21 Dic

Descubierta una proteína clave en el alzheimer

Ya se han empezado a investigar fármacos para bloquear el compuesto con el objetivo de frenar la progresión de la enfermedad

Es un importante avance en la comprensión del trastorno al revelar la relación entre la inflamación del sistema nervioso y la sustancia beta-amiloide

Una proteína llamada ASC es clave en la progresión de la enfermedad de Alzheimer, según una investigación liderada por la Universidad de Bonn (Alemania) que se presenta hoy en la revista científica Nature.

En experimentos realizados con ratones, bloquear esta proteína con un fármaco ha frenado la formación de placas de proteína beta-amiloide, que es una lesión distintiva de la enfermedad. Aunque aún no se dispone de ningún fármaco contra la ASC que se pueda administrar a personas, la investigación ofrece una nueva estrategia para desarrollar tratamientos contra el alzheimer.

Además de su potencial para mejorar las terapias, la investigación supone “un avance importante en la comprensión de la enfermedad”, destaca José Luis Molinuevo, director científico de Barcelona Beta, el centro de investigación de la Fundació Pasqual Maragall. “Desde hace años sabíamos que la inflamación tiene un papel relevante en el alzheimer y que la proteína beta-amiloide también lo tiene. Pero no sabíamos qué relación tienen entre ellas”. La proteína ASC está relacionada con la inflamación, por lo que “esta nueva investigación pone en contacto la vía inflamatoria con la vía amiloide –destaca Molinuevo-. Es un trabajo excelente que empieza a responder a una pregunta que estaba en el aire”.

La investigación parte precisamente de la observación de que el alzheimer se acompaña de procesos inflamatorios que afectan al cerebro. Esto podría explicar por qué la obesidad, que provoca una inflamación de bajo grado en todo el organismo, aumenta el riesgo de al­zheimer.

El equipo de la Universidad de Bonn descubrió hace cuatro años en ratones que la ausencia de una proteína llamada NLRP3 protege parcialmente frente al alzheimer. Esta proteína provoca la producción de moléculas inflamatorias en el cerebro. Pero no actúa sola, sino asociándose a otras proteínas. Entre ellas, la ASC, que había sido poco estudiada hasta ahora.

La investigación abre la vía a desarrollar una vacuna para prevenir el deterioro cognitivo

En una nueva serie de experimentos, los investigadores han descubierto que, cuando se pone en contacto la proteína ASC con la beta-amiloide, esta tiende a agregarse de manera similar a lo que ocurre en el cerebro de las personas con alzheimer. Los experimentos, realizados en cultivos celulares en el laboratorio, han revelado que, cuanto mayor es la concentración de ASC, más agregados de beta-amiloide se forman.

Para comprobar si en el cerebro ocurre lo mismo, los investigadores han trabajado con ratones modificados para estudiar el alzheimer. En aquellos ratones que no pueden producir la proteína ASC, apenas se forman placas de proteína beta-amiloide en el cerebro. Además, cuando realizan tests de orientación espacial, obtienen mejores resultados que los ratones que sí producen ASC. Dado que la capacidad de orientación es una de las aptitudes que antes y más se deteriora en el alzheimer, este resultado sugiere que la proteína ASC interviene en la progresión de la enfermedad.

Finalmente, para explorar la posibilidad de desarrollar fármacos que actúen sobre la ASC, los investigadores han tratado a otro grupo de ratones con anticuerpos contra esta proteína. Para asegurarse de que iban a sufrir la versión ratonil del alzheimer, a algunos de ellos les inyectaron extractos del cerebro de ratones afectados por la enfermedad. De nuevo, los ratones que recibieron los anticuerpos contra la ASC desarrollaron menos placas de proteína beta-amiloide y menos neurodegeneración que los que no recibieron el tratamiento.

Aunque los anticuerpos que se han administrado a los ratones no son aptos para tratar a personas, “en este momento hay varios anticuerpos contra la ASC en desarrollo para ensayar en pacientes, así como varios fármacos inhibidores de NLRP3”, informó ayer Michael Heneka, director de la investigación, en entrevista telefónica desde Sevilla, donde participó en un congreso.

Antes de iniciar ensayos clínicos en personas, advierte, será necesario valorar su eficacia y toxicidad en animales. En particular, habrá que comprobar si son capaces de cruzar la barrera hematoencefálica –la frontera que debe traspasar la sangre para acceder al cerebro–.

“Es imposible predecir cuándo se podrán realizar ensayos clínicos, ya que aún no tenemos datos de toxicidad, pero esperamos que sea un plazo de entre cinco y diez años”, declara Heneka.

Una dificultad adicional es que, para que el tratamiento evite el deterioro cognitivo, debería administrarse antes de que las placas de proteína beta-amiloide causen daños extensos en el cerebro. Es decir, antes de que se manifiesten los síntomas de la enfermedad. Sin embargo, en ausencia de síntomas, es difícil identificar a las personas que se podrían beneficiar de un fármaco contra la ASC o la NLRP3.

Una estrategia alternativa a los fármacos, señala Heneka, es “desarrollar una vacuna contra la ASC. Pensamos que esta proteína no es necesaria en el cerebro, por lo que una vacuna podría ser un método eficaz para prevenir la enfer­medad”.

Pese a las dificultades, “es esperanzador tener un mecanismo recién descubierto en la búsqueda de tratamientos para la enfermedad de Alzheimer”, afirma Richard Ransohoff, neurólogo de la Escuela de Medicina de Harvard (EE.UU.) que no ha participado en la investigación, en otro artículo publicado en Nature. Ransohoff recuerda que “hasta ahora todos los ensayos clínicos de fase 3 de terapias para modificar el curso de la enfermedad han fracasado”, lo que refleja la “temible complejidad” del alzheimer.

La filantropía impulsa el estudio de la enfermedad

El filántropo Bill Gates anunció el 13 de noviembre que ha donado 50 millones de dólares de su fortuna personal (42 millones de euros) a la Fundación Dementia Discovery para investigar sobre el alzheimer. Gates anunció la donación en un artículo publicado en su blog en el que explicó : “Es algo que conozco bien porque hay hombres de mi familia que han sufrido alzheimer”. Aunque el cofundador de Microsoft ha hecho cuantiosas donaciones a la lucha contra enfermedades infecciosas a través de la Fundación Bill y Melinda Gates, esta es la primera vez que invierte en la investigación de una enfermedad no transmisible.

También en España, las donaciones filantrópicas están contribuyendo de manera decisiva a la investigación sobre el alzheimer. La Fundación La Caixa destaca con una aportación de 11,2 millones de euros en el decenio 2008-2017. La previsión de la entidad es incrementar la inversión y destinar 15 millones en los próximos cuatro años a la investigación en alzheimer.

La Fundación Pasqual Maragall, una de las principales beneficiarias de estas aportaciones, se financia también gracias a las donaciones de sus 16.000 socios, “que son el 40% de nuestro presupuesto”, explica Jordi Camí, director general de la entidad. Los socios contribuyen a financiar las investigaciones del Centro Barcelona Beta para mejorar la comprensión del alzheimer, su diagnóstico precoz y su tratamiento.

 

Fuente: La Vanguardia

07 Sep

Beneficios para tu cuerpo cuando bebes agua en ayunas

Tomar un vaso con agua en ayunas es una una de las mejores formas de comenzar el día. Mientras dormimos, nuestro cuerpo aprovecha este descanso para reparar las células dañadas y realizar una limpieza interna, beber agua al despertar servirá, entonces, para poder liberar de nuestro cuerpo las toxinas que durante la noche fueron estimuladas.

Esta práctica es un hábito milenario que ha ido perdiendo su importancia, sin embargo en países orientales se han demostrado los beneficios que trae consigo.

Nuestro organismo está conformado en su mayoría por agua, el 75% de los músculos, el 90% del cerebro, el 22% de los huesos y el 83% de nuestra sangre son agua. Al tener esto claro debemos ser conscientes de la importancia que tiene el consumo de agua diario para tener una buena salud y prevenir todo el cuerpo de contraer muchas enfermedades que lo pueden afectar y destruir. Aprovechar los beneficios del agua para nuestro organismo es una labor que podemos hacer todos los días con tan solo consumir de 1 a 4 vasos de agua en ayunas.

 

¿Quieres saber cómo te beneficia esto?

 

1. Una adecuada hidratación es importante para un funcionamiento correcto del cerebro. Cuando estamos adecuadamente hidratados, las células del cerebro reciben sangre oxigenada y el cerebro se mantiene alerta.

2. El consumo adecuado de agua es esencial para que los riñones funcionen bien, ayudándolos a eliminar residuos y nutrientes innecesarios a través de la orina.

3. Mejora el tracto digestivo ya que el agua es necesaria en la disolución de nutrientes para que estos puedan ser absorbidos por la sangre y transportados a las células.

4. El agua es un gran aliado para la piel ayudando a mantener la elasticidad de la misma y su tonicidad.

5. El agua actúa como un lubricante para los músculos y las articulaciones: ayuda a proteger a las articulaciones y a que los músculos funcionen correctamente.

6. Hidrata el sistema linfático: previene la deshidratación y la fatiga de la glándula suprarrenal (encargada de producir cortisol, cuya función es hacer responder al organismo frente al estrés).

7. Aumenta el metabolismo del cuerpo: los riñones se encargan de que la grasa, en vez de ser guardada en el cuerpo, sea usada como energía. Cuando no tomamos agua, esta tarea la realiza el hígado, por lo tanto este órgano descuida otras tareas indispensables para nuestro cuerpo.

8. Mejora el rendimiento físico: cuando nuestro cuerpo nota que falta agua, reserva un poco guardándola fuera de las células, provocando que el cuerpo se hinche. Beber agua en ayuno estimula los centros de la sed en nuestro cerebro, evitando que el cuerpo la guarde innecesariamente, empleándola para lubricar las articulaciones, músculos y ligamentos.

Los beneficios de beber agua en la mañana son innegables, sin embargo, no basta con sólo tomar ésta cantidad, debes hidratar tu cuerpo el resto del día para que estos beneficios sean continuos.

Tampoco es necesario exagerar en la ingesta de agua, debido a que si bebe agua en exceso es posible que nuestros riñones se sometan a estrés y deban trabajar al doble.

Generalmente desconocemos la cantidad de agua que necesita nuestro cuerpo para estar bien hidratado, sin embargo, el Ministerio de Sanidad de España, recomienda la siguiente fórmula para calcular los requerimientos diarios de agua:

Divide tu peso (en kilogramos) entre 30 = litros de agua a tomar. Distribuye esta cantidad entre las 24 horas del día.
Ejemplo: Una persona de 74 kg. debe de tomar 2.4 litros de agua al día, aproximadamente.

04 Sep

Abdominales hipopresivos, lo último para conseguir un vientre de acero

Este método combina técnicas posturales y de respiración que ayudan a fortalecer la zona pélvica y la musculatura profunda del abdomen

Ha llegado el momento de poner el cuerpo a tono tras las vacaciones de verano. La zona abdominal es tendente a la acumulación de grasa y por tanto requiere de mayor trabajo y mucha constancia para poder ver resultados y una mejora a corto plazo. Trabajar esta zona no debe ser solo una preocupación estética, ya que la flacidez y la debilidad de la faja abdominal puede ocasionar problemas en el aparato genital como incontinencia urinaria o en la espalda, provocando lumbalgias con el tiempo.

El método hipopresivo trata de dar respuesta a estos problemas estéticos y de salud eliminando la grasa localizada, fortaleciendo la musculatura profunda del abdomen y la zona pélvica mediante unos ejercicios, que combinan técnicas posturales y de respiración. A diferencia del método tradicional, el método hipopresivo consigue trabajar el músculo transverso del abdomen y reeducar el suelo pélvico, por ello está especialmente indicado para las mujeres que tras el parto hayan experimentado una pérdida de tono en la musculatura vaginal.

Se trata de un entrenamiento que requiere de las pautas y la guía de un entrenador para el aprendizaje inicial. Una vez interiorizada la técnica se puede trabajar en casa de manera individual, pudiendo ver resultados en cuestión de un mes si se realiza de una manera correcta.

Se trata de una técnica que no está recomendada a las mujeres embarazadas y las personas hipertensas o con alguna cirugía abdominal.

Accede al vídeo para ver cómo se entrena correctamente con el método hipopresivo.

22 Ago

Desvelan la ‘llave maestra’ de la obesidad

Un mecanismo genético controla la predisposición a ser obeso; los investigadores han visto que se puede modificar con las técnicas de edición del genoma actuales, lo que abre una nueva vía de prevención y tratamiento de esta epidemia

La obesidad se ha convertido en uno de los mayores retos de salud pública del siglo 21 en todo el mundo, donde ya afecta a más de 500 millones de personas, y contribuye a trastornos potencialmente mortales como las enfermedades cardiovasculares, la diabetes tipo 2 y el cáncer.

Aunque son muchos los enfoques dirigidos a prevenirla y a paliar sus efectos, las previsiones no son muy prometedoras, ya que se espera que el número de personas con sobrepeso u obesas siga en aumento. Pero es posible que, si se confirman los datos de un estudio que se publica en «The New England Journal of Medicine», en un futuro cercano haya un nuevo enfoque para prevenir e incluso curar la obesidad. Un estudio dirigido por investigadores del MIT y de la Escuela de Salud Pública de Harvard (EE.UU.), gracias al análisis de los circuitos celulares implicados en la asociación entre genes y obesidad, han identificado un nuevo mecanismo que controla el metabolismo humano al promover que nuestros adipocitos o células grasas, almacenen la grasa o la quemen.

Dieta y ejercicio

Tradicionalmente se ha considerado la obesidad, explica el autor principal del trabajo, Manolis Kellis, «como el resultado del metabolismo de un desequilibrio entre la cantidad de alimentos que comemos y el ejercicio que hacemos, pero este punto de vista ignora la contribución de la genética de cada individuo».

De todos los genes que se han relacionado con la obesidad, el más famoso es el FTO. Desde su descubrimiento en 2007, ha sido sometido a un intenso escrutinio, pero la mayoría los estudios no han logrado encontrar un mecanismo que explique explicar cómo las diferencias genéticas en la región o alelo del gen FTO se asocian con la obesidad.

Así, explica otra de las investigadoras, Melina Claussnitzer, algunos estudios han tratado de relacionar la región FTO con los «circuitos cerebrales que controlan el apetito o la propensión al ejercicio», pero según nuestros resultados FTO actúa principalmente en las células progenitoras de adipocitos de una manera independiente del cerebro. El trabajo demuestra la existencia de una ‘sala de control’ en las células progenitoras de los adipocitos humanos, lo que sugiere que las diferencias genéticas pueden afectar el funcionamiento de las reservas de grasa humana.

Para estudiar los efectos de las diferencias genéticas en los adipocitos, los científicos recogieron muestras de tejido adiposo de voluntarios europeos sanos que son portadores de la versión de la región genética asociada al riesgo de obesidad y de otro grupo que poseían el alelo que no está vinculada con dicho riesgo. De esta forma vieron que en los primeros se activa una región de control importante en las células progenitoras de los adipocitos, localizadas en dos genes, Irx3 y Irx5.

Es decir, según los expertos, Irx3 y Irx5 actúan como los controladores ‘maestros’ de un proceso conocido como termogénesis, con el que los adipocitos disipan la energía en forma de calor, en lugar de almacenarla como grasa. La termogénesis puede ser desencadenada por el ejercicio, la dieta o la exposición al frío, y se produce tanto en adipocitos marrones (grasa marrón) ricos en mitocondrias que están relacionados con el desarrollo muscular como en adipocitos de color beige (grasa blanca) que están vinculados con los adipocitos blancos de almacenamiento de energía.

Claussnitzer recuerda que los primeros estudios sobre la termogénesis se centraron en la grasa marrón, que desempeña un papel importante en los ratones, pero es prácticamente inexistente en los adultos humanos. Sin embargo, añade, «esta nueva ruta controla la termogénesis en las más abundantes reservas de grasa blanca y su asociación genética con la obesidad indica que afecta al balance global de energía en humanos».

Baile de letras

Además, los investigadores han podido verificar que basta una sencilla diferencia genética de un solo nucleótido para que aumente el riesgo de obesidad. Así, en los individuos de riesgo se sustituye una timina (T) por una citosina (C), lo que provoca que la desactivación de la región de control y enciende los genes Irx3 y Irx5: el resultado es el apagado de termogénesis, que conduce a la acumulación de lípidos y, en finalmente, a la obesidad.

Gracias a la tecnología CRISPR / Cas9, que permite realizar cambios precisos a una secuencia de ADN, los investigadores pudieron cambiar la firma genética de delgados y obesos en pre-adipocitos humanos. Es decir, bastaba con cambiar la C por la T en individuos de riesgo para desactivar los genes Irx3 y Irx5, restaurando así la termogénesis y apagando los genes de almacenamiento de lípidos.

Los resultados podría tener importantes implicaciones terapéuticas. En primer lugar, señala Kellis, «puede permitir la edición del genoma como una vía terapéutica para los individuos portadores del alelo de riesgo», dice Kellis. Pero lo más importante, subraya, es que «los circuitos celulares descubiertos podrían permitir controlar el ‘interruptor maestro metabólico’ tanto en los individuos de riesgo como en los que no lo son y así contrarrestar el entorno o el estilo de vida, factores que contribuyen a la obesidad». De momento los investigadores ya lo han conseguido en células humanas y de ratón.

Fuente : ABC

09 Ago

La experiencia de pasar un año sin probar el azúcar

¿Podrías estar un año sin comer azúcar? La familia Schaub sí. Tras doce meses de pruebas, la familia cuenta esta complicada experiencia a través de un libro, ‘Year Of No Sugar’, y de una entrevista a ‘The Huffington Post’, mostrando los sorprendentes resultados de su decisión.

 

Parece complicado elegir un momento en el que cortar el azúcar de raíz, pero así sucedió. Un día, la periodista estadounidense, Eve O. Schaub, visionó, junto a su marido, un vídeo de un endocrino que hablaba sobre el azúcar, las funciones que realiza en nuestro cuerpo y lo presente que está en muchos alimentos en los que no la asociamos. «En todas partes veía azúcar, empecé a cuestionarme no sólo la cultura alimentaria americana sino la mía propia: ¿Qué le estoy dando de comer a mi familia?». El vídeo hizo tal mella en la conciencia de Eva que decidió, junto a su marido y sus dos hijas, vivir todo el año (2011) sin la presencia de ningún tipo de azúcar añadido en su organismo.

Como no podía ser de otra manera, las que más sufrieron la decisión fueron sus hijas. «Se pusieron a llorar», comenta. «Sabían que los cumpleaños y Halloween no serían lo mismo». No obstante, la familia tomó una pequeña moratoria y es que cada miembro podría permitirse una excepción regular que contenía una pequeña cantidad de azúcar. Eva optó por un vaso de vino tinto mientras que el resto tenía acordado un postre.

 

Aún así, Eva asegura que no fue fácil. Sorprendentemente, su hija pequeña, de 6 años, aceptó la situación de buen modo. Por contra, la mayor, de 11 años, no encajó bien la decisión, aunque finalmente acabó encantada con los resultados. Para evitar las tensiones, Eva aconsejó a su hija escribir un diario, y algunos de sus fragmentos se han rescatado en el libro.

Unos resultados sorprendentes

Pese a lo que pueda parecer, ni Eva ni su familia perdieron peso. «Siento que la gente está decepcionada con el resultado, pero yo no buscaba perder peso». Asegura que solamente quería comprobar como se sentía su cuerpo y su paladar ante la ausencia de azúcar.«Nuestros paladares comenzaron a cambiar con el tiempo. Las cosas dulces comenzaron a no gustarnos e, incluso, a parecernos repugnantes», señala, a la vez que comenta que aumentó la sensación de estar más sanos y enfermar menos. 

Cuando terminó la experiencia, todos pensaban que una vez alcanzada la libertad, se volverían locos con el azúcar. «Eso no fue así en absoluto». Conforme pasó el tiempo, todo le resultaba extraño, «hasta ir al supermercado».

Eva asegura que una de las cosas más complicadas es precisamente encontrar estos productos sin azúcar. «Tuve que hacer mi propia mayonesa e incluso hornear mi propio pan». «Tuve que recorrer muchos kilómetros para comprar los diferentes productos sin azúcar», afirma.

Tras la experiencia, Eva recomienda a todo el mundo llevar a cabo esta práctica. «La gente no tiene que ser tan estricta como nosotros, pero les recomiendo que empiecen por ser más conscientes de la presencia de azúcar, para que tomen sus propias decisiones», pero lo que no me parece justo es que esta sustancia, que no es inocua, esté tan presente en nuestra comida sin que lo sepamos», sentencia.

 

 

Fuente: El Mundo

15 Jul

Lo que el bebé come en sus 1.000 primeros días, vital para su salud

La parte de la salud del niño que viene determinada por sus genes es menor de lo que se pensaba

Las últimas investigaciones llevadas a cabo a nivel mundial demuestran que la nutrición en los 1000 primeros días del niño –desde su concepción hasta los dos años de edad– es un factor fundamental para la salud futura de los niños. Durante las primeras etapas de la vida, se produce la programación metabólica, un proceso en el que el entorno y la alimentación juegan un rol fundamental y, por lo tanto, supone una oportunidad para incidir en la salud futura. Recientes estudios científicos demuestran que una menor parte de la salud del bebé dependerá de sus genes, pero que la mayor parte dependerá de su entorno, donde la alimentación es un factor muy significativo. Los requerimientos nutricionales de los niños no son iguales a los de un adulto ya que tienen necesidades nutricionales específicas por estar en un periodo de rápido crecimiento.

Desde el momento de la concepción, la nutrición de la futura madre tiene un impacto en la salud futura de su hijo: mantener un peso correcto en el embarazo, incrementar la ingesta de ciertas vitaminas y minerales, y la calidad de la dieta de la embarazada, son factores clave. Las futuras mamás no deben comer por dos, pero si pensar por dos. Una vez que el bebé ha nacido, la leche materna es la mejor forma de alimentarlo. Por ello se recomienda la lactancia materna en exclusiva durante los primeros 6 meses de vida del bebé. Una madre lactante es capaz de producir leche con la cantidad adecuada de proteínas, grasas, carbohidratos y minerales, incluso cuando no está recibiendo la ingesta adecuada de estos nutrientes. Por el contrario, las vitaminas, yodo y omega 3 (DHA) presentes en la leche materna están muy ligados a la dieta de la madre. Por todo ello, es fundamental que las madres lactantes sigan una dieta variada y equilibrada, ajustada a este periodo de necesidades nutricionales específicas.

Hitos en la alimentación del bebé

La introducción de la alimentación complementaria, a partir de los 6 meses, es el siguiente hito en los 1.000 primeros días del bebé. Es importante la introducción de nuevos alimentos, sabores y texturas para desarrollar unos hábitos nutricionales adecuados, además de asegurar la ingesta de nutrientes adecuados en esa fase de importante crecimiento y desarrollo, explican desde Danone Nutricia Early Life Nutrition (ELN).

Los niños entre 12 y 24 meses siguen teniendo unas necesidades nutricionales específicas que la dieta de los adultos no puede cubrir. La cantidad de nutrientes que necesitan por kilo de peso puede llegar a ser de entre 4 y 7 veces más que las de un adulto, de ahí la importancia de continuar con una dieta adaptada en esta edad. Conscientes de este problema, Danone puso en marcha en 2012 el programa educacional «Alimentando la Salud del mañana». Bajo este paraguas, en 2013, llevó a cabo el estudio pionero Alsalma 2.0, en el que se analizaron los hábitos nutricionales de un grupo de más de 1.700 niños españoles de entre 12 y 36 meses y las revelaciones fueron muy señalables. Según las conclusiones de este estudio, el 95,9% de los niños de 12 a 36 meses consumen cuatro veces más proteínas de la ingesta diaria recomendada. También se observó que una mayor proporción en el consumo diario de proteínas se relaciona con un mayor índice de masa corporal. Además, los niños españoles no alcanzan la ingesta recomendada de micronutrientes como el yodo o la vitamina D.

07 Jul

¿Que causa el cáncer y por qué se ha mantenido en secreto?

El Dr. Otto Heinrich Warburg fue uno de los principales biólogos del siglo 20 quien dedico toda su vida a estudiar el cáncer, y en 1931, recibió el Premio Nobel por el descubrimiento de las causas básicas de cáncer.

Él descubrió que el cáncer es el resultado de una forma contraria a fisiológicos de la vidaporque el cuerpo es demasiado ácido. El nivel óptimo de pH saludable en el cuerpo es 7.365 y nada por debajo de esto se considera demasiado ácido. También descubrió que el cáncer se propaga más rápido en ambientes ácidos por los niveles elevados de ácido láctico y CO2.

Cuando el cuerpo es alcalizado más oxígeno a las células se obtienen y las células cancerosas no puede sobrevivir con el oxígeno de células llenas.

Él ha dicho, “los tejidos cancerosos son ácidos, mientras que los tejidos saludables son alcalinos. El agua se divide en iones H + y OH – , si hay un exceso de iones H +, es ácido; si hay un exceso de iones OH -, entonces es alcalino “.

Sus conexiones entre la creación de cáncer a la acidez en el cuerpo son excepcionales. “Todas las células normales tienen un requisito absoluto para el oxígeno, pero las células cancerosas pueden vivir sin oxígeno – una regla sin excepción. Privar a una célula de 35% de su oxígeno durante 48 horas puede convertirse en cancerosos “.

El médico ha investigado el metabolismo de los tumores y la respiración de las células y descubrio que las células cancerosas se mantienen y prosperan en áreas ácidas. Afirmó que la causa del cáncer es la falta de oxígeno, lo que crea estados de ácidos en el cuerpo humano.

Dr. Warburg también ha descubierto que las células cancerosas son anaeróbicas, lo que significa que no respiran oxígeno y no pueden sobrevivir en la presencia de altos niveles de oxígeno.

17 Jun

El ayuno puede ser un elemento clave en la longevidad y la salud

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Luigi Fontana es reconocido por sus investigaciones en nutrición, envejecimiento y longevidad. Propone la optimización de la dieta como vía para suavizar el paso de los años y las enfermedades asociadas. Sus hallazgos abren la puerta a futuras opciones dietéticas y farmacológicas que aprovechen los beneficios de la restricción dietética para la salud. Actualmente, este profesor de la Universidad de Washington (EE.UU.) ha iniciado un estudio con el que pretende comparar los efectos de la dieta mediterránea con los de la alimentación habitual, que ha avanzado durante su intervención en los «Distinguished Seminars» que organiza el CNIO.

–¿Se puede comer menos y vivir más?

–En 1935 se publicó el primer estudio en animales que demostraba que una restricción de un 30-40% en las calorías aumentaba la vida sin malnutrición. Desde entonces se han hecho cientos de estudios que han confirmado que la restricción de proteínas se asocia con una una vida más larga y sana, libre de cáncer, obesidad, diabetes o enfermedad cardiovascular. Ahora estamos tratando de comprender los mecanismos que hacen que esto ocurra en animales, para ver si pasa lo mismo en humanos.

–¿Qué beneficios reales tienen estas dietas?

–Las personas que siguen una dieta con una restricción del calorías y proteínas del 20%, tienen menos sobrepeso y obesidad, un perfil cardiovascular «fantástico», niveles de azúcar y de tensión arterial muy buenos, menos inflamación, perfiles ideales de lípidos y colesterol. No van a desarrollar enfermedad cardiovascular, la primera causa de muerte en el mundo occidental. En animales la restricción calórica les protege del cáncer. Está por ver si ocurre lo mismo en humanos. En animales, el ayuno intermitente reduce el riesgo de cáncer y prolonga la longevidad. Estamos realizando estudios en personas que ayunan dos veces a la semana, y no días consecutivos. No es un ayuno completo, pueden comer verduras, y los resultados son muy positivos.

–¿Hay que reconsiderar la dieta mediterránea?

–Ese debería ser un objetivo. Desgraciadamente en mi país [Italia] y en España, la dieta mediterránea clásica ha desaparecido. Y lo curioso es que lo que estamos viendo en nuestros estudios es justo esto: la dieta mediterránea clásica prolonga la vida y reduce el riesgo de muchas enfermedades.

–¿Cuántas calorías se recomiendan al día?

–Depende de factores como la edad, sexo, tipo de trabajo, entre otros. Por ejemplo, 800 calorías al día para un joven de 18 años es malnutrición, pero para una persona con 60 años puede que sean demasiadas. No hay «cifras mágicas». Se trata de reducir la ingesta sin que genere malnutrición. Una alimentación saludable y variada favorece una flora intestinal mucho más rica.

–¿Por qué es importante rediseñar nuestra forma de comer?

–Porque muchas personas pueden morir o desarrollar una enfermedad crónica prevenible. De lo contrario nos abocamos a una situación insostenible. Por ejemplo, en Italia el 21% de la población tiene más de 65 años y la cifra será del 34% en los próximos 15. Es decir, un tercio de los italianos será mayor de 65 años [la situación en España es similar], y el 99% tendrá una enfermedad crónica y el 70% más de una. Es una situación insostenible para cualquier sistema nacional de salud.

–¿Qué podemos hacer?

–Hay dos opciones: empezar a pensar en medicina preventiva y no solo ir al médico cuando estemos enfermos, o somos ricos y podemos pagar cualquier tratamiento. Ningún sistema de salud podrá hacer frente a una situación como ésta.

–¿Qué responsabilidad tenemos como individuos?

–Es un problema complejo. No se trata de que nos digan que hay que comer sano y hacer más ejercicio. La mayoría de la población lo sabe… Hacen falta intervenciones que enseñen y eduquen a la población sobre los hábitos saludables. Y los medios de comunicación deben ser cómplices y transmitir un ‘mensaje único’ y no hablar cada día de uan ‘dieta milagro’ para perder kilos.

–¿Por qué no se hace?

-Podemos empezar educando a todas las personas que acuden a un hospital sobre cómo comer bien y la importancia del ejercicio. Vivimos en una sociedad de ‘imitación’. Podemos usar la psicología para cambiar las costumbres. Por ejemplo, en EE.UU. todo el mundo es gordo porque todo el mundo lo es, es algo normal, pero en Dinamarca se desplazan en bicicleta porque es lo ‘habitual’. Cambiar las costumbres toma unos años, pero hay muchas alternativas para hacerlo, y debemos ponernos a ello cuanto antes, sobre todo los políticos. Pero tengo la sensación que los gobiernos no quieren escuchar a los científicos.

Fuente: ABC