10 Ago

El ayuno y sus beneficios para la salud

Cada vez hay más estudios científicos que prueban cómo un ayuno controlado mejora o cura enfermedades. En Alemania o Suiza, los médicos lo prescriben

Mucha gente desconoce que ayunar, siempre de una forma controlada o bajo supervisión médica, puede ser beneficioso para la salud. Cada vez hay más estudios y experiencias clínicas que corroboran los aspectos positivos que tiene no tomar alimentos sólidos con fines terapéuticos, y más aún si ese ayuno va acompañado de ejercicio físico. Es un procedimiento poco conocido aún, aunque hay países como Alemania, Francia, Suiza o Austria, en los que los médicos llegan a prescribir el ayuno como método de curación en lugar de los medicamentos. En España son pocos los profesionales que lo utilizan como terapia, más allá de casos concretos como las clínicas Büchinger de ayuno terapéutico y medicina integrativa.

El ayuno consiste en ingerir una cantidad máxima de entre 280 y 300 calorías diarias, tomando únicamente líquidos como agua, zumos, infusiones o caldos de verduras. En esa situación, el cuerpo humano empieza a consumir sus reservas y a vivir de ellas. El médico Pablo Saz Peiró asegura que es importante observar a cada persona concreta y su situación específica. “Mientras la gente tiene reservas, su estado de salud, su inmunidad y su fuerza se mantienen en buen equilibrio. Pero cuando se acaban esas reservas y seguimos con el ayuno, el desequilibrio en el cuerpo es total. Ahí pasamos a perder inmunidad, a estar enfermos como consecuencia del hambre, y podría haber alteraciones en algunos órganos del cuerpo, como el hígado o los riñones”.

Por esa razón, el tiempo que hay que mantener un ayuno depende principalmente de las reservas. Los periodos varían entre los ayunos cortos de uno a tres días, en los que apenas se queman calorías de reserva, hasta ayunos muy largos, llevados a cabo por personas con graves problemas de obesidad, que han llegado a durar más de 300 días.

Bueno para casi todo

En un análisis realizado por el doctor Pablo Saz Peiró y por Shila Saz Tejero para la Universidad de Zaragoza sobre las indicaciones terapéuticas del ayuno, se recuerda que el ayuno voluntario con la restricción de la ingesta de alimentos sólidos se practica en todo el mundo por motivos tradicionales, culturales o religiosos. Ahí están, por ejemplo, el ayuno católico en Cuaresma o el que se realiza durante el mes del Ramadán en el mundo musulmán. Sin embargo, en las últimas décadas, se ha hecho más popular como método de prevención o como estilo de vida saludable. Pablo Saz dice que “la reacción del cuerpo mientras está viviendo de las reservas y siempre que se disponga de ellas, es una reacción de reequilibrio, que reajusta muchos sistemas”.

Se ha constatado su eficacia en el tratamiento de enfermedades reumáticas, dolor crónico, hipertensión, enfermedades inflamatorias y degenerativas crónicas, o incluso como complemento para paliar los efectos de la quimioterapia en los procesos contra el cáncer. Sin embargo, es importante recalcar que para que el ayuno sea efectivo, debe ser voluntario. “El paciente debe entenderlo y debe aceptarlo”, asegura el doctor Saz. “El ayuno no se puede imponer como medicación a ningún paciente, sino que el paciente debe comprender el mecanismo, asimilarlo y tener voluntad y capacidad de aplicarlo. Es como el ejercicio físico, que yo, como médico, lo puedo recomendar, pero luego es el paciente el que debe hacerlo”. Por lo tanto, la voluntariedad es el primer requisito imprescindible para llevar a cabo un ayuno terapéutico.

Las contraindicaciones del ayuno

Lanzarse al ayuno de buenas a primeras tiene sus riesgos siempre que no se disponga de toda la información necesaria para iniciar el proceso, y siempre que no se tenga conciencia de lo que significa y lo que supone una medida, en cierto modo, drástica al principio. “La principal contraindicación para empezar un ayuno es que no haya reservas en el cuerpo”, advierte Pablo Saz. “Hace años también se consideraban contraindicaciones las insuficiencias hepáticas, renales o cardiacas. Hoy en día, algunos de estos criterios se están modificando y han pasado de estar contraindicado a ponerse entre interrogantes tras comprobarse que ha habido casos en los que ha sido positivo también para algunas de esas insuficiencias. Un ejemplo: hay estudios que señalan que el ayuno tiene un efecto digitálico en el corazón, es decir, que da potencia al corazón”.

El paciente que inicie un ayuno debe controlar sus propios límites. Si en algún momento surge algún malestar, debe detenerse, ingerir algún alimento sólido como una fruta y volver a intentarlo más tarde. “Tiene que saber dónde parar y también conocer sus pequeñas reacciones. Debe entender el proceso, y su cabeza debe funcionar muy bien en ese sentido. La persona que ayuna tiene que tomar sensibilidad, entender el mecanismo del ayuno y las reacciones que va a experimentar su propio cuerpo” para no asustarse, apunta Saz-Peiró.

Por ejemplo, cuando se empieza a vivir de las reservas del cuerpo, este expulsa acetona, por lo que aparecerá ese olor característico. Se pueden llegar a sentir náuseas, dolor de cabeza o irritabilidad, síntomas pasajeros que desaparecen al poco tiempo. Hay quienes, al experimentar estas u otras consecuencias del ayuno, se preocupan y lo dejan.

Los beneficios de un ayuno terapéutico bien llevado y controlado no se limitan exclusivamente al ámbito de la salud. Se trata de un procedimiento simple y barato, que podría ahorrar mucho dinero público en camas de hospital y en tratamientos médicos más o menos costosos. El doctor Pablo Saz asegura que “se gasta mucho dinero en algunas de las enfermedades que se resolverían con el ayuno de manera económica. Michalsen, uno de los mayores investigadores del ayuno, dice que si las enfermedades que él resuelve con el ayuno las curase un solo medicamento, sería multimillonario. Porque tendría una publicidad asombrosa y unas ganancias enormes. El problema es que el ayuno no es una patente de la industria farmacéutica”.

16 Ene

Cuidar tus niveles de triglicéridos debe ser una prioridad.

Los triglicéridos son una excelente forma de almacenar energía, en pocas palabras, es grasa que tenemos en el tejido adiposo, esa grasa, formada por la unión de tres ácidos grasos y una molécula de glicerina forma un triglicérido. Los niveles normales de triglicéridos deben ser menores a 150 mg/dL, pero debido a nuestra mala dieta y sedentarismo, mucha gente tiene sus niveles peligrosamente altos.  

Es importante cuidar lo que hacemos y comemos, pues niveles altos de triglicéridos pueden causar pancreatitis aguda, que es una inflamación del páncreas, misma que causa dolor y puede provocar la muerte si hay complicaciones. Además, las personas con diabetes tienden a presentar niveles muy altos de triglicéridos, por lo que saber qué se debe y no se debe hacer siempre ayuda.   

¿Qué hacer para bajar los triglicéridos?

PIERDE PESO

Siempre que consumes más calorías de las necesarias, el cuerpo las transforma en triglicéridos y las almacena, al perder peso tu cuerpo comienza a deshacerse de esos triglicéridos y estudios han demostrado que perder entre el 5 y 10 % de peso corporal puede bajar hasta 40 mg/dL tu nivel de triglicéridos.   

COME MENOS CARBOHIDRATOS

Muchos estudios han ligado el consumo de alimentos ricos en carbohidratos con el incremento en los niveles de triglicéridos. En uno de ellos le dieron distintas dietas a dos grupos, uno tenía alimentos con pocos carbohidratos y otro consumió una dieta rica en carbohidratos. El primero no sólo perdió peso, sino que bajó sus niveles de triglicéridos.

COME MÁS FIBRA

La fibra que tienen alimentos como la fruta, los vegetales y los granos es excelente para bajar los niveles de triglicéridos. Sólo ten cuidado, porque comer mucha fruta también es riesgoso debido su alto contenido de azúcares. Mientras sea con moderación, es una de las mejores opciones para tu cuerpo.   

ALÉJATE DEL ALMIDÓN

A pesar de que alimentos como el elote o los chícharos suelen ser buenos, si quieres bajar tus niveles de triglicéridos deberías dejarlos atrás, por lo menos por ahora. El almidón que contienen evita que tus niveles se regulen o bajen. De igual manera es mejor alejarte de los frijoles enlatados, sobre todo si tienen puerco o azúcares añadidas.   

Lo más importante es que consultes con tu doctor o nutriólogo, cada cuerpo es distinto y mientras esto es una solución temporal, siempre es bueno recibir ayuda profesional para entender qué debes hacer. 

*Importante: Debe aclararse que Moldeamifigura no da consejos médicos ni receta el uso de técnicas como forma de tratamiento para problemas físicos o mentales sin el consejo de un médico, sea directa o indirectamente. En el caso de aplicar con ese fin alguna información de este sitio, Moldeamifigura no asume la responsabilidad de esos actos. La intención del sitio es solamente ofrecer información de naturaleza general para ayudar en la búsqueda de desarrollo y crecimiento personal. 

Fuente: bioguia.com

26 Dic

Dieta Sana según la OMS

Datos y cifras

  • Una dieta saludable ayuda a protegernos de la malnutrición en todas sus formas, así como de las enfermedades no transmisibles, entre ellas la diabetes, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer.
  • En todo el mundo, las dietas insalubres y la falta de actividad física están entre los principales factores de riesgo para la salud.
  • Los hábitos alimentarios sanos comienzan en los primeros años de vida; la lactancia materna favorece el crecimiento sano y mejora el desarrollo cognitivo; además, puede proporcionar beneficios a largo plazo, entre ellos la reducción del riesgo de sobrepeso y obesidad y de enfermedades no transmisibles en etapas posteriores de la vida.
  • La ingesta calórica debe estar equilibrada con el gasto calórico. Para evitar un aumento malsano de peso, las grasas no deberían superar el 30% de la ingesta calórica total (1, 2, 3). 
  • La ingesta de grasas saturadas debería representar menos del 10% de la ingesta calórica total, y la ingesta de grasas trans, menos del 1%; para ello, el consumo de grasas se debería modificar a fin de reducir las grasas saturadas y trans, en favor de grasas no saturadas (3), con el objetivo final de suprimir las grasas trans producidas industrialmente (4, 5, 6).
  • Limitar el consumo de azúcar libre a menos del 10% de la ingesta calórica total (2, 7) forma parte de una dieta saludable. Para obtener mayores beneficios se recomienda reducir su consumo a menos del 5% de la ingesta calórica total (7).
  • Mantener el consumo de sal por debajo de 5 gramos diarios (equivalentes a menos de 2 g de sodio por día) ayuda a prevenir la hipertensión y reduce el riesgo de cardiopatías y accidente cerebrovascular entre la población adulta (8).
  • Los Estados Miembros de la OMS han acordado reducir el consumo de sal entre la población mundial en un 30% para 2025; también acordaron detener el aumento de la diabetes y la obesidad en adultos y adolescentes, así como en sobrepeso infantil de aquí a 2025 (9,10).

Panorama general

Llevar una dieta sana a lo largo de la vida ayuda a prevenir la malnutrición en todas sus formas, así como diferentes enfermedades no transmisibles y trastornos. Sin embargo, el aumento de la producción de alimentos procesados, la rápida urbanización y el cambio en los estilos de vida han dado lugar a un cambio en los hábitos alimentarios. Actualmente, las personas consumen más alimentos hipercalóricos, grasas, azúcares libres y sal/sodio; por otra parte, muchas personas no comen suficientes frutas, verduras y fibra dietética, como por ejemplo cereales integrales.

La composición exacta de una alimentación variada, equilibrada y saludable estará determinada por las características de cada persona (edad, sexo, hábitos de vida y grado de actividad física), el contexto cultural, los alimentos disponibles en el lugar y los hábitos alimentarios. No obstante, los principios básicos de la alimentación saludable siguen siendo los mismos.

Para los adultos

Una dieta sana incluye lo siguiente:

  • Frutas, verduras, legumbres (tales como lentejas y alubias), frutos secos y cereales integrales (por ejemplo, maíz, mijo, avena, trigo o arroz moreno no procesados).
  • Al menos 400 g (o sea, cinco porciones) de frutas y hortalizas al día (2), excepto papas, batatas, mandioca y otros tubérculos feculentos.
  • Menos del 10% de la ingesta calórica total de azúcares libres (2, 6), que equivale a 50 gramos (o unas 12 cucharaditas rasas) en el caso de una persona con un peso corporal saludable que consuma aproximadamente 2000 calorías al día, aunque para obtener beneficios de salud adicionales lo ideal sería un consumo inferior al 5% de la ingesta calórica total (6). Los azúcares libres son todos aquellos que los fabricantes, cocineros o consumidores añaden a los alimentos o las bebidas, así como los azúcares naturalmente presentes en la miel, los jarabes y los zumos y concentrados de frutas.
  • Menos del 30% de la ingesta calórica diaria procedente de grasas (1, 2, 3). Las grasas no saturadas (presentes en pescados, aguacates, frutos secos y en los aceites de girasol, soja, canola y oliva) son preferibles a las grasas saturadas (presentes en la carne grasa, la mantequilla, el aceite de palma y de coco, la nata, el queso, la mantequilla clarificada y la manteca de cerdo), y las grasas trans de todos los tipos, en particular las producidas industrialmente (presentes en pizzas congeladas, tartas, galletas, pasteles, obleas, aceites de cocina y pastas untables), y grasas trans de rumiantes (presentes en la carne y los productos lácteos de rumiantes tales como vacas, ovejas, cabras y camellos). Se sugirió reducir la ingesta de grasas saturadas a menos del 10% de la ingesta total de calorías, y la de grasas trans a menos del 1% (5). En particular, las grasas trans producidas industrialmente no forman parte de una dieta saludable y se deberían evitar (4,6).
  • Menos de 5 gramos (aproximadamente una cucharadita) al día (8). La sal debería ser yodada.

Para lactantes y niños pequeños

En los dos primeros años de la vida de un niño, una nutrición óptima impulsa un crecimiento sano y mejora el desarrollo cognitivo. Además, reduce el riesgo de sobrepeso y obesidad y de enfermedades no transmisibles en el futuro. 

Los consejos para una alimentación saludable durante la lactancia y la niñez son los mismos que en el caso de los adultos, si bien los elementos que figuran a continuación también son importantes:

  • Debería alimentarse a los lactantes exclusivamente con leche materna durante los primeros seis meses de vida.
  • La lactancia materna debe continuar al menos hasta los dos años.
  • A partir de los seis meses de edad, la lactancia materna se debería complementar con diferentes alimentos inocuos y nutritivos. En los alimentos complementarios no se debería añadir sal ni azúcares.

Consejos prácticos para mantener una alimentación saludable

Frutas, verduras y hortalizas

Comer al menos 400 g, o cinco porciones de frutas y verduras al día reduce el riesgo de desarrollar enfermedades no transmisibles (2) y ayuda a garantizar una ingesta diaria suficiente de fibra dietética.

Para mejorar el consumo de frutas y verduras es recomendable:

  • incluir verduras en todas las comidas;
  • como tentempiés, comer frutas frescas y verduras crudas;
  • comer frutas y verduras frescas de temporada; y
  • comer una selección variada de frutas y verduras.

Grasas

Reducir el consumo total de grasa a menos del 30% de la ingesta calórica diaria contribuye a prevenir el aumento insalubre de peso entre la población adulta (1, 2, 3). 

Además, para reducir el riesgo de desarrollar enfermedades no transmisibles es preciso: 

  • limitar el consumo de grasas saturadas a menos del 10% de la ingesta calórica diaria; 
  • limitar el consumo de grasas trans a menos del 1%; y
  • sustituir las grasas saturadas y las grasas trans por grasas no saturadas (2, 3), en particular grasas poliinsaturadas.

Para reducir la ingesta de grasas, especialmente las grasas saturadas y las grasas trans de producción industrial se puede:

  • cocinar al vapor o hervir, en vez de freír;
  • reemplazar la mantequilla, la manteca de cerdo y la mantequilla clarificada por aceites ricos en grasas poliinsaturadas, por ejemplo, los de soja, canola (colza), maíz, cártamo y girasol;
  • ingerir productos lácteos desnatados y carnes magras, o quitar la grasa visible de la carne; y
  • limitar el consumo de alimentos horneados o fritos, así como de aperitivos y alimentos envasados (por ejemplo, rosquillas, tortas, tartas, galletas, bizcochos y barquillos) que contengan grasas trans de producción industrial.

Sal, sodio y potasio

La mayoría de la gente consume demasiado sodio a través de la sal (una media de 9 g a 12 g de sal diarios) y no consume suficiente potasio (menos de 3,5 g). Un consumo elevado de sal e insuficiente de potasio contribuye a la hipertensión arterial que, a su vez, incrementa el riesgo de enfermedad coronaria y accidente cerebrovascular (8, 11).

La reducción de la ingesta de sal al nivel recomendado, esto es, menos de 5 gramos diarios, permitiría prevenir 1,7 millones de muertes cada año (12).

Las personas no suelen ser conscientes de la cantidad de sal que consumen. En muchos países, la mayor parte de la ingesta de sal se realiza a través de alimentos procesados (por ejemplo, platos preparados, carnes procesadas tales como tocino, jamón, salame; queso o tentempiés salados) o de alimentos que se consumen con frecuencia en grandes cantidades (por ejemplo, el pan). La sal también se añade a los alimentos cuando se cocinan (por ejemplo, caldos, concentrados de caldo de distinto tipo, salsa de soja y salsa de pescado) o en el lugar en que se los consume (por ejemplo, la sal de mesa).

Para reducir el consumo de sal se aconseja:

  • limitar la cantidad de sal y de condimentos ricos en sodio (por ejemplo, salsa de soja, salsa de pescado y caldo) al cocinar y preparar alimentos;
  • no poner sal o salsas ricas en sodio en la mesa; 
  • limitar el consumo de tentempiés salados; y 
  • escoger productos con menor contenido de sodio.

Algunos fabricantes de alimentos están reformulando sus recetas para reducir el contenido de sodio de sus productos; además, se debería alentar a los consumidores a leer las etiquetas de los alimentos para comprobar la cantidad de sodio que contiene un producto antes de comprarlo o consumirlo. 

La ingesta de potasio puede mitigar los efectos negativos de un consumo elevado de sodio en la presión arterial. La ingesta de potasio se puede incrementar mediante el consumo de frutas y verduras frescas.

Azúcares

Adultos y niños deberían reducir la ingesta de azúcares libres a menos del 10% de la ingesta calórica total (2, 7). Una reducción a menos del 5% de la ingesta calórica total aportaría beneficios adicionales para la salud (7).

El consumo de azúcares libres aumenta el riesgo de caries dental. El exceso de calorías procedentes de alimentos y bebidas con un alto contenido en azúcares libres también contribuye al aumento insalubre de peso, que puede dar lugar a sobrepeso y obesidad. Pruebas científicas recientes revelan que los azúcares libres influyen en la tensión arterial y los lípidos séricos, y sugieren que una disminución de su ingesta reduce los factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares (13).

La ingesta de azúcar puede reducirse del modo siguiente:

  • limitar el consumo de alimentos y bebidas con alto contenido de azúcares, por ejemplo, aperitivos y bebidas azucarados y golosinas (o sea, todos los tipos de bebidas que contienen azúcares libres, incluidos refrescos con o sin gas; zumos y bebidas de frutas o verduras; concentrados líquidos y en polvo; agua aromatizada; bebidas energéticas e isotónicas; té y café listos para beber; y bebidas lácteas aromatizadas ); y 
  • comer, como tentempiés, frutas y verduras crudas en vez de productos azucarados.

Cómo promover una alimentación sana

La alimentación evoluciona con el tiempo, y en ella influyen muchos factores socioeconómicos que interactúan de manera compleja y determinan modelos dietarios personales. Entre esos factores cabe mencionar los ingresos, los precios de los alimentos (que afectarán la disponibilidad y asequibilidad de alimentos saludables), las preferencias y creencias individuales, las tradiciones culturales, y los factores geográficos y ambientales (incluido el cambio climático). Por consiguiente, el fomento de un entorno alimentario saludable y, en particular, de sistemas alimentarios que promuevan una dieta diversificada, equilibrada y sana, requiere la participación de distintos sectores y partes interesadas, incluidos los gobiernos, el sector público y el sector privado.

Los gobiernos desempeñan un papel fundamental en la creación de un entorno alimentario saludable que permita a las personas adoptar y mantener prácticas alimentarias sanas. 

Las medidas que las instancias normativas pueden adoptar para generar entornos alimentarios saludables incluyen:

  • Armonización de las políticas y los planes de inversión nacionales, en particular las políticas comerciales, alimentarias y agrícolas, con el fin de promover la alimentación saludable y proteger la salud pública mediante medidas orientadas a:
  • aumentar los incentivos a los productores y vendedores minoristas para que cultiven, utilicen y vendan frutas y verduras frescas;
  • reducir los incentivos a la industria alimentaria que le permiten mantener o aumentar la producción de alimentos procesados con altos niveles de grasas saturadas, grasas trans, azúcares libres y sal/sodio;
  • alentar la reformulación de productos alimentarios a fin de reducir los contenidos de grasas saturadas, grasas trans, azúcares libres y sal/sodio, con miras a suprimir las grasas trans de producción industrial;
  • aplicar las recomendaciones de la OMS sobre comercialización de alimentos y bebidas sin alcohol para niños;
  • establecer normas para fomentar prácticas alimentarias saludables mediante la disponibilidad asegurada de alimentos saludables, nutritivos, inocuos y asequibles en centros preescolares, escuelas y otras instituciones públicas, así como en el lugar de trabajo;
  • examinar instrumentos normativos y voluntarios (por ejemplo, reglamentos de comercialización y normas sobre etiquetado nutricional) e incentivos o desincentivos económicos (por ejemplo, tributación y subsidios) para promover una dieta saludable; y 
  • alentar a los servicios transnacionales, nacionales y locales de alimentos y sus puntos de venta, a mejorar la calidad nutricional de sus productos, asegurar la disponibilidad y asequibilidad de opciones saludables y revisar los tamaños y precios de las porciones.
  • Alentar a los consumidores a exigir alimentos y comidas saludables mediante medidas dirigidas a:
  • promover la sensibilización de los consumidores respecto de una dieta saludable;
  • desarrollar políticas y programas escolares que alienten a los niños a adoptar y mantener una dieta saludable;
  • impartir conocimientos sobre nutrición y prácticas alimentarias saludables a niños, adolescentes y adultos;
  • fomentar las aptitudes culinarias, incluso en los niños, a través de las escuelas;
  • prestar apoyo a la información en los puntos de venta, en particular a través del etiquetado nutricional que asegure información exacta, normalizada y comprensible sobre el contenido de nutrientes en los alimentos (en consonancia con las directrices de la Comisión del Codex Alimentarius), mediante el añadido de etiquetado frontal que facilite la comprensión del consumidor.
  • ofrecer asesoramiento nutricional y alimentario en los centros de atención primaria de salud.
  • Promover prácticas adecuadas para la alimentación del lactante y el niño pequeño mediante medidas destinadas a:
  • aplicar el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna y las subsiguientes resoluciones pertinentes de la Asamblea Mundial de la Salud; 
  • aplicar políticas y prácticas que fomenten la protección de las madres trabajadoras; y
  • promover, proteger y apoyar la lactancia materna en los servicios de salud y la comunidad, incluso a través de la iniciativa «hospitales amigos del niño».

Respuesta de la OMS

La «Estrategia Mundial OMS sobre Régimen Alimentario, Actividad Física y Salud» (14) fue adoptada en 2004 por la Asamblea Mundial de la Salud.

En ella se hace un llamamiento a los gobiernos, la OMS, los asociados internacionales, el sector privado y la sociedad civil para que actúen a nivel mundial, regional y local con el fin de promover la alimentación sana y la actividad física.

En 2010, la Asamblea Mundial de la Salud aprobó una serie de recomendaciones sobre la promoción de alimentos y bebidas no alcohólicas dirigida a los niños (15). Esas recomendaciones orientan a los países a la hora de idear nuevas políticas y mejorar las que están vigentes, con el fin de reducir los efectos de la comercialización de alimentos insalubres en los niños. Además, ha desarrollado instrumentos específicos de cada región (por ejemplo, modelos de perfiles nutritivos regionales) que los países puedan utilizar para aplicar las recomendaciones sobre comercialización.

En 2012 la Asamblea Mundial de la Salud adoptó un plan de aplicación integral sobre nutrición de la madre, el lactante y el niño pequeño, y seis metas mundiales que se deberán alcanzar para 2025, entre las que figuran la reducción del retraso en el crecimiento, la emaciación y el sobrepeso infantil, la mejora de la lactancia materna, y la reducción de la anemia y la insuficiencia ponderal del recién nacido (9). 

En 2013, la Asamblea Mundial de la Salud acordó nueve metas mundiales de aplicación voluntaria para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles. Esas metas se orientan a detener el aumento de la diabetes y la obesidad, y lograr una reducción relativa del 30% en la ingesta de sal, de aquí a 2025. El «Plan de acción mundial de la OMS para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles 2013-2020» (10) proporciona orientaciones y opciones normativas a los Estados Miembros, la OMS y otros organismos de las Naciones Unidas para alcanzar esas metas.

Habida cuenta del rápido aumento de la obesidad entre los lactantes y los niños de numerosos países, la OMS creó en mayo de 2014 una Comisión para acabar con la obesidad infantil.

  • 2016, la Comisión propuso un conjunto de recomendaciones para luchar eficazmente contra la obesidad en la infancia y la adolescencia, en diferentes contextos en todo el mundo (16).
  • noviembre de 2014, la OMS y la Organización para la Agricultura y la Alimentación de las Naciones Unidas (FAO) organizaron conjuntamente la segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición.
  • En la Conferencia se adoptó la Declaración de Roma sobre la Nutrición (17) y el Marco de Acción (18), que recomienda un conjunto de opciones normativas y estrategias para promover una alimentación variada, inocua y saludable en todas las etapas de la vida.

La OMS está ayudando a los países a cumplir los compromisos contraídos en esa Conferencia.

En mayo de 2018, la Asamblea de la Salud aprobó el 13.º Programa General de Trabajo (PGT), que orientará la labor de la OMS en 2019-2023 (19).

En el 13.º PGT, la reducción de la ingesta de sal/sodio y la supresión de las grasas trans de producción industrial en el suministro de alimentos se identifican como parte de las medidas prioritarias de la OMS dirigidas a alcanzar los objetivos de asegurar vidas sanas y promover el bienestar a todas las edades.

Con el fin de apoyar a los Estados Miembros en la adopción de las medidas necesarias para suprimir las grasas trans de producción industrial, la OMS desarrolló una hoja de ruta (conjunto de medidas REPLACE) para ayudar a los países a acelerar la aplicación de las medidas (6).


Referencias

(1) Hooper L, Abdelhamid A, Bunn D, Brown T, Summerbell CD, Skeaff CM. Effects of total fat intake on body weight. Cochrane Database Syst Rev. 2015; (8):CD011834.

(2) Diet, nutrition and the prevention of chronic diseases: report of a Joint WHO/FAO Expert Consultation. WHO Technical Report Series, No. 916. Geneva: World Health Organization; 2003.

(3) Fats and fatty acids in human nutrition: report of an expert consultation. FAO Food and Nutrition Paper 91. Rome: Food and Agriculture Organization of the United Nations; 2010.

(4) Nishida C, Uauy R. WHO scientific update on health consequences of trans fatty acids: introduction. Eur J Clin Nutr. 2009; 63 Suppl 2:S1–4.

(5) Guidelines: Saturated fatty acid and trans-fatty acid intake for adults and children. Geneva: World Health Organization; 2018 (Draft issued for public consultation in May 2018).

(6) REPLACE: An action package to eliminate industrially-produced trans-fatty acids. WHO/NMH/NHD/18.4. Geneva: World Health Organization; 2018.

(7) Guideline: Sugars intake for adults and children. Geneva: World Health Organization; 2015.

(8) Guideline: Sodium intake for adults and children. Geneva: World Health Organization; 2012.

(9) Comprehensive implementation plan on maternal, infant and young child nutrition. Geneva: World Health Organization; 2014.

(10) Global action plan for the prevention and control of NCDs 2013–2020. Geneva: World Health Organization; 2013.

(11) Guideline: Potassium intake for adults and children. Geneva: World Health Organization; 2012.

(12) Mozaffarian D, Fahimi S, Singh GM, Micha R, Khatibzadeh S, Engell RE et al. Global sodium consumption and death from cardiovascular causes. N Engl J Med. 2014; 371(7):624–34.

(13) Te Morenga LA, Howatson A, Jones RM, Mann J. Dietary sugars and cardiometabolic risk: systematic review and meta-analyses of randomized controlled trials of the effects on blood pressure and lipids. AJCN. 2014; 100(1): 65–79.

(14) Global strategy on diet, physical activity and health. Geneva: World Health Organization; 2004.

(15) Set of recommendations on the marketing of foods and non-alcoholic beverages to children. Geneva: World Health Organization; 2010.

(16) Report of the Commission on Ending Childhood Obesity. Geneva: World Health Organization; 2016.

(17) Rome Declaration on Nutrition. Second International Conference on Nutrition. Rome: Food and Agriculture Organization of the United Nations/World Health Organization; 2014.

(18) Framework for Action. Second International Conference on Nutrition. Rome: Food and Agriculture Organization of the United Nations/World Health Organization; 2014.

(19) Thirteenth general programme of work, 2019–2023. Geneva: World Health Organization; 2018.

12 Feb

Claves para reducir la grasa corporal y rutina para hacer en casa

Con el fin de eliminar la flacidez del vientre, se nos dice que tenemos que comer solo algunos alimentos que no tienen sabor y seguir una dieta que nos deja muertos de hambre.

Es importante entender que iniciar un programa de dieta y entrenamiento que tiene como objetivo quemar grasa del vientre o la pérdida de peso general, tendrá que ser disciplinado y seguir el plan durante al menos un tiempo.

Por lo tanto, si alguna vez quieres empezar a reducir esa grasa corporal que te incomoda, es necesario comprender las claves para lograrlo.

Las mujeres tienen fisiológicamente más grasa que los hombres: el rango normal oscila entre 18 y 28%, mientras que para un hombre es entre un 8 y 20%.

Si tenemos algunos kilos de más y queremos buscar una manera de reducirlos de manera natural, existen muchas opciones que podemos encontrar más cerca de lo que creemos y sin gastar dinero.

Claves para reducir la grasa corporal

Conoce la relación entre las hormonas y el control del peso

Las hormonas son responsables de regular diversos procesos que ocurren en nuestro organismo. Entre ellos, se encuentran la regulación del apetito, el metabolismo y la distribución de la grasa en el cuerpo. El sistema endocrino está compuesto por una serie de glándulas que secretan hormonas en nuestro torrente sanguíneo. Un exceso o un déficit puede incidir sobre la obesidad.

Ten el cuerpo descansado

Dormir ayuda a tu cuerpo a recuperarse, y a luchar contra la grasa, ya que dormir menos de siete a ocho horas cada noche, puede aumentar el apetito y ralentizar tu metabolismo, lo que hace que quemes menos calorías y retengas más grasa abdominal.

Establece una meta realista con objetivos semanales

Fíjate una meta específica que puedas llegar a realizar, pero no seas demasiado estricto contigo mismo y encuentra un equilibrio.

Realiza un entrenamiento por intervalos de alta intensidad

Pon en marcha tu metabolismo en un corto periodo de tiempo. Si puedes trata de alternar cardio con entrenamiento de resistencia.

Comienza con 5 minutos de ejercicio cardiovascular, como correr o bicicleta, y luego sigue con un circuito de pesas, sentadillas y lagartijas, llevando a cabo cada ejercicio durante ocho repeticiones. Este circuito completo puedes repetirlo 2 o 3 veces.

Los períodos de descanso que realizas entre los ejercicios, pueden ser modificados para crear un efecto quemagrasa. Al acortar el tiempo entre los ejercicios, podrás aumentar el metabolismo en reposo, al aumentar la intensidad de tu entrenamiento.

Prueba el ayuno intermitente

Intenta hacer un ayuno durante 24 horas una vez por semana; es una manera de perder peso saludablemente.

Aléjate de las bebidas con calorías

Las bebidas azucaradas y carbonatadas o refrescos te harán sentir más hambre, además contienen mucha azúcar.

Reemplaza los carbohidratos por proteínas y fibra

Es una de las maneras más fáciles y más rápida de poner en marcha la pérdida de peso. Reemplaza los alimentos como pasta, arroz y pan por frutas y verduras, que tienen menos calorías que los carbohidratos. Para librarte de esa grasa tan terca y empezar a desarrollar músculos, necesitas proteínas.

El cuerpo puede quemar proteínas para sobrevivir, pero prefiere los carbohidratos y las grasas; así que cuando lo alimentas principalmente de proteínas, se irá tras los carbohidratos y grasa que ya tienes guardados.

Incorpora ciertas grasas en tu dieta

Las grasas que deberías mantener en tu dieta son ej. las del aceite de oliva, aguacate y nueces. Sin embargo, aunque sean saludables, no debes exagerar en su consumo; siempre con moderación.

Evita las grasas que vienen empaquetadas

Si quieres reducir la grasa corporal, evita las galletas, tortas, la comida rápida y la frita.

Eliminar la grasa corporal depende completamente del metabolismo, especialmente cuando solo tienes que eliminar esos últimos 3 a 5 kilos (5 a 10 lb). Y para mantener el metabolismo activo, debes comer constantemente.

Cuando comes comidas pequeñas a cada rato, tu cuerpo produce insulina constantemente y nunca llega a un estado de quemado. Además, nunca te sientes 100 % satisfecho. Así que en vez de comer 5 a 6 comidas pequeñas al día, come 3 comidas decentes y 2 bocadillos. Es el mismo principio, pero refinado para ser más eficaz.

Rutina quemagrasa de 10 minutos

Para hacer esta rutina se realizan sentadillas tornado 20 segundos seguidos, descansando otros 10 segundos.

¿Cómo se debe realizar la sentadilla tornado?



Para hacer la sentadilla tornado, debemos colocarnos en primer lugar en posición de sentadilla. Una vez adoptada dicha postura, tocaremos con una de nuestras manos el suelo (indiferentemente, al principio). Debemos procurar tener la espalda lo más recta posible durante el proceso de bajar.

Posteriormente, pegaremos un pequeño salto con potencia, despegando ambos pies del suelo. Tampoco debe ser un salto muy pronunciado, lo suficientemente fuerte que nos permita despegar la planta de los pies por completo. Una vez aterricemos, haremos el mismo movimiento pero tocando con la mano contraria el suelo, volviendo a pegar un pequeño salto.

La idea, es que el movimiento se realice de forma fluida, pues la idea es que consigamos que sea rápido para que nos permita perder peso al acelerar el pulso.

No obstante, para que sea mucho más sencilla de seguir, puedes ver este vídeo que te guiará durante todo el entrenamiento:

12 Feb

Sexo y deporte

Se han tejido infinidades de creencias y mitos que por suerte con el paso del tiempo se está revirtiendo ya que hay investigaciones médicas que no solo manifiestan que no baja el rendimiento sino que lo mejora.

¿ES ÚTIL LA ABSTINENCIA PARA RENDIR MÁS?

No hay relación entre el sexo y rendimiento físico o mental posterior, pero es una idea muy extendida. El ayuno erótico se practicaba en las olimpiadas griegas, los torneos medievales y los duelos del siglo XIX. Para los budistas e hindúes, la eyaculación consume energía espiritual. Los étoro de Papúa-Nueva Guinea creen que cada varón tiene su reserva de semen y que morirá si la agota. Por eso, antes de los grandes esfuerzos, se aprovisionan haciendo felaciones a otros. Aunque no hay razones que lo avalen, el mito está tan arraigado que quizá funciona por sugestión.

Testosterona

 

La Testosterona es una hormona sexual predominantemente masculina, con una proporción 10 a 15 veces superior a la mujer, que es sintetizada apartir del colesterol por las células de Leydig, que se encuentran en el testículo, generando espermatozoides (espermatogénesis) y aportan los caracteres sexuales masculinos (distribución del vello, la voz, desarrollo muscular, etc.), en la mujer está presente en los ovarios.

PROPIEDADES BENEFICIOSAS DEL SEXO

Actúa en el metabolismo proteico, en el crecimiento muscular, aumenta el deposito de la fosfocreatina, aumenta la síntesis de glucógeno muscular, en el crecimiento óseo, estimula la eritropoyesis (glóbulos rojos), motiva y da agresividad, provoca cerramiento del cartílago de conjunción (niños). Es una hormona que juega un papel importante en el equilibrio que se produce con el entrenamiento, sus niveles en sangre están más elevados durante la mañana, ya que la liberación se produce durante el sueño o en el entrenamiento, es transportada en sangra por proteínas y se transforma en Dihidrotestosterona que es la forma activa y lista para actuar.

Durante el entrenamiento, a los pocos minutos la testosterona se eleva lentamente en sangre y alcanza el pico máximo entre los 30 y 40 minutos, luego comienza el descenso alrededor de los 90 minutos, en que el rendimiento físico disminuye y se debe esperar hasta que se recupere nuevamente los valores de testosterona que es alrededor de los 40 y 60 minutos y poder iniciar otra etapa de entrenamiento. De esa forma, se logra que cada etapa aumente los niveles en sangre.

Al comienzo de un entrenamiento es conveniente comenzar con ejercicios dinámicos y poliarticulares. Hay estudios que han demostrado que ejercicios cortos e intensos, produce buenos niveles de testosterona, a diferencia de ejercicios extenuantes y prolongados que bajan significativamente los niveles de la hormona. El sexo estimula la producción de testosterona y aumenta la potencia de los atletas.El rendimiento deportivo de las mujeres estaba directamente vinculado con el número de orgasmos, especialmente en velocistas y saltadoras. Mientras más orgasmos mayor rendimiento.

El Dr. Juan Sánchez García de España, demostró que no hay diferencias en los dosajes en sangre de testosterona basal entre deportistas y sedentarios, y sí un aumento significativo de la hormona tras la competición.

CONCLUSIONES:

Más allá de los mitos, está demostrado que la testosterona natural producida por el organismo, aumenta en sangre, durante el sueño, según el tipo de entrenamiento deportivo y con las relaciones sexuales. Estas en forma controlada, con pareja estable, la noche previa a la competencia u horas antes, es músculo relajante, placentero, produce aumento de las endorfinas (sustancias que producen sensación de bienestar), el desgaste físico se calcula alrededor de 100 calorias aproximadamente, que equivale a subir dos pisos o caminar cuatro cuadras rápido, no implica un agotamiento físico.

Paradójicamente, hay estudios que demuestran que las mujeres teniendo menos nivel de testosterona, con el orgasmo aumenta dicha hormona e incrementa el rendimiento en velocistas y saltadoras.

Finalizando, quiero transmitir que aquel deportista que quiera tener relaciones sexuales con su pareja, antes de las competencias no tiene efectos negativos para el rendimiento, todo lo contrario ya que es algo natural y fisiológico.

Lo que no se aconseja, son los productos sintéticos (testosterona) como los anabólicos esteroides, considerados drogas prohibidas en el deporte y con efectos adversos importantes.

24 Ene

Para adelgazar hay que empezar por volver a ir al mercado

«No existen milagros, ni siquiera en las dietas. Todo tiene una base científica. Nosotros mismos somos pura química, por eso es tan importante aprender a mezclar bien los alimentos y saber nutrirse, no alimentarse, para adelgazar», asegura Ángela Quintas, autora del libro «Adelgaza para siempre». En esta obra esta Química de carrera, máster en Nutrición, responde de forma coloquial a las preguntas más frecuentes de las personas que quieren bajar de peso y no lo consiguen. O lo consiguen pero después lo recuperan. O pasan hambre y no adelgazan.

—En su libro no hay recetas… pero si un buen repaso a los conceptos básicos de nutrición.

—La idea es que el lector entienda cómo mezclar los alimentos y que aprenda a nutrirse y no a alimentarse únicamente con calorías vacías. Diferenciar esto es primordial. Que sepa también qué es lo que pasa cuando ingiere hidrato de carbono solo o con proteína. Cambia mucho. En realidad el libro está enfocado a enseñar al lector a controlar nuestro nivel de insulina en sangre a lo largo del día.

—Se oye mucho la siguiente frase: «cuando quiero adelzagar solo ceno un yogur o una pieza de fruta». O… «estoy a dieta desde que tengo memoria». Cosas que, según usted, está rematadamente mal hechas. ¿Cuáles son los errores principales que cometemos todos, y de dónde los sacamos?

—Esto es solo un ejemplo de que se nos están olvidando cosas muy básicas, que nuestros padres hacían bien. De primero tomaban, por ejemplo, lentejas en plato de duralex y luego proteína. En mi casa siempre había un huevo o unos boquerones. Ahora estamos multiplicando por dos o por tres el hidrato de carbono y nos estamos olvidando de la proteína que debería venir después. La idea es eso, volver a combinar las dos cosas. Piense en los japoneses. Son todos flacos, porque fundamentalmente toman arroz con pescado o «nuddles» acompañados de pollo o cerdo. Ahora aquí hemos decidido abusar de la pasta con verduras, o el arroz con verduras. Alguna vez lo puedes hacer pero, ¿dónde está la proteína en esos platos?

—¿Por qué estamos cambiando u olvidando determinados buenos hábitos que teníamos y que nos daban un buen resultado?

—Porque nos están todo el rato bombardeando con información. La gente me ha dicho, he leído… Creo que al final, de tanta información, nos perdemos. En este sentido, me dan mucha pena las adolescentes, todo el día atacadas con imágenes de modelos con unos cánones de belleza perfectos que no existen. Hay dos o tres que tienen esos cuerpos privilegiados, no más. Cuando nosotras éramos pequeñas no teníamos esa influencia. No es bueno hacer esos sacrificios extremos o vivir en una vida de prohibiciones, no tiene sentido. Todo hay que normalizarlo un poco.

—Haga por favor un resumen de las cinco reglas innegociables de su método.

—Serían las siguientes:

1 ) No tomar hidrato de carbono solos, y deben ir acompañados siempre de proteína. El hidrato de carbono, recordemos, es todo lo que nace de la tierra: la verdura, arroz, la pasta, verdura y fruta. La proteína es todo todo lo que corre salta, vuela o nada..

2) Cuidado con los hidratos de carbono líquidos: Zumos y gazpachos, por ejemplo. A nivel de composición son maravillosos, tienen infinidad de vitaminas, etc. pero, ¿a que usted no se tomaría tres naranjas si no fueran en zumos? ¿Qué es lo que pasa cuando yo ingiero esas tres naranjas de golpe? Pues que como el líquido pasa Que no actúa la milasa salivar, solo la pancreática. Porque el líquido pasa a mi estómago. Es decir, meto en el cuerpo una cantidad muy grande de hidrato, que hace que mi páncreas secrete insulina para normalizar ese hidratos de carbono en sangre. Esto provoca tres cosas: una parte de ese hidrato va al hígado para órganos vitales. Otra parte va al músculo. Pero una tercera parte la convierto en grasa. Lo ideal, si no puede vivir sin zumo por las mañanas, que al menos lo intercarle, y no entre con el estómago vacío. ¡Aunque, mejor tome usted una fruta!

3) Comer cada 3 o cuatro horas: ¿Por qué? Porque si paso demasiado tiempo sin comer, como mi cuerpo tiene que seguir consiguiendo energía de alguna manera, corro el riesgo de que utilice la masa muscular como combustible, en lugar de la grasa que tengo acumulada en el cuerpo. Y esto hará que vaya subiendo peso.

4) No dejar pasar más de una hora desde que me levanto hasta que ingiero algún alimento. Si cené a las 8 de la tarde y desayuno doce horas después, estoy igual que en el punto anterior, con riesgo de utilizar mi masa muscular como combustible.

5) No hacer deporte con el estómago vacío: Sería por lo mismo, las posibilidades de que me baje la masa muscular son muy altas.

Estas cinco reglas hay que seguirlas de manera más estricta si uno se encuentra en las primeras fases de adelgazamiento.

—Otra frase muy extendida es la de «hay que comer de todo pero poco».

—No hay que comer de todo. No tengo que beber alcohol. De hecho, este no tiene porque formar parte de mi alimentación. ¿Tengo que tomar alimentos procesados? Pues tampoco. ¿Pasa algo porque los tome una vez? No, no pasa nada, pero no tiene que formar parte de la dieta.

—¿Por dónde debería empezar una persona que quiere adelgazar… para siempre?

—Por volver a ir al mercado, por ejemplo. Mi pescadero me cuenta que hoy en día la gente no sabe cómo pedir el pescado, sin cabeza, con cabeza, con espinas, sin ellas, en forma de libro… Quiere que se lo sirvan ya. A mi juicio hay que empezar por ahí, por saber cómo pedir las cosas en el mercado. Y luego, por dejarnos un poco de tonterías. Ni todo el mundo se puede hacer todo en casa, porque no harían otra cosa, ni se pueden permitir comprar productos ecológicos. Si a uno le gusta el kale o la chía bien, pero la gente se olvida de las grandes propiedades de unas buenas lentejas con arroz y un chorrito de vinagre. Sugiero además que, una vez que uno entiende la teoría, se elabore una lista con el menú para toda la semana. La improvisación es un gran enemigo a la hora de perder peso.

—Ponga un ejemplo de menú para un día con alimentos bien mezclados, como usted propone en su libro.

—Para el desayuno pensaría en un lácteo que, al contener hidratos de carbono y proteína en su composición, será una buena opción para no hacer pico de insulina. También en una fuente de hidratos en forma de fruta (nunca en forma de zumo porque estaría incumpliendo la segunda regla, o pan integral), y en una porción de proteína baja en grasa (clara de huevo, por ejemplo, pavo).

—A media mañana: Tomaría un café con mucha leche, una pieza de fruta pequeña, y un poco de proteína (York, pechuga de pollo, clara de huevo cocida…). O café, fruta y gelatina sin azúcar.

—Comida: Verdura o una ensalada más proteína. ¿De postre? Una infusión. Y nada de dulces. Lo ideal sería que nos saciase la comida y dejar la fruta para la media mañana y la merienda.

—Merienda: Igual que a media mañana.

—Para la cena: Lo ideal es volver tomar una proteína con una guarnición de verdura o ensalada. Una tortilla de un huevo y una clara con trocitos de jamón serviría.

—Hemos hablado de lo que muchos hacen rematadamente mal, pongamos sobre la mesa cinco puntos imprescindibles para hacerlo bien.

1) No olvidarse de las 5 reglas.

2) No pensar en dietas rápidas. Huir de todo lo que prometa adelgazar 7 kilos en diez días.

3) Una cosa muy importante es que la dieta se adapte a la persona y al revés. Uno no puede dejar de lado su vida social. Hay que aprender a comer para saber elegir en esas situaciones (salidas con amigos, comidas de trabajo…).

4) Si un día no se cumple con la dieta, no pasa nada. Si de pronto nos ofrecen una cosa fantástica que no cuadra por ningún lado, lo importante no es lo que se hace ese día,sino el resto de los días del año.

5) No pasar hambre. Si haciendo una dieta paso hambre, la podré mantener muy poco tiempo. Y mi cuerpo empezará a utilizar mi masa muscular, disminuirá mi metabolismo basal y tendré ansiedad por volver a comer los alimentos que ya no deberían formar parte de mi dieta diaria. ¡No podemos llevar una vida de privaciones o siempre a lechuga y pollo!

 

Fuente: ABC

17 Ene

Las 12 tendencias que triunfarán en la alimentación en el año 2018

Una parte cada vez más importante de los consumidores comienza a demandar ingredientes, productos y combinaciones de alimentos que brinden beneficios físicos o emocionales

Las tendencias a nivel mundial que impactarán en la alimentación durante el año 2018 apuntan a un crecimiento de los alimentos saludables y sostenibles, según las tendencias rastreadas por el Observatorio de Healthia Certification. Al respecto, dado que la mitad de los europeos sigue algún tipo de dieta, una parte cada vez más importante de los consumidores comienza a demandar ingredientes, productos y combinaciones de alimentos que brinden beneficios físicos o emocionales.

1. El autocuidado gana posiciones

El frenético ritmo de vida actual, la conectividad constante y la desconfianza generalizada hacia los sistemas regulatorios que hace servir la industria agroalimentaria, han provocado que muchos consumidores se centren en el «autocuidado» y prioricen el tiempo y los esfuerzos dedicados a sí mismos. En el futuro cada vez más consumidores buscarán ingredientes, productos y combinaciones de alimentos y bebidas que brinden beneficios nutricionales, físicos o emocionales que mejoren sus prioridades de autocuidado. Por otra parte, «la aversión a ingredientes específicos está aumentando a medida que más ciudades, condados, estados y países aplican impuestos, requisitos de etiquetado y otras estrategias para crear conciencia sobre los posibles efectos nocivos sobre la salud del azúcar, la sal, las grasas saturadas y otros ingredientes que pueden evitarse», señala este informe.

2. Pensar global, comer local

En muchos países existe la tendencia cada vez más acusada de elaborar platos creados con ingredientes que se obtienen a poca distancia. Uno de los personajes más representativos de este movimiento es el chef danés René Redzepi, que hace justamente eso en su restaurante Noma de Copenhague, designado en tres ocasiones como el mejor del mundo. Para muchos analistas, se trata de una corriente que continúa ganando adeptos en cada vez más restaurantes. La prueba es que el propio René Redzepi, el chef que con 25 años desafió a los críticos gastronómicos al apostar por los productos locales, ha querido que su nuevo restaurante Noma 2.0 esté rodeado de árboles y vegetación, cuente con un huerto urbano y disponga de un invernadero en el tejado para cultivar alimentos autóctonos.

3. Prosigue el boom de las proteínas vegetales y los postres veganos

Se trate de granos enteros, brotes, semillas e incluso algas, los principales observatorios de tendencias pronostican que las proteínas animales seguirán cediendo protagonismo a las vegetales. Así lo entiende, por ejemplo, el informe Pinterest sobre lo que comeremos y beberemos en 2018. Según anota esta red social, las búsquedas de «proteínas vegetales» aumentaron un 417% durante 2017. Otro tanto puede decirse de los postres veganos, cuyas búsquedas crecieron en Pinterest un 329% el año pasado debido, en parte, a la curiosidad que provoca el vegetarianismo y al hecho de que cada vez más comensales busquen versiones veganas de sus postres favoritos.

4. Beber agua en la comida y la cena gana posiciones

Según detalló Nielsen en noviembre en el informe «La nueva comanda», «es llamativo cómo los españoles vuelven a pedir agua cuando se sientan en la barra o en la mesa del bar, hasta un 8% más». En cambio, las bebidas alcohólicas permanecen estancadas, especialmente las de más alta graduación. Algo similar detecta el equipo de BBC Good Food al anunciar como una de las principales tendencias para el año 2018 las bebidas sin alcohol. Según los datos facilitados por diversos supermercados británicos, las aguas tónicas premium con sabores interesantes, los licores sin alcohol y las mezclas botánicas (como, por ejemplo, de pomelo, limón, cardamomo, roble y especias varias) están inundando el mercado para llenar un vacío.

5. Mesa para uno

Los gourmets solitarios comienzan a ser legión. Si hace unos años abrió sus puertas en Amsterdam (Holanda) «Eenmaal», el primer restaurante para personas que prefieren comer sin compañía y sumergirse en una desconexión personal, ahora comienza a convertirse en práctica generalizada en otros países. Según detalla Rob Collins, director general de la empresa Wairtrose Limited, a medida que los consumidores están tomando el control, las convenciones sociales están decayendo, hasta el punto de que ha dejado de ser tabú cenar sin compañía.

6. Comida sana en lugar de «dietas»

Aunque la mitad de los europeos y norteamericanos siguen algún tipo de dieta, lo que comienza a llevarse es tomar decisiones saludables, indica Ross Anderson, jefe de cocina de la Escuela Waitrose Cookery de Salisbury (Gran Bretaña). Así, mientras las dietas que excluyen alimentos están perdiendo popularidad, la demanda de comida sana se sigue incrementando por encima de los dos dígitos. En total, 7 de cada 10 compradores admiten sentirse más felices cuando compran alimentos que saben que son saludables.

7. Más vegetales que nunca.

Según indica en su listado de pronósticos para el año 2018 Baum + Whiteman, una de las consultoras líderes en restauración, los alimentos vegetales continuarán escalando posiciones. Para confirmarlo, he aquí los datos que aporta en su informe: el 83% de los estadounidenses reconoce estar incorporando más alimentos vegetales en su alimentación por motivos de salud, mientras en el último año las búsquedas en Google de artículos relacionados con el vegetarianismo han crecido un 90%. Según este informe, «los millennials y la generación X están adoptando una alimentación eminentemente vegetal y… probablemente, continuarán haciéndolo».

8. Comer con los ojos

De la mano de los millenials, durante el año 2018 continuará la tendencia de «comer con los ojos». Según Mintel, el consumidor busca cada vez más que la comida sea una experiencia sensorial. De ahí que demande productos que involucren los cinco sentidos y apelen a lo visual, al aroma o la textura. El objetivo, en ocasiones, no es otro que poder compartir su experiencia de consumo en Instagram, Pinterest y otras redes sociales. Como respuesta, algunos restaurantes están optando por incluir en sus platos más ingredientes que aporten colores.

9. Transparencia 2.0

Según el informe anual que elabora la cadena estadounidense de supermercados Whole Foods, especializada en alimentos orgánicos, los consumidores quieren saber la historia real que se esconde detrás de su comida, y el camino que recorre un producto desde su origen hasta la tienda. Los consumidores buscan cada vez más, por ejemplo, señala Whole Foods, si un producto es ecológico, si posee la certificación de comercio justo, así como si el producto en cuestión tuvo en cuenta el bienestar animal. Cuanto más claro y honesto es el alimento, mejor percibido es entre los consumidores.

10. Cartas de fusión

La creciente facilidad para conseguir ingredientes de cualquier rincón del planeta está llevando a que la gastronomía sea cada vez más mestiza. Al respecto, si durante el año 2017 triunfó la comida hawaiana, para 2018 algunos observatorios de tendencias pronostican que aumentarán las influencias culinarias procedentes de Oriente Medio. La otra gran influencia durante 2018 será la cocina india y platos como las lentejas estofadas al curry, los fideos de coco al cardamomo, el arroz con frutos secos al azafrán o las croquetas de patata y bacalao al sésamo.

11. Nada se tira

El «trashcooking» o cocina de aprovechamiento (de cabo a rabo), especialmente en verduras, pero también en pescados y carnes poco cotizados, está poniendo a prueba los conocimientos y las técnicas de los mejores chefs para sacar platos exquisitos en los que todo se aprovecha y nada se tira. Esta forma de proceder cada vez cuenta con mayor respaldo no solo de los consumidores, sino también de los pesos pesados de la alta cocina que apuestan por el «from nose to tail» (por aprovechar los alimentos de cabo a rabo).

12. Emerge «la cuarta comida»

«No se trata de glotonería, sino de adaptar nuestros horarios de comidas a nuestras ocupadas vidas», indica el informe anual de Waitrose Food & Drink 2017-18, un año después de que en su anterior estudio pronosticara el auge del poke (una ensalada típica hawaiana), los yogures de hortalizas (elaborados tras añadir verduras como la zanahoria, el pepino o la remolacha al yogur de toda la vida), el agua de sandía y, en general, las comidas ligeras. Ya sea un tentempié entre el desayuno y la comida o una merienda entre la comida y la cena, el informe de Waitrose prevé que en 2018 muchos de nosotros añadiremos una comida más a nuestra rutina diaria.

25 Dic

A sus 40 años cambió por completo su figura sin dietas milagrosas y cuenta sus 6 secretos

Una joven madre decidió cambiar de rutina alimenticia y ahora es una profesional de la salud y la alimentación.

Dicen que lo mejor es “comenzar por casa”, y eso fue lo que hizo. Así que cambió por completo sus hábitos de alimentación y ejercicio, y los resultados fueron bastante satisfactorios. Ahora, cuenta sus secretos para que cualquiera los pueda aplicar, o tomarlos como inspiración para encontrar su propio nuevo estilo de vida.

Belinda Norton

Belinda Norton es una madre soltera con dos niños de 12 y 10 años de edad. Hasta la fecha, ha escrito 3 libros relacionados a la alimentación balanceada y vida saludable.

Sin embargo, no siempre ha sido así. En el pasado, Belinda tenía unos kilos demás, hasta que un día decidió que eso no continuaría y cambió por completo su estilo de vida y de alimentación.

Belinda y su hija

Sus consejos

  • Ejercicios cardiovasculares muy temprano

De acuerdo a Norton, lo ideal es llevar adelante una rutina de ejercicios cardiovasculares de 30 minutos sin haber ingerido ningún alimento.

  • En circuitos

Una de las claves para entrar en forma fue hacer sesiones repetidas entre 10 y 15 veces cada una -tres días a la semana- de circuitos de velocidad con inclusión de peso y estiramiento. “Circuitos de 40 minutos aumentan tu masa muscular. No es necesario más”, remarcó Norton en una entrevista.

  • Comer varias veces al día

Aunque parezco curioso, sobre esto la hoy coach nutricional expresó “Las mujeres, sobre todo, necesitan seis comidas al día para estabilizar su metabolismo, por lo que es muy importante hacerlo”. Desde su perspectiva, en caso de saltearse una de las comidas, los niveles de azúcar suben y ocasionan ansiedad y un peor estado de ánimo, que luego se ponen de manifiesto en el cuerpo.

  •  Alejarse del alcohol

Norton señala que durante los diez primeros días de cambio de rutina es indispensable una alimentación sana y, el alcohol queda afuera -o casi-. “El alcohol está bien un viernes por la noche o en una fiesta especial, pero hay que tratar de evitarlo el resto de la semana. La gente suele olvidar la gran cantidad de azúcar que tiene el vino. Reemplazalo por agua y vas a ver los resultados”, comentó.

  • Abdominales

“Si lo que quieres es una verdadera tabla de planchar, tienes que mirar con lupa lo que tomas y comer de manera sana o todo ese ejercicio no tendrá resultados”, señaló. Según ella, los mejores ejercicios son los que “trabajan en ambos lados y las planchas con peso en las piernas”. A diferencia de los abdominales clásicos, las planchas sirven para fortalecer otras zonas como la espalda, los brazos y los glúteos.

  • No limitarse a la balanza

Normalmente, en medio de un cambio de hábitos, la balanza se vuelva más una obsesión que un aliado, que su revisión sea constante, varias veces por día y que de ahí surja la desesperación por ver resultados. Para ella, lo recomendable es pesarse una vez por día, siempre a la misma hora, desnudo o con poca ropa, para conocer la evolución que se tuvo una vez terminada la semana.

21 Dic

Descubierta una proteína clave en el alzheimer

Ya se han empezado a investigar fármacos para bloquear el compuesto con el objetivo de frenar la progresión de la enfermedad

Es un importante avance en la comprensión del trastorno al revelar la relación entre la inflamación del sistema nervioso y la sustancia beta-amiloide

Una proteína llamada ASC es clave en la progresión de la enfermedad de Alzheimer, según una investigación liderada por la Universidad de Bonn (Alemania) que se presenta hoy en la revista científica Nature.

En experimentos realizados con ratones, bloquear esta proteína con un fármaco ha frenado la formación de placas de proteína beta-amiloide, que es una lesión distintiva de la enfermedad. Aunque aún no se dispone de ningún fármaco contra la ASC que se pueda administrar a personas, la investigación ofrece una nueva estrategia para desarrollar tratamientos contra el alzheimer.

Además de su potencial para mejorar las terapias, la investigación supone “un avance importante en la comprensión de la enfermedad”, destaca José Luis Molinuevo, director científico de Barcelona Beta, el centro de investigación de la Fundació Pasqual Maragall. “Desde hace años sabíamos que la inflamación tiene un papel relevante en el alzheimer y que la proteína beta-amiloide también lo tiene. Pero no sabíamos qué relación tienen entre ellas”. La proteína ASC está relacionada con la inflamación, por lo que “esta nueva investigación pone en contacto la vía inflamatoria con la vía amiloide –destaca Molinuevo-. Es un trabajo excelente que empieza a responder a una pregunta que estaba en el aire”.

La investigación parte precisamente de la observación de que el alzheimer se acompaña de procesos inflamatorios que afectan al cerebro. Esto podría explicar por qué la obesidad, que provoca una inflamación de bajo grado en todo el organismo, aumenta el riesgo de al­zheimer.

El equipo de la Universidad de Bonn descubrió hace cuatro años en ratones que la ausencia de una proteína llamada NLRP3 protege parcialmente frente al alzheimer. Esta proteína provoca la producción de moléculas inflamatorias en el cerebro. Pero no actúa sola, sino asociándose a otras proteínas. Entre ellas, la ASC, que había sido poco estudiada hasta ahora.

La investigación abre la vía a desarrollar una vacuna para prevenir el deterioro cognitivo

En una nueva serie de experimentos, los investigadores han descubierto que, cuando se pone en contacto la proteína ASC con la beta-amiloide, esta tiende a agregarse de manera similar a lo que ocurre en el cerebro de las personas con alzheimer. Los experimentos, realizados en cultivos celulares en el laboratorio, han revelado que, cuanto mayor es la concentración de ASC, más agregados de beta-amiloide se forman.

Para comprobar si en el cerebro ocurre lo mismo, los investigadores han trabajado con ratones modificados para estudiar el alzheimer. En aquellos ratones que no pueden producir la proteína ASC, apenas se forman placas de proteína beta-amiloide en el cerebro. Además, cuando realizan tests de orientación espacial, obtienen mejores resultados que los ratones que sí producen ASC. Dado que la capacidad de orientación es una de las aptitudes que antes y más se deteriora en el alzheimer, este resultado sugiere que la proteína ASC interviene en la progresión de la enfermedad.

Finalmente, para explorar la posibilidad de desarrollar fármacos que actúen sobre la ASC, los investigadores han tratado a otro grupo de ratones con anticuerpos contra esta proteína. Para asegurarse de que iban a sufrir la versión ratonil del alzheimer, a algunos de ellos les inyectaron extractos del cerebro de ratones afectados por la enfermedad. De nuevo, los ratones que recibieron los anticuerpos contra la ASC desarrollaron menos placas de proteína beta-amiloide y menos neurodegeneración que los que no recibieron el tratamiento.

Aunque los anticuerpos que se han administrado a los ratones no son aptos para tratar a personas, “en este momento hay varios anticuerpos contra la ASC en desarrollo para ensayar en pacientes, así como varios fármacos inhibidores de NLRP3”, informó ayer Michael Heneka, director de la investigación, en entrevista telefónica desde Sevilla, donde participó en un congreso.

Antes de iniciar ensayos clínicos en personas, advierte, será necesario valorar su eficacia y toxicidad en animales. En particular, habrá que comprobar si son capaces de cruzar la barrera hematoencefálica –la frontera que debe traspasar la sangre para acceder al cerebro–.

“Es imposible predecir cuándo se podrán realizar ensayos clínicos, ya que aún no tenemos datos de toxicidad, pero esperamos que sea un plazo de entre cinco y diez años”, declara Heneka.

Una dificultad adicional es que, para que el tratamiento evite el deterioro cognitivo, debería administrarse antes de que las placas de proteína beta-amiloide causen daños extensos en el cerebro. Es decir, antes de que se manifiesten los síntomas de la enfermedad. Sin embargo, en ausencia de síntomas, es difícil identificar a las personas que se podrían beneficiar de un fármaco contra la ASC o la NLRP3.

Una estrategia alternativa a los fármacos, señala Heneka, es “desarrollar una vacuna contra la ASC. Pensamos que esta proteína no es necesaria en el cerebro, por lo que una vacuna podría ser un método eficaz para prevenir la enfer­medad”.

Pese a las dificultades, “es esperanzador tener un mecanismo recién descubierto en la búsqueda de tratamientos para la enfermedad de Alzheimer”, afirma Richard Ransohoff, neurólogo de la Escuela de Medicina de Harvard (EE.UU.) que no ha participado en la investigación, en otro artículo publicado en Nature. Ransohoff recuerda que “hasta ahora todos los ensayos clínicos de fase 3 de terapias para modificar el curso de la enfermedad han fracasado”, lo que refleja la “temible complejidad” del alzheimer.

La filantropía impulsa el estudio de la enfermedad

El filántropo Bill Gates anunció el 13 de noviembre que ha donado 50 millones de dólares de su fortuna personal (42 millones de euros) a la Fundación Dementia Discovery para investigar sobre el alzheimer. Gates anunció la donación en un artículo publicado en su blog en el que explicó : “Es algo que conozco bien porque hay hombres de mi familia que han sufrido alzheimer”. Aunque el cofundador de Microsoft ha hecho cuantiosas donaciones a la lucha contra enfermedades infecciosas a través de la Fundación Bill y Melinda Gates, esta es la primera vez que invierte en la investigación de una enfermedad no transmisible.

También en España, las donaciones filantrópicas están contribuyendo de manera decisiva a la investigación sobre el alzheimer. La Fundación La Caixa destaca con una aportación de 11,2 millones de euros en el decenio 2008-2017. La previsión de la entidad es incrementar la inversión y destinar 15 millones en los próximos cuatro años a la investigación en alzheimer.

La Fundación Pasqual Maragall, una de las principales beneficiarias de estas aportaciones, se financia también gracias a las donaciones de sus 16.000 socios, “que son el 40% de nuestro presupuesto”, explica Jordi Camí, director general de la entidad. Los socios contribuyen a financiar las investigaciones del Centro Barcelona Beta para mejorar la comprensión del alzheimer, su diagnóstico precoz y su tratamiento.

 

Fuente: La Vanguardia

07 Sep

Beneficios para tu cuerpo cuando bebes agua en ayunas

Tomar un vaso con agua en ayunas es una una de las mejores formas de comenzar el día. Mientras dormimos, nuestro cuerpo aprovecha este descanso para reparar las células dañadas y realizar una limpieza interna, beber agua al despertar servirá, entonces, para poder liberar de nuestro cuerpo las toxinas que durante la noche fueron estimuladas.

Esta práctica es un hábito milenario que ha ido perdiendo su importancia, sin embargo en países orientales se han demostrado los beneficios que trae consigo.

Nuestro organismo está conformado en su mayoría por agua, el 75% de los músculos, el 90% del cerebro, el 22% de los huesos y el 83% de nuestra sangre son agua. Al tener esto claro debemos ser conscientes de la importancia que tiene el consumo de agua diario para tener una buena salud y prevenir todo el cuerpo de contraer muchas enfermedades que lo pueden afectar y destruir. Aprovechar los beneficios del agua para nuestro organismo es una labor que podemos hacer todos los días con tan solo consumir de 1 a 4 vasos de agua en ayunas.

 

¿Quieres saber cómo te beneficia esto?

 

1. Una adecuada hidratación es importante para un funcionamiento correcto del cerebro. Cuando estamos adecuadamente hidratados, las células del cerebro reciben sangre oxigenada y el cerebro se mantiene alerta.

2. El consumo adecuado de agua es esencial para que los riñones funcionen bien, ayudándolos a eliminar residuos y nutrientes innecesarios a través de la orina.

3. Mejora el tracto digestivo ya que el agua es necesaria en la disolución de nutrientes para que estos puedan ser absorbidos por la sangre y transportados a las células.

4. El agua es un gran aliado para la piel ayudando a mantener la elasticidad de la misma y su tonicidad.

5. El agua actúa como un lubricante para los músculos y las articulaciones: ayuda a proteger a las articulaciones y a que los músculos funcionen correctamente.

6. Hidrata el sistema linfático: previene la deshidratación y la fatiga de la glándula suprarrenal (encargada de producir cortisol, cuya función es hacer responder al organismo frente al estrés).

7. Aumenta el metabolismo del cuerpo: los riñones se encargan de que la grasa, en vez de ser guardada en el cuerpo, sea usada como energía. Cuando no tomamos agua, esta tarea la realiza el hígado, por lo tanto este órgano descuida otras tareas indispensables para nuestro cuerpo.

8. Mejora el rendimiento físico: cuando nuestro cuerpo nota que falta agua, reserva un poco guardándola fuera de las células, provocando que el cuerpo se hinche. Beber agua en ayuno estimula los centros de la sed en nuestro cerebro, evitando que el cuerpo la guarde innecesariamente, empleándola para lubricar las articulaciones, músculos y ligamentos.

Los beneficios de beber agua en la mañana son innegables, sin embargo, no basta con sólo tomar ésta cantidad, debes hidratar tu cuerpo el resto del día para que estos beneficios sean continuos.

Tampoco es necesario exagerar en la ingesta de agua, debido a que si bebe agua en exceso es posible que nuestros riñones se sometan a estrés y deban trabajar al doble.

Generalmente desconocemos la cantidad de agua que necesita nuestro cuerpo para estar bien hidratado, sin embargo, el Ministerio de Sanidad de España, recomienda la siguiente fórmula para calcular los requerimientos diarios de agua:

Divide tu peso (en kilogramos) entre 30 = litros de agua a tomar. Distribuye esta cantidad entre las 24 horas del día.
Ejemplo: Una persona de 74 kg. debe de tomar 2.4 litros de agua al día, aproximadamente.