, entre otras cosas.

¿Cuándo se descubrieron sus propiedades?

En la Primera Guerra Mundial (1914-1918), cuando unos médicos franceses vieron que los heridos que estaban en balnearios de aguas ricas en magnesio se curaban antes, tenían menos infecciones y eran más optimistas. Empezaron a tenerlo en cuenta y a dar suplementos de magnesio a enfermos con muy buenos resultados, por lo que sacaron complementos de magnesio.

¿Cuáles son los alimentos que contienen más magnesio?

El chocolate negro, los frutos secos (almendras y nueces) y las semillas de soja. También hay mucho en las semillas que se siembran en suelos ricos en magnesio, como en el Rift africano, Japón, Cordillera de los Andes y en islas volcánicas de cualquier parte del mundo.

¿Es bueno para la prevención de problemas circulatorios?

Sin ninguna duda es clave en el caso de arritmias y taquicardias.

¿Nos ayuda a combatir el estrés?

El magnesio es imprescindible para formar la serotonina, que es un neurotransmisor y también la hormona que nos proporciona sosiego y bienestar, por eso la conocemos como la «hormona de la felicidad».

¿Qué porcentaje de ingesta ideal de magnesio se suele cubrir con una alimentación «normal»?

Tomando cacao y semillas a diario nos acercamos a la cantidad ideal diaria recomendada por la OMS: 375 mg. Pero hay muchas personas, de todas las edades, que apenas sobrepasan los 200 mg diarios. Evidentemente, varía mucho según donde se viva y según lo que se coma.

El consumo de suplementos de magnesio, ¿tiene alguna contraindicación?

Solo en personas con problemas renales. No deberían tomarlo sin consultar a su médico.

¿Cuáles son las razones para que Japón sea un referente?

Durante los años 1980 la buena marcha de la economía les permitió añadir carne a su dieta, lo que modificó por ejemplo que la talla media de su ejército pasara de 1,71 a 1,78 m. Y que su nivel intelectual medio subiera de 102 a 111. Por otro lado, es destacable su gran longevidad (su esperanza de vida es 84 años y 87 años en el caso de las mujeres, según los últimos datos de la OMS, del 2015). Y se sabe que responde a que no comen nada de grasas saturadas y a que ingieren entre 600 a 800 miligramos diarios de magnesio.

Algunos médicos la cuestionaron. ¿Cómo enfrentó las críticas?

Como estaba segura de lo que decía, porque en realidad es Química, pensaba que el tiempo iba a poner a cada uno en su sitio. Lo que me da pena es que la gente no pueda resolver sus problemas de una forma tan sencilla y barata.

¿Qué proyectos tiene en mente?

Mi proyecto, o más bien mi deseo, es poder trabajar en esto hasta el día que me vaya.

12 Feb

Claves para reducir la grasa corporal y rutina para hacer en casa

Con el fin de eliminar la flacidez del vientre, se nos dice que tenemos que comer solo algunos alimentos que no tienen sabor y seguir una dieta que nos deja muertos de hambre.

Es importante entender que iniciar un programa de dieta y entrenamiento que tiene como objetivo quemar grasa del vientre o la pérdida de peso general, tendrá que ser disciplinado y seguir el plan durante al menos un tiempo.

Por lo tanto, si alguna vez quieres empezar a reducir esa grasa corporal que te incomoda, es necesario comprender las claves para lograrlo.

Las mujeres tienen fisiológicamente más grasa que los hombres: el rango normal oscila entre 18 y 28%, mientras que para un hombre es entre un 8 y 20%.

Si tenemos algunos kilos de más y queremos buscar una manera de reducirlos de manera natural, existen muchas opciones que podemos encontrar más cerca de lo que creemos y sin gastar dinero.

Claves para reducir la grasa corporal

Conoce la relación entre las hormonas y el control del peso

Las hormonas son responsables de regular diversos procesos que ocurren en nuestro organismo. Entre ellos, se encuentran la regulación del apetito, el metabolismo y la distribución de la grasa en el cuerpo. El sistema endocrino está compuesto por una serie de glándulas que secretan hormonas en nuestro torrente sanguíneo. Un exceso o un déficit puede incidir sobre la obesidad.

Ten el cuerpo descansado

Dormir ayuda a tu cuerpo a recuperarse, y a luchar contra la grasa, ya que dormir menos de siete a ocho horas cada noche, puede aumentar el apetito y ralentizar tu metabolismo, lo que hace que quemes menos calorías y retengas más grasa abdominal.

Establece una meta realista con objetivos semanales

Fíjate una meta específica que puedas llegar a realizar, pero no seas demasiado estricto contigo mismo y encuentra un equilibrio.

Realiza un entrenamiento por intervalos de alta intensidad

Pon en marcha tu metabolismo en un corto periodo de tiempo. Si puedes trata de alternar cardio con entrenamiento de resistencia.

Comienza con 5 minutos de ejercicio cardiovascular, como correr o bicicleta, y luego sigue con un circuito de pesas, sentadillas y lagartijas, llevando a cabo cada ejercicio durante ocho repeticiones. Este circuito completo puedes repetirlo 2 o 3 veces.

Los períodos de descanso que realizas entre los ejercicios, pueden ser modificados para crear un efecto quemagrasa. Al acortar el tiempo entre los ejercicios, podrás aumentar el metabolismo en reposo, al aumentar la intensidad de tu entrenamiento.

Prueba el ayuno intermitente

Intenta hacer un ayuno durante 24 horas una vez por semana; es una manera de perder peso saludablemente.

Aléjate de las bebidas con calorías

Las bebidas azucaradas y carbonatadas o refrescos te harán sentir más hambre, además contienen mucha azúcar.

Reemplaza los carbohidratos por proteínas y fibra

Es una de las maneras más fáciles y más rápida de poner en marcha la pérdida de peso. Reemplaza los alimentos como pasta, arroz y pan por frutas y verduras, que tienen menos calorías que los carbohidratos. Para librarte de esa grasa tan terca y empezar a desarrollar músculos, necesitas proteínas.

El cuerpo puede quemar proteínas para sobrevivir, pero prefiere los carbohidratos y las grasas; así que cuando lo alimentas principalmente de proteínas, se irá tras los carbohidratos y grasa que ya tienes guardados.

Incorpora ciertas grasas en tu dieta

Las grasas que deberías mantener en tu dieta son ej. las del aceite de oliva, aguacate y nueces. Sin embargo, aunque sean saludables, no debes exagerar en su consumo; siempre con moderación.

Evita las grasas que vienen empaquetadas

Si quieres reducir la grasa corporal, evita las galletas, tortas, la comida rápida y la frita.

Eliminar la grasa corporal depende completamente del metabolismo, especialmente cuando solo tienes que eliminar esos últimos 3 a 5 kilos (5 a 10 lb). Y para mantener el metabolismo activo, debes comer constantemente.

Cuando comes comidas pequeñas a cada rato, tu cuerpo produce insulina constantemente y nunca llega a un estado de quemado. Además, nunca te sientes 100 % satisfecho. Así que en vez de comer 5 a 6 comidas pequeñas al día, come 3 comidas decentes y 2 bocadillos. Es el mismo principio, pero refinado para ser más eficaz.

Rutina quemagrasa de 10 minutos

Para hacer esta rutina se realizan sentadillas tornado 20 segundos seguidos, descansando otros 10 segundos.

¿Cómo se debe realizar la sentadilla tornado?



Para hacer la sentadilla tornado, debemos colocarnos en primer lugar en posición de sentadilla. Una vez adoptada dicha postura, tocaremos con una de nuestras manos el suelo (indiferentemente, al principio). Debemos procurar tener la espalda lo más recta posible durante el proceso de bajar.

Posteriormente, pegaremos un pequeño salto con potencia, despegando ambos pies del suelo. Tampoco debe ser un salto muy pronunciado, lo suficientemente fuerte que nos permita despegar la planta de los pies por completo. Una vez aterricemos, haremos el mismo movimiento pero tocando con la mano contraria el suelo, volviendo a pegar un pequeño salto.

La idea, es que el movimiento se realice de forma fluida, pues la idea es que consigamos que sea rápido para que nos permita perder peso al acelerar el pulso.

No obstante, para que sea mucho más sencilla de seguir, puedes ver este vídeo que te guiará durante todo el entrenamiento:

12 Feb

Sexo y deporte

Se han tejido infinidades de creencias y mitos que por suerte con el paso del tiempo se está revirtiendo ya que hay investigaciones médicas que no solo manifiestan que no baja el rendimiento sino que lo mejora.

¿ES ÚTIL LA ABSTINENCIA PARA RENDIR MÁS?

No hay relación entre el sexo y rendimiento físico o mental posterior, pero es una idea muy extendida. El ayuno erótico se practicaba en las olimpiadas griegas, los torneos medievales y los duelos del siglo XIX. Para los budistas e hindúes, la eyaculación consume energía espiritual. Los étoro de Papúa-Nueva Guinea creen que cada varón tiene su reserva de semen y que morirá si la agota. Por eso, antes de los grandes esfuerzos, se aprovisionan haciendo felaciones a otros. Aunque no hay razones que lo avalen, el mito está tan arraigado que quizá funciona por sugestión.

Testosterona

 

La Testosterona es una hormona sexual predominantemente masculina, con una proporción 10 a 15 veces superior a la mujer, que es sintetizada apartir del colesterol por las células de Leydig, que se encuentran en el testículo, generando espermatozoides (espermatogénesis) y aportan los caracteres sexuales masculinos (distribución del vello, la voz, desarrollo muscular, etc.), en la mujer está presente en los ovarios.

PROPIEDADES BENEFICIOSAS DEL SEXO

Actúa en el metabolismo proteico, en el crecimiento muscular, aumenta el deposito de la fosfocreatina, aumenta la síntesis de glucógeno muscular, en el crecimiento óseo, estimula la eritropoyesis (glóbulos rojos), motiva y da agresividad, provoca cerramiento del cartílago de conjunción (niños). Es una hormona que juega un papel importante en el equilibrio que se produce con el entrenamiento, sus niveles en sangre están más elevados durante la mañana, ya que la liberación se produce durante el sueño o en el entrenamiento, es transportada en sangra por proteínas y se transforma en Dihidrotestosterona que es la forma activa y lista para actuar.

Durante el entrenamiento, a los pocos minutos la testosterona se eleva lentamente en sangre y alcanza el pico máximo entre los 30 y 40 minutos, luego comienza el descenso alrededor de los 90 minutos, en que el rendimiento físico disminuye y se debe esperar hasta que se recupere nuevamente los valores de testosterona que es alrededor de los 40 y 60 minutos y poder iniciar otra etapa de entrenamiento. De esa forma, se logra que cada etapa aumente los niveles en sangre.

Al comienzo de un entrenamiento es conveniente comenzar con ejercicios dinámicos y poliarticulares. Hay estudios que han demostrado que ejercicios cortos e intensos, produce buenos niveles de testosterona, a diferencia de ejercicios extenuantes y prolongados que bajan significativamente los niveles de la hormona. El sexo estimula la producción de testosterona y aumenta la potencia de los atletas.El rendimiento deportivo de las mujeres estaba directamente vinculado con el número de orgasmos, especialmente en velocistas y saltadoras. Mientras más orgasmos mayor rendimiento.

El Dr. Juan Sánchez García de España, demostró que no hay diferencias en los dosajes en sangre de testosterona basal entre deportistas y sedentarios, y sí un aumento significativo de la hormona tras la competición.

CONCLUSIONES:

Más allá de los mitos, está demostrado que la testosterona natural producida por el organismo, aumenta en sangre, durante el sueño, según el tipo de entrenamiento deportivo y con las relaciones sexuales. Estas en forma controlada, con pareja estable, la noche previa a la competencia u horas antes, es músculo relajante, placentero, produce aumento de las endorfinas (sustancias que producen sensación de bienestar), el desgaste físico se calcula alrededor de 100 calorias aproximadamente, que equivale a subir dos pisos o caminar cuatro cuadras rápido, no implica un agotamiento físico.

Paradójicamente, hay estudios que demuestran que las mujeres teniendo menos nivel de testosterona, con el orgasmo aumenta dicha hormona e incrementa el rendimiento en velocistas y saltadoras.

Finalizando, quiero transmitir que aquel deportista que quiera tener relaciones sexuales con su pareja, antes de las competencias no tiene efectos negativos para el rendimiento, todo lo contrario ya que es algo natural y fisiológico.

Lo que no se aconseja, son los productos sintéticos (testosterona) como los anabólicos esteroides, considerados drogas prohibidas en el deporte y con efectos adversos importantes.

24 Ene

Las mejores recetas para adelgazar para siempre, según una química

Con su libro «Adelgaza para siempre» la química y nutricionista Ángela Quintás desvelaba su método, pero no las recetas. En este libro resuelve las dudas de todos aquellos que quieren perder peso con sus indicaciones pero no saben cómo combinar los alimentos para obtener sabores distintos y no aburrirse en el camino.

El principal objetivo de Quintás es enseñar a sus lectores a controlar los niveles de glucosa en sangre y utilizar las grasas como combustible. «Alimentarse para mantener el nivel y no tener picos de glucosa a lo largo del día es la forma de sentirse mucho mejor, menos cansado, y sin necesidad de comer dulces», asegura. Por eso, prosigue esta química, las propuestas que aparecen en su último libro «Las Recetas de Adelgaza para Siempre» .

Para ello, recuerda, hay que seguir unas pautas muy sencillas de alimentación, que comienzan por algo tan simple como «sentarse diez o quince minutos para diseñar un menú semanal y hacer una buena lista de la compra, que nos eviten quedarnos sin alimentos a mitad de semana. Y, por supuesto, por volver al mercado».

En esa lista, prosigue esta química, «no debe faltar fruta, verdura, huevos, carne, pescado… Son básicos que siempre debemos tener en casa, para evitar «tirar» de alimentos procesados, elaborados y llenos de azúcares ocultos. La comida real —recuerda— no viene en envases».

Estas son sus recomendaciones básicas, basadas en una dieta de control de la insulina:

1) No tomar nada que nace de la tierra solo, es decir, hidratos de carbono solos, y menos si tienen una carga glucémica elevada.

2) No tomar hidratos de carbono líquidos. Cuidado con los zumos de frutas y verduras, tan de moda últimamente.

3) Consumir alimentos cada 3 o 4 horas sin dejar pasar grandes periodos de ayuno.

4) No dejar pasar más de una hora desde que me levanto hasta que ingiero algún alimento.

5) No hacer nunca deporte con el estómago vacío.

  • Alcachofas rellenas de bacalao con salsa de tomate

    Ingredientes para 4 personas

    —8 alcachofas

    —300 g. de bacalao desalado

    —100 ml de leche desnatada (o semidesnatada)

    —8 huevos de codorniz

    —3 cucharas soperas de salsa de tomate ligera

    —2 dientes de ajo

    —1 limón

    —1 cucharada de perejil picado

    —3 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra

    Sal y pimienta molida.

    Preparación: Pon el bacalao en un cazo y añade agua fría hasta cubrir. Calienta y, cuando empiece a hervir, retira del fuego y deja tapado 15 minutos. Escurre el bacalao, elimina la piel y las espinas. Desmígalo.

    Calienta la leche y el aceite por separado (solo hay que templarlos, no tienen que hervir). Tritura el bacalao con el perejil, el ajo y el aceite bien caliente. Incorpora la leche poco a poco mientras sigues triturando, hasta obtener una mezcla homogénea.

    En una cazuela, lleva a ebullición 1 litro de agua. Agrega las alcachofas, una pizca de sal, pimienta y un chorrito de limón. Hierve a fuego medio hasta que estén cocidas. Deja enfriar y, con la ayuda de una cucharilla, retira la parte central para vaciarlas.

    Pon una base de salsa de tomate ligera en una bandeja apta para el horno. Coloca encima las alcachofas. En el centro de cada alcachofa, añade una cucharadita de brandada de bacalao y rompe un huevo de codorniz. Gratina en el horno. ¡Ya puedes servir!.

 

 

Fuente: ABC