26 Dic

10 consejos de una alimentación saludable

1. Coma alimentos variados

Necesitamos más de 40 nutrientes diferentes y ningún alimento por sí solo puede proporcionarlos todos. El suministro de alimentos que existe hoy en día facilita tomar una amplia variedad de alimentos, tanto comprando alimentos frescos para cocinar como comprando comidas preparadas o comida para llevar. ¡Elija los alimentos siempre de manera equilibrada! Si toma un almuerzo rico en grasa, tome una cena con poca grasa. Y si un día toma carne en la cena, intente escoger pescado al día siguiente.

2. Base su dieta en alimentos ricos en hidratos de carbono

La mayoría de la gente no toma suficientes alimentos ricos en hidratos de carbono como el pan, la pasta, el arroz, las patatas y otros cereales. Más de la mitad de las calorías de su dieta deben venir de estos alimentos. Pruebe con el pan integral, la pasta y otros cereales para aumentar su ingesta de fibra.

3. Tome muchas frutas y verduras

La mayor parte de la gente no toma la suficiente cantidad de estos alimentos que proporcionan importantes nutrientes protectores. Intente comer al menos cinco raciones al día. Pruebe nuevas recetas o vea qué platos preparados están disponibles en el supermercado.

4. Mantenga un peso corporal saludable y siéntase bien

El peso adecuado depende de muchos factores tales como el sexo, la altura, la edad y la genética. El sobrepeso aumenta el riesgo de padecer varias enfermedades tales como los problemas cardiacos y el cáncer. El exceso de grasa aparece al ingerir más calorías de las que se necesitan. Estas calorías suplementarias pueden provenir de cualquier nutriente que contenga calorías (las proteínas, las grasas, los hidratos de carbono o el alcohol) pero la grasa es la fuente más concentrada de calorías. La actividad física es un buen método para quemar calorías y puede hacerle sentirse bien. El mensaje es simple: si está ganando peso, tiene que comer menos y ser más activo.

5. Coma raciones moderadas: reduzca, no elimine alimentos

Si ingiere las raciones adecuadas de cada alimento, es más fácil comer de todos los grupos de alimentos sin necesidad de eliminar ninguno. Por ejemplo, algunas raciones razonables son: 100g de carne, media pieza de fruta, media taza de pasta cruda o 50ml de helado. Las comidas preparadas pueden ofrecer un medio práctico para controlar las raciones y a menudo aparecen las calorías que contienen en el envase, lo cual ayuda a su recuento. Si come fuera, podría compartir parte de su comida con un amigo.

6. Coma regularmente

Saltarse las comidas, sobre todo el desayuno, puede conducir a una sensación de hambre descontrolada, causando a menudo una sobre ingesta. Realizar una media mañana o una merienda puede ayudar a contener el hambre, pero no coma demasiado para no sustituir las comidas principales. No olvide contar estas tomas como parte de su consumo total de calorías.

7. Beba muchos líquidos

¡Los adultos necesitamos beber por lo menos 1,5 litros de líquidos al día! Y necesitamos más cantidad si hace calor o si realizamos mucho deporte. El agua es obviamente una buena fuente de líquidos pero la variedad puede ser tanto agradable como saludable. Otras opciones son los zumos, los refrescos, el té, el café, la leche, etc.

8. Muévase

Como hemos visto, la ingesta de demasiadas calorías y no hacer suficiente ejercicio pueden dar lugar a un aumento de peso. La actividad física moderada ayuda a quemar las calorías que nos sobran. También es bueno para el corazón y para el sistema circulatorio, y para la salud en general y el bienestar. Así que haga de la actividad física una rutina diaria. ¡Use la escalera en vez del ascensor (tanto como para subir como para bajar)!. Dé un paseo en su descanso para comer. ¡No hace falta ser un atleta para moverse!

9. ¡Comience ahora! y realice los cambios gradualmente

Realizar los cambios de su estilo de vida gradualmente es mucho más fácil que hacerlos de repente. Durante tres días, anote los alimentos y bebidas que consume entre las comidas y en las comidas. ¿Toma muy pocas raciones de fruta y verdura? Para comenzar, trate de comer solamente una ración más de fruta y verdura al día. ¿Sus alimentos preferidos son ricos en grasa y le hacen ganar peso? No elimine estos alimentos y se sienta mal, en cambio intente escoger comidas bajas en grasas o comer menos cantidad de éstos. ¡Y comience a usar la escalera en el trabajo!

10. Recuerde: todo es cuestión de equilibrio

No hay alimentos “buenos” o “malos”, sólo dietas buenas o malas. No se sienta culpable de los alimentos que le gustan, simplemente tómelos con moderación y escoja otros alimentos que le proporcionen el equilibrio y la variedad que necesita para conseguir una buena salud.

 

 

Fuente: eufic.org

25 Dic

Alimentación consciente contra la comida veneno

Todos los países del mundo están empeorando en salud alimentaria. En el Estado Español, 90.000 personas mueren al año por enfermedades relacionadas con la alimentación insana. Y el 70% de lo que comemos está formado por alimentos procesados.Son datos de la campaña ‘Dame Veneno’ de VSF Justicia Alimentaria Global contra la comida que nos enferma: Comida procesada, cargada de sal, azúcares añadidos y grasas insalubres. El antídoto a ese veneno es la alimentación consciente y las alternativas a la industria alimentaria tan dañina también para el medioambiente.

La Naturaleza proporciona alimentos sanos de forma armónica, pero los seres humanos han creado una industria letal para fabricar de forma artificial los alimentos. Nos alejamos así del origen de algo tan noble como alimentarnos bien en beneficio de nuestra salud y nuestra plenitud. “Es vital comer de forma consciente para que vivamos plenamente, que es a lo que hemos venido: algo tan sencillo y que hacemos a diario nos puede aportar mucho”. Eva de las Heras es profesora y consultora en alimentación consciente. Vive en Candeleda (Ávila), donde tiene su huerto y ofrece cursos. “Cocinar de forma consciente es tener presente la procedencia de los alimentos que cocinamos, el trabajo de las personas que los llevaron hasta nuestras manos, su naturaleza, la vida que albergaron y en lo más profundo siguen albergando y honrarlo. La cocina consciente implica ver qué comemos para crear consciencia en ello”.

Explica Eva que el veneno está en la dosis de lo que nos llevamos a la boca. “Somos animales, pensantes en principio (Homo sapiens), y por ello cuanto más se aleje nuestra comida del alimento original-natural, menos beneficios y seguramente más perjuicios podrá causar a esta maravillosa maquinaria que tenemos como cuerpo; si fuéramos más conscientes lo trataríamos como el templo que es y sólo permitiríamos que entrara lo mejor”.

Los datos de la campaña Dame Veneno de VSF Justicia Alimentaria Global contra la comida que nos enferma muestran que en nuestros cuerpos entra lo peor. No hay ni un solo país en el mundo que no esté empeorando en salud alimentaria. Las ventas de productos ultraprocesados han aumentado un 43,7% en solamente 13 años. El 70% de lo que comemos son alimentos procesados y hoy en día consumimos un exceso de azúcares, grasas insalubres y sodio. Desde la campaña explican que “se ha abandonado la agricultura sostenible, campesina y familiar, centrada en la producción de alimentos saludables, cercanos, diversos y de temporada. Ahora es la gran industria alimentaria la que fabrica los alimentos y los procesa con una buena carga de componentes insanos”. Pero, además, el sistema agroalimentario no sólo empeora la salud humana, también es responsable de otros efectos negativos como el impacto en las poblaciones rurales, especialmente en las mujeres, los desequilibrios territoriales o consecuencias ambientales como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, la contaminación de las aguas y la erosión de los suelos.

Eva, cuando cocina, piensa en el ciclo que hay detrás de cada alimento. Los de su huerto, por ejemplo, no tienen pesticidas ni químicos. Porque todo eso es lo que nos comemos también. Ella ha profundizado en la cocina macrobiótica, pero explica que cada cual, lejos de sectarismos, ha de apostar por lo que necesite y le sirva. “La cocina macrobiótica nos habla de la Gran (Macro) Vida (biótica) de la que disfrutamos cuando estamos sanos física, mental y emocionalmente, cuando estamos en nosotros, en nuestro centro. Se basa en los principios orientales del yin yang, muy fácilmente entendibles y aplicables. Igual que cada cual tenemos una forma de ser, comportarnos, reaccionar ante los sucesos de la vida, sentir, pensar, de esa misma manera está claro que cada uno necesitamos cosas diferentes para encontrarnos sanos, tranquilos, centrados, y es eso lo que a través del alimento nos damos y provocamos en nosotros, seamos conscientes o no… Muchas veces es tan sencillo como variar las proporciones y haremos el plato perfecto para cada uno”. Para ella, hay alimentos que no deberían faltar. “El alimento de oro es el grano integral de origen biológico (pues los pesticidas se acumulan en la cáscara del grano), porque contiene toda la información para ser árbol, y entre ellos (mijo, quinoa, trigo, cebada, avena, etcétera) el rey es el arroz integral redondo, alimento totalmente centrado y por ello beneficioso para todo el mundo”.

Desde la campaña Dame Veneno denuncian que la publicidad en televisión muestra mayoritariamente comida insana, incluso en horario infantil. Apenas un 2% de los anuncios ofrecen alimentos indicados para la infancia (verduras, frutas, arroz, pescados). Casi la mitad de la población infantil en España sufre ya exceso de peso. Y se estima que unas 90.000 personas mueren al año por problemas relacionados con la alimentación insana, que es ya una pandemia causante de enfermedades como la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.

De la campaña Dame Veneno nace la Alianza por una Alimentación Saludable, en la que ONGD, asociaciones de consumidores, organizaciones sociales y ecologistas y diversas AMPA reclaman una ley urgente para la alimentación saludable.

Sin embargo, las Administraciones públicas, en su gran mayoría, permanecen en un estado de parálisis. “Hay algo peor que la falta de control: que parezca que lo hay. Y eso es justamente lo que tenemos, un falso control”, indican desde VSF. La industria alimentaria se ha convertido en un poderoso agente capaz de condicionar las decisiones políticas. Pero hay medidas concretas que proponen desde la Alianza: el etiquetado obligatorio y diferenciado para los productos alimenticios insanos, un control efectivo de la publicidad alimentaria, políticas públicas que abaraten la alimentación sana y ecológica de proximidad y encarezcan la insana, la eliminación de la mala alimentación de los centros educativos y el fomento de la agricultura familiar campesina y los mercados alimentarios locales.

Nos están envenenando, sí. Pero podemos ponerle conciencia para volver a comer sano.

 

Fuente: elasombrario.com

15 Jul

Lo que el bebé come en sus 1.000 primeros días, vital para su salud

La parte de la salud del niño que viene determinada por sus genes es menor de lo que se pensaba

Las últimas investigaciones llevadas a cabo a nivel mundial demuestran que la nutrición en los 1000 primeros días del niño –desde su concepción hasta los dos años de edad– es un factor fundamental para la salud futura de los niños. Durante las primeras etapas de la vida, se produce la programación metabólica, un proceso en el que el entorno y la alimentación juegan un rol fundamental y, por lo tanto, supone una oportunidad para incidir en la salud futura. Recientes estudios científicos demuestran que una menor parte de la salud del bebé dependerá de sus genes, pero que la mayor parte dependerá de su entorno, donde la alimentación es un factor muy significativo. Los requerimientos nutricionales de los niños no son iguales a los de un adulto ya que tienen necesidades nutricionales específicas por estar en un periodo de rápido crecimiento.

Desde el momento de la concepción, la nutrición de la futura madre tiene un impacto en la salud futura de su hijo: mantener un peso correcto en el embarazo, incrementar la ingesta de ciertas vitaminas y minerales, y la calidad de la dieta de la embarazada, son factores clave. Las futuras mamás no deben comer por dos, pero si pensar por dos. Una vez que el bebé ha nacido, la leche materna es la mejor forma de alimentarlo. Por ello se recomienda la lactancia materna en exclusiva durante los primeros 6 meses de vida del bebé. Una madre lactante es capaz de producir leche con la cantidad adecuada de proteínas, grasas, carbohidratos y minerales, incluso cuando no está recibiendo la ingesta adecuada de estos nutrientes. Por el contrario, las vitaminas, yodo y omega 3 (DHA) presentes en la leche materna están muy ligados a la dieta de la madre. Por todo ello, es fundamental que las madres lactantes sigan una dieta variada y equilibrada, ajustada a este periodo de necesidades nutricionales específicas.

Hitos en la alimentación del bebé

La introducción de la alimentación complementaria, a partir de los 6 meses, es el siguiente hito en los 1.000 primeros días del bebé. Es importante la introducción de nuevos alimentos, sabores y texturas para desarrollar unos hábitos nutricionales adecuados, además de asegurar la ingesta de nutrientes adecuados en esa fase de importante crecimiento y desarrollo, explican desde Danone Nutricia Early Life Nutrition (ELN).

Los niños entre 12 y 24 meses siguen teniendo unas necesidades nutricionales específicas que la dieta de los adultos no puede cubrir. La cantidad de nutrientes que necesitan por kilo de peso puede llegar a ser de entre 4 y 7 veces más que las de un adulto, de ahí la importancia de continuar con una dieta adaptada en esta edad. Conscientes de este problema, Danone puso en marcha en 2012 el programa educacional «Alimentando la Salud del mañana». Bajo este paraguas, en 2013, llevó a cabo el estudio pionero Alsalma 2.0, en el que se analizaron los hábitos nutricionales de un grupo de más de 1.700 niños españoles de entre 12 y 36 meses y las revelaciones fueron muy señalables. Según las conclusiones de este estudio, el 95,9% de los niños de 12 a 36 meses consumen cuatro veces más proteínas de la ingesta diaria recomendada. También se observó que una mayor proporción en el consumo diario de proteínas se relaciona con un mayor índice de masa corporal. Además, los niños españoles no alcanzan la ingesta recomendada de micronutrientes como el yodo o la vitamina D.

07 Jul

Siete pequeños cambios en tu desayuno que te ayudarán a adelgazar

No nos cansamos de repetirlo: el desayuno es la comida más importante del día y su composición es decisiva si estás tratando de adelgazar, pues influye de forma determinante en lo que vas a ingerir el resto de la jornada.

Para que aparezca el hambre, lo ideal es desayunar una hora después de levantarnos. Y aunque nos cueste, nunca debemos postergar la primera comida del día pasado este tiempo. Según un informe de la Universidad de Harvard publicado en la revista Circulation, que estudió a 26.902 varones, los hombres que se saltan el desayuno tienen un 27% más de posibilidades de tener un infarto o morir de una enfermedad cardiaca que aquellos que comen todas las mañanas. Además, las personas que se saltan el desayuno tienen un tercio más de posibilidades de ser obesas.

Un buen desayuno que nos permita aguantar sin hambre hasta la hora de la comida debe contener como poco 350 calorías –e incluso algo más si reducimos las raciones durante el resto del día–. Esto, por ejemplo, es lo que contiene un café con leche, dos huevos revueltos y 75 gramos de jamón york, así que tampoco vamos a quedarnos con hambre.

Pero además de la cantidad, es importante la calidad. Muchos de los productos para desayuno más habituales (como las galletas, la bollería, los zumos o los cereales) no son, ni de lejos, los alimentos más recomendables para empezar el día. Kate Bratskeir propone en la edición estadounidense de The Huffington Post algunas sustituciones que se pueden efectuar en el desayuno para que sea más saludable, a las que hemos añadido consejos adaptados a los usos y costumbres españoles.

Un buen desayuno que nos permita aguantar sin hambre hasta la hora de la comida debe contener como poco 350 calorías –e incluso algo más si reducimos las raciones durante el resto del día–. Esto, por ejemplo, es lo que contiene un café con leche, dos huevos revueltos y 75 gramos de jamón york, así que tampoco vamos a quedarnos con hambre.

Pero además de la cantidad, es importante la calidad. Muchos de los productos para desayuno más habituales (como las galletas, la bollería, los zumos o los cereales) no son, ni de lejos, los alimentos más recomendables para empezar el día. Kate Bratskeir propone en la edición estadounidense de The Huffington Post algunas sustituciones que se pueden efectuar en el desayuno para que sea más saludable, a las que hemos añadido consejos adaptados a los usos y costumbres españoles.

1. Cambia el zumo por fruta

Siempre hemos pensado que el zumo es el complemento perfecto a un desayuno saludable, pero en realidad es una bebida con un altísimo contenido en azúcar que elimina muchos de los nutrientes que contiene la fruta al natural. 250 ml de zumo de naranja contienen el equivalente a siete cucharadas de azúcar, es decir, 115 calorías, mientras que una lata de Coca-Cola de 33 centilitros tiene 139.

2. Cambia la mantequilla por queso para untar

Quizás no hay nada tan rico como una tostada con mantequilla derretida, pero desde luego no es el mejor desayuno si lo que queremos es adelgazar. Aunque de un tiempo a esta parte la mantequilla, como el resto de grasas, está viviendo un resurgir, sigue siendo un alimento muy calórico. El aceite de oliva es uno de sus mejores sustitutos, pero si buscamos algo más parecido, podemos optar por el queso crema (tipo Philadelphia) que tiene aproximadamente la mitad de calorías –349 por 100 gramos, frente a 717– y aporta algo de proteínas. Bratskeir recomienda también la mantequilla de cacahuete sin azúcar, muy rica en proteínas.

3. Cambia la bollería por…. cualquier otra cosa

Se puede discutir largo y tendido sobre cuáles son los mejores alimentos para desayunar, pero todos los nutricionistas tienen claro cuáles son los peores: la bollería industrial. Galletas, sobaos, magdalenas, cereales azúcarados… Todos ellos siguen presentes en los desayunos diarios de muchas familias, pese a su alto contenido en azúcares y grasas (incluidas en muchos casos las peligrosas grasas trans). Cualquier alternativa a estos desayunos, ya sean las clásicas tostadas con mermelada y mantequilla o unos huevos revueltos, es más saludable.

4. Cambia los batidos por café con hielo

Con este calor infernal muchas personas abandonan el clásico café con leche a favor de batidos, colacaos, frapuccinos e, incluso, horchata; bebidas todas ellas con el mismo denominador común: su altísimo contenido en azúcar. Si eres incapaz de beber café con leche en verano prueba a hacer tu propia bebida fría,añadiendo hielo a tu café con leche.

5. Cambia la mermelada por embutido

El azúcar es el mayor enemigo de un desayuno saludable, así que haríamos bien en evitar su consumo excesivo. Si sustituimos la mermelada de nuestras tostadas por proteínas en forma de jamón york o serrano, o mejor aún pavo, mataremos dos pájaros de un tiro: nuestro desayuno será más completo y saciante, pero menos rico en calorías.

6. Cambia tus cereales por avena

Todos los cereales de desayuno, incluso aquellos que se anuncian como “saludables”, contienen azúcares añadidos. Cierto es que algunas variedades integrales son mejores que auténticas bombas calóricas como el arroz inflado chocolateado o los copos de trigo con azúcar, pero haríamos bien en evitar este desayuno en su conjunto. Una buena alternativa es acompañar nuestro bol de leche con avena, un cereal con bajo índice glucémico y rico en fibra. Si te resulta soso puedes adornar tu bol con fruta o nueces.

7. Cambia el yogur de sabores por uno natural

El yogur puede ser un alimento saludable en nuestro desayuno, pero no todos son iguales. En concreto, los yogures de sabores –también los “bifidus” y “desnatados”– son ricos en azúcares. Es mucho más saludable comprar un buen yogur natural y aderezarlo a nuestro gusto, controlando la cantidad de azúcar que le echamos o, mucho mejor, eliminándola, acompañándolo con fruta.

 

Fuente: El Confidencial

 

01 Abr

¿Estas a dieta y subes de peso?

Uno de los problemas más graves debido a la sociedad actual y sus patrones, es el hacer siempre dieta, pero esta ya no nos hace disminuir, por el contrario des balancea nuestro organismo sin reducir más la grasa, desacelera nuestro metabolismo y lo más grave: nos hace retener líquidos. ¿Como reconocer el problema a tiempo? Los nutricionistas te aclaran sobre el tema, antes que sea tarde.

La gran mayoría de las personas ha experimentado el hecho de hacer dietas una y otra vez sin tener resultados, cuando este proceso se repite demasiadas veces, se produce un click en el organismo que altera de manera significativa nuestras vidas y es el hecho de condenarnos a vivir siempre haciendo dietas porque tenemos la sensación de estar hinchados, o que no bajamos de peso, entonces exageramos mas en nuestra dieta, pero como no mantenemos el equilibrio correspondiente entre nutrientes se produce el efecto inverso: estamos en dieta pero empezamos a engordar.

Muchas veces se puede tratar de retención de líquidos, tal vez metabolismo estancado o simplemente rompimos la barrera del equilibrio y ahora el organismo almacena todo tipo de alimento convirtiendo todo inmediatamente en grasa.

La solución y la explicación a este problema es muy sencillo. Para empezar solo es importante reconocer si estamos cometiendo algún error en cuanto a nuestra alimentación.

Uno de los principales errores es hacer dietas sin considerar el equilibrio entre los nutrientes. Las dietas deben de tener un equilibrio no solo entre grasas, proteínas y carbohidratos, también lo debe guardar entre vitaminas y minerales. Estos en las proporciones adecuadas evitan que nuestro metabolismo cambie.

El metabolismo cambia radicalmente cuando consumimos alimentos sobretodo harinas o solamente carnes, (muchas de las personas lo hacen cuando comen fuera de casa) es aquí cuando el cuerpo piensa que está en periodo de ayuno y da la orden de almacenar todo lo que entre en la digestión lo más rápido posible ya que no se sabe cuándo volverá a recibir los nutrientes adecuados, entonces la cadena que utiliza la fase de quema de combustible ya no lo hace normalmente, este toma la vía las larga para transformarse en energía, si a esto le añadimos que a veces nos saltamos una comida y a la siguiente nos embutimos llega un momento tal de desequilibrio que nuestro cuerpo altera muchas de las vías normales de quema de energía y empieza a utilizar nuestros músculos como fuente de energía. Es en esta etapa donde empezamos a retener líquidos, a pesar de comer poca sal, de estar en dieta y de hacer ejercicios no bajamos de peso. El único motivo es que ya alteramos todas las funciones metabólicas.

Muchas personas se quedan en esta etapa y por ese motivo pasan toda la vida haciendo dietas sin tener resultados largos o sostenibles en el tiempo.

La mejor forma de hacer una dieta de reducción es manteniendo un equilibrio en las preparaciones de manera tal que no falta ningún nutriente, pero que la cantidad de calorías sea menor que las calorías que se gastan. Este es un arte que es muy fácil de aprender si se conocen las principales reglas.

En Herbalife tienes la ventaja de contar con la asistencia nutricional de dietistas especializados en el tema, los cuales gustosos te orientarán hacia una alimentación de reducción totalmente equilibrada, a parte cuentas con el programa Rápido Comienzo el cual te brinda dietas que puedes manejar a tu gusto, todas ellas saludables y a tu gusto para que el hecho de estar en dieta no sea sinónimo de sacrificio.

29 May

La Importancia de la Figura

Por  David Heber, M.D., Ph.D., F.A.C.P., F.A.C.N.
Presidente del Grupo Consultor de Nutrición y del Grupo Científico de Herbalife

¿Cuál es su figura?

 

Usted puede pensar que lo sabe cuando se mira en el espejo, o tal vez puede estar demasiado ocupado(a) tratando de cubrir esas áreas fuera de forma para en realidad verse a sí mismo(a) como es. ¿Sabe cuánta grasa está cargando, comparada con cuánto músculo? ¿Sabe en dónde tiende usted a ganar peso–en la parte de arriba del cuerpo, en la de abajo o en la mitad? Hasta que sepa las respuestas a estas preguntas usted no está listo(a) para hacer un plan personal de pérdida y mantenimiento de peso. Entender a su cuerpo es el primer paso para alcanzar su mejor forma personal. Como alguien que enseña tanto a doctores como al público sobre la obesidad, creo que la pérdida de peso ha sido sobre valorada y la figura del cuerpo menospreciada. Usted ha leído probablemente sobre el Índice de Masa Corporal (BMI), el cual es el índice de relación entre el peso y la altura. Si su BMI es mayor a 25, se considera sobrepeso en los E.U.A, y si es mayor de 30, se considera obesidad. Este índice ha sido una poderosa herramienta para que los científicos documenten la epidemia de obesidad en este país y sus efectos en la salud y enfermedad. Sin embargo, cuando llega a usted como individuo, puede ser motivo de confusión. Un jugador de football americano puede considerarse con sobrepeso en la escala BMI, pero si el peso extra es músculo, en realidad él no está gordo. Una mujer delgada puede tener un BMI normal y aún así tener grasa de más. Entonces, la figura importa.

 

Las figuras son personales y van más allá de la típica manzana y la pera. Las mujeres pueden tener tres típicas figuras de cuerpo–gordura en la parte superior, en la parte inferior o en ambas. Los hombres usualmente sólo engordan de la parte superior. La parte superior del cuerpo acumula grasa en tiempos de estrés y algunas personas pueden perder o ganar peso con mucha rapidez en esta parte. La gordura en la parte inferior del cuerpo de las mujeres responde a las hormonas femeninas como el estrógeno y la progesterona, y acumula grasa cuando se amamanta a un recién nacido. Las mujeres que tienen sobrepeso tanto arriba como abajo lo perderán primero de la parte superior. Las mujeres con más grasa en la parte superior del cuerpo tienden a tener más músculo que las mujeres con más grasa en la parte inferior, y necesitarán más proteínas en su dieta para ayudar a controlar su

hambre. Perder peso es más difícil si usted tiene sobrepeso en la parte inferior, pero los beneficios médicos de perder su sobrepeso en la parte superior del cuerpo son mejores. Perder peso alrededor del cuello, la cara, el pecho y la cintura usualmente viene acompañado de una pérdida de grasa en el interior también. Así que mientras se ve mejor, también está mejorando su salud tremendamente.

 

Finalmente, hay dos figuras de cuerpo más a considerar: La figura que usted puede cambiar y la figura que no puede cambiar. Es importante saber la diferencia y trabajar sobre la figura que sí pueden cambiar, mientras ajusta su guardarropa y actitudes a la figura que no puede cambiar. Debido a un metabolismo lento, muchas mujeres con grasa en la parte inferior del cuerpo no pueden perder peso con tan sólo reducir el consumo de calorías. Estas células de grasa en la parte inferior son resistentes tanto al ejercicio como a la dieta. Sólo un programa personalizado puede ayudarle a asegurarse que usted obtiene suficientes proteínas para controlar los antojos y construir o mantener la masa muscular.

05 Mar

La obesidad alcanza proporciones de epidemia

Los cómodos alimentos elaborados con frecuencia tienen un alto contenido en grasas y sal

Resulta evidente que con el aumento de los niveles de obesidad en la mayoría de los países, las compañías de salud y nutrición tienen un papel mucho más importante que desempeñar a la hora de ayudar a la gente a mejorar su salud. Como leerás a continuación, animar a que la gente tome una dieta equilibrada, consiga un peso saludable y haga ejercicio tiene numerosas ventajas que van más allá de la salud. El documento ‘Las 10 cosas que necesitas saber sobre la obesidad’ publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), Oficina Regional para Europa, destaca las causas y efectos de la epidemia de obesidad actual e identifica los métodos existentes para mejorar la salud pública. Puedes acceder al documento completo en: http://www.euro.who.int/obesity, pero a continuación se incluyen los puntos más importantes.

‘La obesidad en Europa ha alcanzado proporciones de epidemia. Las cifras relativas a la obesidad se han triplicado en las dos últimas décadas; en la actualidad, entre el 30% y el 80% de los adultos padecen sobrepeso en la mayoría de los países.’

 

Los peligros de la obesidad

 La obesidad es el resultado del aumento no deseado de peso que se produce cuando la gente come más de lo que pueden quemar a través del ejercicio físico. La población obesa tiene mayor riesgo de desarrollar determinadas enfermedades como la diabetes, enfermedades coronarias y determinados tipos de cáncer.

La obesidad se calcula a través del índice de masa corporal (IMC): el peso corporal expresado en kilogramos, dividido por el cuadrado de la altura de una persona en metros: ej. 1,6m x 1,6m = 2,56, 65kg/2.56 = IMC de 25,39. En el caso de los adultos, un IMC de entre 18,5 y 24,9 se considera saludable. Un IMC de 25 en adelante, se considera sobrepeso; 30 o por encima de 30 se considera obesidad. A continuación se facilita un cuadro del IMC.

 

Coste para la sociedad

 El coste que la obesidad le supone a la sociedad resulta muy elevado. Hasta un 6% de los costes sanitarios en Región Europea de la OMS (formada por 53 estados miembros dentro de Europa*) se debe a la obesidad en adultos. Además, existen otros costes como la pérdida de vidas y de productividad debido a los días de ausencia en el trabajo.  

Múltiples causas

 Muchas de las causas que se esconden detrás de la epidemia de la obesidad se producen simplemente debido a la sociedad moderna – por ejemplo: gente que depende del coche para los distintos trayectos, trabajos que conllevan permanecer sentados delante de un ordenador y una dependencia de los cómodos alimentos elaborados que, normalmente, tienen un alto contenido en grasa, sal o azúcar. Además, los hábitos alimenticios de las personas han cambiado con los años; no tomamos la cantidad suficiente de frutas y verduras nutritivas y saludables, y, sobre todo, cuánta más comida hay, más comemos.  

Hagamos ejercicio

 ¡En Europa Occidental, al menos dos tercios de los adultos no hacen el ejercicio suficiente. La sociedad moderna en que vivimos – en casa, en el colegio, en el trabajo, cuando viajamos – con frecuencia nos limita a la hora de hacer ejercicio y la dependencia de los coches (en lugar de optar por ir caminando) no ayuda a facilitar la situación!

‘Investigaciones recientes en Dinamarca y el Reino Unido reflejan que el ejercicio físico moderado y regular puede prolongar la vida de una persona entre 3 y 5 años.’

 

Algunas soluciones posibles…

 Son necesarias iniciativas por parte del Gobierno para ayudar a combatir la epidemia de obesidad. Se deberían fomentar oportunidades para realizar ejercicio físico en la vida cotidiana, así como opciones alimenticias saludables, que deberían ponerse a disposición de toda la población. ¡Fomentar un estilo de vida activo y saludable nunca ha sido más importante! * Accediendo a http://www.who.int/es/ podrás consultar la lista de los estados miembros.