15 Jun

Hallan anticuerpos frente al SARS-CoV en la leche materna

Anticuerpos frente al SARS-CoV en la leche materna. Expertos destacan la importancia de recomendar la lactancia materna de forma sistemática en todos los casos en los que la madre tenga poca o nula sintomatología en relación a la COVID-19. 

Dos estudios liderados por investigadoras del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA), centro del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), y del Servicio de Pediatría del Hospital Clínico de València, han determinado el impacto que la infección por el coronavirus SARS-CoV-2 tiene sobre la lactancia materna.

anticuerpos frente al SARS-CoV en la leche materna

Los estudios no hallaron restos del virus en ninguna de las muestras de leche analizadas y la mayoría presentaron anticuerpos específicos frente al SARS-CoV-2, tanto en mujeres infectadas de forma natural como en vacunadas. En este último caso, los niveles de anticuerpos variaron según la vacuna recibida. Son los primeros estudios de este tipo en España y primeros a nivel mundial en comparar los efectos de tres vacunas en la leche materna.

Ambos trabajos son resultado del estudio MilkCorona, una iniciativa multidisciplinar liderada por la investigadora del IATA-CSIC María Carmen Collado y la doctora Cecilia Martínez Costa, del Servicio de Pediatría del Hospital Clínico Universitario de València. Su principal objetivo es estudiar el impacto de la infección natural por SARS-CoV-2 y de la vacunación en la leche materna. Además, se pretende averiguar si la respuesta inmune depende de la vacunación, si los niveles de anticuerpos frente al SARS-CoV-2 son comparables a los de las mujeres que sufrieron la covid-19, así como el impacto de la vacunación en esas mujeres.

En el primer estudio se desarrolló y validó el método para detectar el SARS-CoV-2 en la leche materna con la colaboración del grupo de la investigadora Gloria Sánchez del IATA-CSIC, que lidera el rastreo del coronavirus en aguas residuales en diversos puntos del país. Gracias a esto se determinó la presencia, concentración y persistencia de anticuerpos específicos del SARS-CoV-2 en la leche materna. La principal conclusión es que no se detectó el ARN del virus en ninguna de las muestras de leche materna analizadas y, además, la mayoría de las muestras presentó anticuerpos específicos frente al virus con una gran variabilidad entre mujeres.

Ni rastro del ARN de coronavirus en la leche materna

El estudio determinó la presencia de anticuerpos (inmunoglobulinas) IgA, IgG e IgM frente a proteínas estructurales del SARS-CoV-2, como el denominado Receptor Binding Domain (RBD), una parte esencial del virus que le permite infectar las células, así como frente a proteínas no estructurales, como la proteasa principal (MPro). Esta proteasa ha sido analizada por primera vez en la leche materna gracias a la tecnología desarrollada por la investigadora del CSIC Mar Valés y su equipo en el Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC). Los anticuerpos IgA se encontraron en mayores niveles que los IgG e IgM en las muestras leche materna.

«Estos resultados sustentan de forma evidente la importancia de recomendar la lactancia materna de forma sistemática en todos los casos en los que la madre tenga poca o nula sintomatología«, argumenta la doctora Martínez Costa.

Primer estudio que compara los efectos de tres vacunas

En el segundo estudio se analizó la presencia de anticuerpos frente al SARS-Cov-2 en 75 mujeres lactantes vacunadas con distintos tipos: 30 con vacunación completa de Pfizer, 21 con pauta completa de Moderna y 24 con la primera dosis de AstraZeneca. El trabajo mostró la presencia de anticuerpos específicos (IgA e IgG) en las muestras. Además, los niveles de anticuerpos variaron según la vacuna recibida, así como en función de la existencia de una infección previa.

En todos los casos se produjo una respuesta a la vacunación con un aumento de anticuerpos frente a SARS-CoV-2, mucho más intenso tras la segunda dosis. Se observaron diferencias entre las madres infectadas de forma natural y las vacunadas en la mayor presencia de un tipo u otro de anticuerpo. Además, algunas de las mujeres que fueron vacunadas habían pasado la covid-19, y, tras la primera dosis de vacuna, su leche presentaba niveles de anticuerpos equivalentes a mujeres sanas con las dos dosis. Esto concuerda con la información que sugiere que individuos que han pasado la enfermedad alcanzan inmunidad medida en sangre con una única dosis.

«La lactancia materna es una prioridad, y aún necesitamos más estudios dirigidos a confirmar el potencial papel protector de esos anticuerpos presentes en la leche materna frente a la covid-19 en niños«, indica María Carmen Colladoinvestigadora del IATA-CSIC.

Una iniciativa con futuro

En la iniciativa MilkCorona participan otros hospitales de las ciudades de Valencia (Hospital Universitario Doctor Peset y Hospital Universitari i Politècnic La Fe), Barcelona (Institut de Recerca Sant Joan de Déu (IRSJD) y Hospital Clínic), Granada (Hospital San Cecilio) y Zaragoza (Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa), así como varias universidades (Jaume I de Castellón, Barcelona y Granada). Además, cuenta con el apoyo de LactApp, una aplicación móvil sobre lactancia.

Este grupo multidisciplinar continúa trabajando para estudiar el impacto de las nuevas variantes del coronavirus en los anticuerpos presentes en la leche materna, su persistencia tras la covid-19 y tras la vacunación, y en el efecto de la pauta de vacunación completa de AstraZeneca. Además, investigan los efectos de la infección por SARS-CoV-2 en la composición de la leche materna, así como su efecto en la microbiota, en el sistema inmune y el desarrollo del lactante. La iniciativa acaba de recibir financiación en la convocatoria covid-19 de la Fundació La Marató de TV3.

«Esperamos poder aportar nuevos datos científicos sobre el papel beneficioso de la lactancia en medio de esta pandemia«, indican las investigadoras. Ambos estudios se encuentran actualmente en proceso de publicación por parte de diferentes revistas científicas.

11 Jun

Las mujeres podrían ser más susceptibles, a nivel mental, a una alimentación poco saludable

Las mujeres podrían ser más susceptibles, a nivel mental, a una alimentación poco saludable Una nueva investigación de la Universidad de Binghamton, EEUU, estabece un estrecho vínculo entre la salud mental de las mujeres y factores dietéticos, mucho mayor, además, que en el caso de los hombres. Asimismo, según este estudio, publicado en la revista ´Journal of Personalized Medicine´, la dieta y el ejercicio pueden situarse en primera línea de batalla contra la angustia mental en mujeres maduras.

«Hemos hallado una relación entre comer sano, seguir prácticas dietéticas saludables, ejercicio y bienestar mental», indicó una de las principales autoras del trabajoLina Begdache, profesora asistente de estudios de salud y bienestar en la Universidad de Binghamton. «Curiosamente, encontramos que con los patrones dietéticos poco saludables, el nivel de angustia mental era más alto en las mujeres que en los hombres«. Ello confirma, según estos investigadores, que las mujeres son más susceptibles a una alimentación poco saludable que los hombres.

Begdache ya había publicado con anterioridad una investigación sobre la dieta y el estado de ánimo que sugiere que una dieta de alta calidad mejora la salud mental. Su objetivo, ahora, fue comprobar si la personalización de la dieta mejora el estado de ánimo entre hombres y mujeres de 30 años o más.

Junto con la asistente de investigación Cara M. Patrissy, Begdache diseccionó los diferentes grupos de alimentos que están asociados con la angustia mental en hombres y mujeres de 30 años en adelante, y también estudió los diferentes patrones dietéticos en relación con la frecuencia del ejercicio y la angustia mental. Los resultados sugieren que la salud mental de las mujeres tiene una mayor asociación con los factores dietéticos que la de los hombres.

La angustia mental y la frecuencia del ejercicio se asociaron con diferentes patrones dietéticos y de estilo de vida, lo que respalda el concepto de personalizar los factores de la dieta y el estilo de vida para mejorar el bienestar mental.

«La comida rápida, saltarse el desayuno, la cafeína y la ingesta de alimentos de alto índice glucémico (HG) se asocian con la angustia mental en las mujeres maduras», aseguró Begdache. «Las frutas y las verduras de hoja verde oscuro (DGLV) están asociadas con el bienestar mental. La información adicional que obtuvimos de este estudio es que el ejercicio redujo significativamente la asociación negativa de la comida con HG y la comida rápida con la angustia mental«, dijo Begadache.

Esta investigación proporciona el marco necesario para que los profesionales de la salud personalicen planes dietéticos para promover el ejercicio y mejorar el bienestar mental en adultos maduros, dijo Begdache. También podría proporcionar una nueva perspectiva para la comunidad de investigadores al evaluar el papel de la dieta en la angustia mental.

Los investigadores están llevando a cabo, actualmente, un estudio paralelo con hombres y mujeres jóvenes, analizando la calidad de la dieta además del sueño y las variables de cambio estacional desde una perspectiva longitudinal.

26 May

Más de la mitad de los españoles tiene obesidad o sobrepeso

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La Revista Española de Cardiología (REC) ha publicado el Estudio Nutricional de la Población Española (ENPE), documento que registra los índices de sobrepeso y obesidad en cada Comunidad Autónoma del país. La investigación ha revelado que un 53,6% por ciento de los españoles tiene obesidad o sobrepeso. Tanto la obesidad como el sobrepeso aumentan con la edad, por lo que el grupo más afectado es la población de 65 años o más. La obesidad está presente en un 22% de la población, mientras que el sobrepeso se registra en un 31,6% de la sociedad española. Las comunidades autónomas con las tasas de obesidad más altas son Andalucía y Galicia (26,7%), seguidas por el Principado de Asturias (26,2%) y la Región de Murcia (25,7%). Baleares (11,7%), Cataluña (16,1%) y País Vasco (16,5%) cuentan con las tasas de obesidad más bajas.

La Dra. Carmen Pérez-Rodrigoprimera firmante del estudio, explica que «el nivel socioeconómico y el tamaño del hábitat también se asocian significativamente con la obesidad«. De esta forma se observan mayores tasas de obesidad en poblaciones de menor nivel socioeconómico, mientras que existe una asociación significativa entre la probabilidad de obesidad y el tamaño de la localidad de residencia, con menores tasas en localidades de entre 15.000 y 50.000 habitantes respecto a las de menos de 5.000.

La importancia de mantener un estilo de vida equilibrado

El estudio ENPE también analiza la influencia de los estilos de vida de la población con el exceso de peso, así como la relación con los factores de riesgo cardiovascular. «Los individuos que combinan un mayor nivel de actividad física y siguen un patrón alimentario moderadamente adecuado al patrón de dieta mediterránea se asocian con menor probabilidad a desarrollar obesidad y factores de riesgo cardiovascular«, asegura la Dra. Pérez-Rodrigo. Asimismo, los nuevos datos publicados en Revista Española de Cardiología encuentran una asociación positiva entre el sobrepeso y la obesidad con la dislipemia y la hipertensión arterial, del mismo modo que la obesidad se asocia con una mayor probabilidad de desarrollar diabetes mellitus. «La coexistencia de dislipemia, hipertensión arterial y diabetes con la obesidad es significativamente mayor en las mujeres y en el grupo de edad de 65 años o más«, detalla la investigadora.

La obesidad contribuye a la aparición de enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades crónicas y se asocia con una peor calidad de vida y mortalidad prematura. Por eso, en palabras de la Dra. Pérez-Rodrigo, «es imprescindible poner en marcha estrategias preventivas que favorezcan la adecuación de los hábitos alimentarios, el aumento de la actividad física y la reducción del sedentarismo desde edades tempranas«. Para la experta, «la prescripción del consejo dietético y de ejercicio físico también es esencial en el tratamiento de las personas afectadas«.

25 May

Asocian las bebidas azucaradas con mayor riesgo de cáncer de colon en mujeres

Los resultados de un estudio llevado a cabo en más de 95.000 mujeres indican que, a partir de la adolescencia, la ingesta de más de dos unidades diarias de bebidas azucaradas aumenta significativamente el riesgo de cáncer colorectal (CRC). El riesgo fue dos veces mayor en comparación con un consumo inferior a una vez por semana, con un aumento del 13% por cada unidad diaria de más. Los incrementos diarios en el período de los 13 a los 18 años de edad se asociaron a un aumento de riesgo del 32%. Los investigadores constataron que reemplazar estas bebidas por las que llevan endulzantes artificiales, o bien por café o leche, tanto desnatada como entera, reduce el riesgo entre un 17 y un 36%.

Yin Cao, científico en la División de Ciencias de la Salud Pública de la Universidad de Washington y director del estudio, afirma que la edad media de diagnóstico del CRC se ha reducido de los 72 a los 66 años de edad, hallándose estos tumores en estadios más avanzados en el momento de la diagnosis. Además, presentan rasgos distintivos en comparación con los de pacientes mayores, asegura el investigador. En el estudio han sido también consideradas como bebidas azucaradas las derivadas de frutas y las energéticas, cuyo conjunto representa el 39% del azúcar añadido en la dieta estadounidense. Estudios previos ya habían vinculado la obesidad y la diabetes de inicio temprano en la adolescencia o en la fase inicial de la edad adulta con el CRC precoz, por lo que los investigadores recomiendan evitar los factores de riesgo dietarios que puedan propiciar cualquiera de estas patologías.

25 May

La vitamina D parece proteger contra la tasa de infección por SARS CoV-2

Todavía no hay una amplia disponibilidad para cubrir a toda la sociedad con la vacuna para Covid-19, lo que significa que vale la pena considerar otras alternativas. Uno que merece más atención es la vitamina D. 

Un número cada vez mayor de estudios apunta a que este nutriente tiene el potencial de reducir el riesgo de contraer el SARS-CoV-2, uno de los tipos de coronavirus que causa el Covid-19.

En un nuevo gran estudio de población publicado en PLoS One (septiembre de 2020), científicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston en Massachusetts, EE. UU., presentaron datos de 191.779 personas de los Estados Unidos. Los 50 estados estuvieron representados.

54% menos de riesgo 

Al comparar los resultados de la prueba del SARS-CoV-2 con las mediciones de vitamina D en sangre en toda la población, los científicos encontraron que entre las personas con los niveles más bajos en la sangre (por debajo de 20 ng / ml), el riesgo de dar positivo por el virus fue 54% más alto que entre los participantes que tenían niveles en sangre de alrededor de 30-34 ng / mL.

Los autores escriben que esta observación no es sorprendente, considerando la relación ya bien conocida entre el riesgo de patógenos virales, incluido el virus de la influenza, y el estado de vitamina D.

Fuente de prevención económica 

Con base en sus hallazgos, los científicos concluyen que existe una fuerte relación inversa entre los niveles circulantes de vitamina D en la sangre y la positividad del SARS-CoV-2 y fomentan una mayor investigación del potencial de este micronutriente esencial.

Si resulta que de hecho existe una relación causal, la complementación con vitamina D podría presentar un método económico y fácilmente disponible para prevenir infecciones, especialmente entre aquellos con deficiencia de vitamina D.

Ayuda a evitar que el sistema inmunológico reaccione de forma exagerada 

Entre el sistema inmunológico y el virus, la vitamina D tiene varias funciones. El nutriente apoya el sistema inmunológico y lo ayuda a combatir los patógenos, lo cual es importante para combatir la amenaza potencial de una infección.

Lo que es más, sin embargo, es que la vitamina D también ayuda a regular la reacción inmunológica, evitando así la tormenta de citoquinas que se ha visto que resulta en hiperinflamación. Es este fenómeno el que causa la reacción exagerada potencialmente fatal, que ataca el tejido pulmonar sano y puede tener un impacto devastador.

16 Abr

Vitamina D y sistema inmunitario

Vitamina D y sistema inmunitario. La vitamina D presenta un efecto hormonal más allá de su función como regulador del metabolismo óseo, y poco a poco se ha ido concediendo a la vitamina D un papel relevante en la fisiología humana en general.

Numerosos estudios se han realizado a lo largo de los años para poner en evidencia esas acciones extraóseas, entre ellas su acción en el sistema inmunitario.1

LA VITAMINA D JUEGA UN PAPEL FUNDAMENTAL EN LA MODULACIÓN DEL SISTEMA INMUNE Y EN LA REDUCCIÓN DE LA INFLAMACIÓN.2

Los receptores VDR se han encontrado en más de 30 tejidos diferentes, incluyendo el corazón, el intestino, el hígado, los riñones, los pulmones, y distintas células del sistema inmunitario, tanto en el timo como en los linfocitos T y B de la medula ósea.2

Un gran número de genes relacionados con la inmunidad están regulados por la vitamina D1. 15 genes han sido identificados como importantes mediadores en la acción de la vitamina D en la inmunidad, tanto adaptativa como innata.3 La vitamina D a través de sus receptores VDR mejora los efectos antimicrobianos de los macrófagos y los monocitos, así como la quimiotaxis y la capacidad fagocitaria de estas células. Además, la vitamina D regula la diferenciación y proliferación de los linfocitos T y B.1 Este aumento refuerza el sistema inmunitario.

EL ROL DE LA VITAMINA D EN LA REDUCCIÓN DEL RIESGO DE INFECCIONES DEL TRACTO RESPIRATORIO ES DE SOBRA CONOCIDO.4

Diversos estudios han hallado niveles bajos de vitamina D en pacientes con enfermedades infecciosas respiratorias, y otros evidencian una más rápida recuperación en pacientes con tuberculosis a los que se les administran suplementos de vitamina D, más efectivos cuanto menores son los niveles de 25-hidroxicolecalciferol en sangre. La deficiencia de vitamina D contribuye a la gravedad del síndrome de dificultad respiratoria aguda.4

A través de varios mecanismos, la vitamina D puede reducir el riesgo de infecciones. Estos mecanismos incluyen catelicidinas y defensinas que pueden disminuir la velocidad de replicación viral y reducir las concentraciones de citoquinas proinflamatorias que favorecen las inflamación que daña el tejido pulmonar, conduciendo a la neumonía. Asimismo, incrementan la concentración de citoquinas antiinflamatorias.4

De todos modos, debido a que estos datos son limitados, se deben realizar ensayos controlados aleatorios y estudios de gran población para evaluar estas recomendaciones.4

BIBLIOGRAFÍA

  1. Gómez de Tejada Romero M.J. Acciones extraóseas de la vitamina D Revista de Osteoporosis y Metabolismo Mineral vol.6 supl.1 Madrid mar. 2014 
  2. Chesney RW. Vitamin D and The Magic Mountain: the anti-infectious role of the vitamin. J Pediatr. 2010;156(5):698-703. doi:10.1016/j.jpeds.2010.02.002 
  3. Oona Koivisto , Andrea Hanel and Carsten Carlberg * Key Vitamin D Target Genes with Functions in the Immune System. Nutrients 2020, 12, 1140; 19 April 2020 
  4. W.B. Grant, H. Lahore, S.L. McDonnell , C.A. Baggerly, C.B. French, J.L. Alianoand H.P. Bhattoa. Evidence that Vitamin D Supplementation Could Reduce Risk of Influenza and COVID-19 Infections and Deaths. Nutrients 2020, 12, 988, 2 April 2020. 
  5. M Varsavskya, P Rozas, A Becerra, I Luque, JM Quesada, V Ávila et al. en representación del Grupo de Trabajo de Osteoporosis y Metabolismo Mineral de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición. 

DOCUMENTO DE CONSENSO. Recomendaciones de vitamina D para la población general. Endocrinol Diabetes Nutr. 2017;64(S1):7-14

15 Abr

Vitamina D y Diabetes

Vitamina D y Diabetes. La vitamina D presenta un efecto hormonal más allá de su función como regulador del metabolismo óseo, y poco a poco se ha ido concediendo a la vitamina D un papel relevante en la fisiología humana en general.1

Si bien las funciones endocrinas de la vitamina D relacionadas con el metabolismo óseo y la homeostasis de iones minerales se han estudiado ampliamente, la evidencia epidemiológica sólida también sugiere una estrecha asociación entre la deficiencia de vitamina D y la mayoría de los factores de riesgo cardiovascular, como la edad, la HTA, la diabetes y la hipertrigliceridemia.2

Existe una evidencia creciente que relaciona la deficiencia de vitamina D y la predisposición a desarrollar diabetes mellitus tipo 1 y 2 así como la evolución de ambas enfermedades.3

La vitamina D ejerce varios efectos antidiabéticos. El VDR (Vitamin D Receptor) está expresado en las células betapancreáticas, ya que la vitamina D estimula la secreción de insulina. Diversos estudios han demostrado que los suplementos de vitamina D llevan a una mejora de la sensibilidad a la insulina, mediada, por ejemplo, por un incremento en la producción de los receptores insulínicos, y modula la inflamación, la cual se piensa que juega también un papel en la diabetes tipo 2.1

El estudio NHANES 2003-2006 en población de EE. UU. evaluó a 9.773 adultos mayores de 18 años, y mostró una asociación entre concentraciones de vitamina D, homeostasis de la glucosa y evolución de la diabetes. Así, pudo comprobarse una relación inversa entre los valores de hemoglobina glucosilada (HbA1c) y las concentraciones de 25OHD en personas entre 35 y 74 años sin historia conocida de diabetes.4

Estudios de intervención con suplementos de vitamina D han señalado un efecto favorable sobre la tolerancia a la glucosa y la resistencia a la insulina en humanos. En un metaanálisis reciente, Pittas et al. revisan el impacto de la vitamina D y el calcio sobre el control glucémico en pacientes con diabetes tipo 2. Sus resultados muestran que la insuficiencia de vitamina D puede dificultar el control glucémico y que la suplementación con ambos nutrientes puede ser necesaria para optimizar el control metabólico. Estos datos son consistentes con los obtenidos en estudios realizados en modelos animales. Entre los mecanismos biológicos sugeridos se encuentran la normalización del flujo de calcio transmembrana, necesario para la secreción de insulina, y el aumento en la expresión del receptor de insulina.4

Muchos estudios demuestran una mayor incidencia y prevalencia de diabetes mellitus tipo 1 con un estado deprimido de vitamina D.2 Respecto este tipo de diabetes, un metaanálisis realizado a partir de estudios observacionales concluyó que los suplementos con vitamina D en edades tempranas podrían ofrecer protección contra el desarrollo de diabetes tipo 1. Sin embargo, otros autores no encuentran este efecto protector de la vitamina D sobre los sujetos con diabetes de tipo 1 de inicio reciente, por lo que se precisan más estudios que ayuden a dilucidar si la vitamina D puede ejercer un beneficio añadido en el tratamiento de estos pacientes.1

Los pacientes con diabetes y enfermedad renal crónica tienen tasas elevadas de deficiencia de vitamina D. La vitamina D también interacciona con vías metabólicas implicadas en el desarrollo y progresión de las complicaciones propias de la diabetes, en particular la nefropatía. Entre las relaciones más destacables se encuentran las que afectan al sistema renina-angiotensina-aldosterona (SRAA), el proceso inflamatorio y la albuminuria. La vitamina D es un regulador negativo del SRAA como se ha demostrado en modelos animales que no expresan el receptor de vitamina D. En un modelo de enfermedad renal crónica, un análogo de vitamina D fue capaz de reducir la expresión renal de renina, el receptor de renina, el angiotensinógeno y el receptor de angiotensina tipo 1. La vitamina D también inhibe la enzima convertidora del factor de necrosis tumoral α (TACE) que regula la enzima convertidora de angiotensina 2 (ACE2), la principal enzima que metaboliza a la angiotensina 2 en el túbulo proximal. La diabetes está asociada con una expresión reducida de ACE2. Por lo tanto, la inhibición de TACE podría mejorar el balance del SRAA en el riñón y podría tener efectos protectores renales añadidos por la inhibición, dependiente de TACE, de otros mediadores patogénicos.4

Sin embargo, las discrepancias en la evidencia clínica y experimental ponen de manifiesto las lagunas de conocimiento al determinar la relación entre el metabolismo de la vitamina D y el control glucémico. Si bien varios ensayos clínicos más pequeños y no aleatorios muestran mejoras prometedoras en el control glucémico con suplementación de vitamina D, una declaración reciente de la Endocrine Society enfatizó la falta de evidencia sólida que respalda los beneficios de la terapia con vitamina D en la diabetes mellitus, con lo que hay que seguir investigando.2

LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE ENDOCRINOLOGÍA Y NUTRICIÓN (SEEN), RECOMIENDA MANTENER CONCENTRACIONES SÉRICAS DE 25OHD ENTRE 30 Y 50 NG/ML (75-125 NMOL/L) PARA CONSEGUIR LOS BENEFICIOS DE SALUD QUE APORTA LA VITAMINA D.5

BIBLIOGRAFÍA

  1. Gómez de Tejada Romero M.J. Acciones extraóseas de la vitamina D Revista de Osteoporosis y Metabolismo Mineral vol. 6 supl.1 Madrid mar. 2014 
  2. Al Mheid I, Patel RS, Tangpricha V, Quyyumi AA. Vitamin D and cardiovascular disease: is the evidence solid?. Eur Heart J. 2013;34(48):3691-3698. 
  3. Katharina Kienreich, Andreas Tomaschitz, Nicolas Verheyen, Thomas Pieber, Martin Gaksch , Martin R. Grübler and Stefan Pilz. Vitamin D and Cardiovascular Disease. Nutrients 2013, 5, 3005-3021. 
  4. D. Steban Jódar-Gimeno, M.Muñoz-Torre. Sistema hormonal D y diabetes mellitus: lecciones de los activadores selectivos del receptor de vitamina D. Endocrinol. Nutr. 2013;60(2):87-95. 
  5. M Varsavskya, P Rozas, A Becerra, I Luque, JM Quesada, V Ávila et al. en representación del Grupo de Trabajo de Osteoporosis y Metabolismo Mineral de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición. 

DOCUMENTO DE CONSENSO. Recomendaciones de vitamina D para la población general. Endocrinol Diabetes Nutr. 2017;64(S1):7-14

25 Mar

¿Qué es la autofagia?

La industria de la salud y el bienestar tiene una nueva «última moda»: la autofagia, un proceso regenerativo de nuestro cuerpo, científicamente reconocido, que algunos gurús de la belleza vinculan ahora con la pérdida de peso, la longevidad y una apariencia más joven.

La autofagia es un mecanismo natural de regeneración que ocurre en nuestro cuerpo a nivel celular. Reduce la probabilidad de contraer ciertas enfermedades y prolonga la esperanza de vida. 

En 2016 el científico japonés Yoshinori Ohsumi ganó el premio Nobel por su investigación sobre los mecanismos de la autofagia, un proceso todavía poco estudiado. 

Su progreso contribuyó a un mayor entendimiento sobre enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson o la demencia.

¿Cual es la función de la autofagia?

El proceso de la autofagia fue identificado por primera vez en 1960, pero su importancia fundamental solo fue reconocida tras del trabajo de investigación de Ohsumi durante la década de 1990.

La palabra, derivada del griego, hace referencia a la idea de «comerse a uno mismo», que sería el mecanismo por el que las células de nuestro cuerpo se degradan y reciclan sus propios componentes.

Ese proceso provee a nuestro cuerpo de combustible para generar energía y le da los «bloques de construcción básicos» necesarios para la renovación celular. 

Así, las células usan la autofagia para deshacerse de proteínas dañadas y de orgánulos o organelos, que son las distintas estructuras contenidas en el citoplasma de una célula. 

Y lo hacen mediante una especie de sacos de reciclaje llamados lisosomas.

​Por ejemplo, después de una infección mediante el proceso de la autofagia podemos destrozar los virus y bacterias. 

Desde el reconocimiento a las investigaciones de Ohsumi, tanto la industria farmacéutica como el mundo académico se han lanzado en una búsqueda de fármacos que puedan estimular ese proceso natural de regeneración. 

Ahora, los expertos y seudoexpertos en dieta y bienestar también se han subido al tren de la autofagia, diciendo que el proceso se puede inducir de manera natural a través del ayuno, el ejercicio de alta intensidad y la restricción de los hidratos de carbono.

Beneficios observados en ratones

«Ciertamente, la experiencia a raíz de los experimentos con ratones sugiere que podría ser así«, le dijo a la BBC el doctor David Rubinsztein, profesor de neurogenética molecular de la universidad de Cambridge y miembro del Instituto de Investigación de la Demencia de Reino Unido.

«Hay estudios en los que han encendido el proceso utilizando herramientas genéticas, o fármacos o el ayuno, y en esos casos los animales tienden a vivir más tiempo y a estar, en términos generales, más en forma», dijo.

Sin embargo, apuntó el experto, todavía no se sabe cómo se podría trasladar eso al ser humano. 

«Por ejemplo, en los ratones, tú ves los efectos del ayuno sobre el cerebro en 24 horas, y en algunas partes de su cuerpo, como en el hígado, mucho más rápido. Pero incluso cuando sabemos que el ayuno es beneficioso, no sabemos cuánto exactamente necesitarían ayunar los humanos para ver esos beneficios», afirmó Rubinsztein. 

Aún así, ayunar sí estimula la autofagia, añadió, y los beneficios de ese proceso natural de regeneración han sido demostrados por otros estudios. 

«También parece ser beneficioso en el contexto del control de una infección y de la protección frente a una inflamación excesiva». 

Ahora, varios libros nuevos sobre estilo de vida dicen que el proceso puede ser «activado» o «encendido» haciendo cambios en nuestra dieta y en nuestros hábitos diarios, por ejemplo ayunando, algo que ya se popularizó con ciertas dietas como la conocida como Dieta Rápida o la dieta 5:2.

«No hace daño»

Uno de esos libros nuevos es el titulado Glow 15 (que significa Brilla 15), de Naomi Whittel, una autodenominada «exploradora del bienestar». 

Ella propone un programa de 15 días que incluye ayunos de 16 horas tres veces a la semana, reducción de la ingesta de proteínas un día, comiendo hidratos de carbono a última hora de la jornada y haciendo periodos de ejercicio de gran intensidad.

Según Whittel, ella observó varios beneficios después de probar su programa con voluntarios en la universidad Jacksonville de Florida.

«Algunas personas perdieron peso, hasta 3,1 kg en 15 días. Otros notaron una reducción de sus líneas de expresión, o vieron cambios en su presión sanguínea y mejorías en su masa muscular magra», dijo. 

Según el doctor Rubinsztein, ninguna de esas recomendaciones en el estilo de vida te va a hacer daño. 

«Y si tienes estilos de vida poco saludables, si siempre estás comiendo entre horas o consumes comida basura, entonces no tendrás oportunidad de hacer esto durante un ayuno», añadió. 

Protección frente a enfermedades degenerativas

Claramente, ayunar demasiado no es un buena idea y cualquiera que quiera hacer grandes cambios en su dieta o estilo de vida debe consultarlos antes con su médico.

El doctor Rubinsztein es optimista sobre el futuro de la autofagia para tratar enfermedades. 

Su laboratorio descubrió que las proteínas forman «marañas» en las células nerviosas de las personas que tienen males como el Alzheimer o el Parkinson. 

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«Descubrimos que si activas la autofagia el cuerpo puede deshacerse rápidamente de esas proteínas y eso protege contra enfermedades neurodegenerativas como el Huntington, el Parkinson y distintas formas de demencia», dijo el especialista.

25 Sep

4 Beneficios del ayuno para el cerebro

Beneficios del ayuno, cuando hablamos de ayuno intermitente o semiayuno, los beneficios físicos como la pérdida de grasa corporal, la sensación de ligereza o la piel más hidratada parecen bastante evidentes y es fácil identificar cuándo una dieta está funcionando. Sin embargo, existen otro tipo de efectos muy potentes del ayuno en nuestro cuerpo, concretamente, en el cerebro, que merece la pena tener en cuenta.

Así como nuestra alimentación afecta a nuestras emociones, los períodos de ayuno han demostrado tener características protectoras y terapéuticas para nuestro cerebro. Porque para el cerebro, ayunar es como hacer ejercicio y eso explica que cuando hacemos dietas de ayuno notemos una mayor claridad mental y mejor concentración.

El doctor Mark Mattson, que se ha dedicado a fondo a investigar el área de mecanismos celulares y moleculares relacionados con y desórdenes neurodegenerativos como el Parkinson y Alzheimer, quiso comprobar los efectos del ayuno en el cerebro y terminó señalando que ayunar representa un desafío para el cerebro, lo cual produce un estrés que el cerebro resuelve adaptando sus respuestas y esto le entrena y le ayuda a lidiar mejor con el riesgo de padecer enfermedades y problemas de salud. Justo lo mismo que sucede con nuestros músculos cuando practicamos ejercicio. Dicho de manera sencilla: el ayuno es un entrenamiento fitness para el cerebro.

Estos son algunos de los beneficios del ayuno intermitente para el cerebro que señala Mattson:

Beneficios del ayuno:

Incrementa la autofagia neuronal

Dicho así, da hasta miedo, pero lo que significa es, básicamente, que las células se auto reciclan, se deshacen de los deshechos y se reparan a sí mismas. Este proceso es fundamental para el buen funcionamiento de nuestro cerebro y así lo han demostrado varios estudios científicos. Por lo visto, si no se produce la autofagia neuronal, el cerebro se puede ir degenerando progresivamente y también se pueden producir desajustes en el metabolismo.

Nuestros hábitos de vida y de alimentación tienden a provocar estrés oxidativo en nuestro cerebro. La alimentación suele ser una gran responsable de la fatiga mental y por eso al reducir los niveles de insulina o glucosa es lógico que el cerebro se despeje y funcione mucho mejor.

El ayuno mejora los niveles de Factor Neurotrófico Derivado del Cerebro (BDNF).

El BDNF es una proteína que interactúa con las neuronas en el hipocampo, córtex y prosencéfalo (las partes del cerebro que regulan la memoria, el aprendizaje, y la función cognitiva, características únicas en los humanos).

Cuando los niveles de BDFN son bajos, el cerebro es más propenso a la aparición de Alzheimer y depresión, mientras que cuando es al revés, los niveles aumentan, lo cual previene la muerte neuronal, el deterioro cognitivo y la pérdida de memoria, según demuestran varios estudios con animales. Es por ello que al ayunar podemos observar un mejor rendimiento de nuestro cerebro.

El ayuno se convierte en una fuente de energía

A lo largo del día consumimos energía para realizar todas las actividades tanto físicas como mentales. Para ello, el cerebro suele recurrir a la glucosa como combustible. Con el ayuno, se ve obligado a producir energía utilizando las cetonas que fabrica el hígado, por lo que él mismo acaba siendo productor de energía independiente.

El ayuno rejuvenece el cerebro

Después de los 20 años, nuestra capacidad para producir la hormona GDF11, responsable de controlar la inflamación y el envejecimiento celular, disminuye. A partir de entonces, la única manera de reactivarla y segregarla de manera natural es mediante la interacción social, el deporte y la restricción calórica.

El ayuno estimula la secreción de hormonas con efecto rejuvenecedor, así que no es de extrañar que las personas que lo practican de manera regular acaben teniendo no solo una piel más joven, sino que también mantengan la agilidad mental de años atrás.

10 Ago

El ayuno y sus beneficios para la salud

Cada vez hay más estudios científicos que prueban cómo el ayuno controlado mejora o cura enfermedades. En Alemania o Suiza, los médicos lo prescriben

Mucha gente desconoce que ayunar, siempre de una forma controlada o bajo supervisión médica, puede ser beneficioso para la salud. Cada vez hay más estudios y experiencias clínicas que corroboran los aspectos positivos que tiene no tomar alimentos sólidos con fines terapéuticos, y más aún si ese ayuno va acompañado de ejercicio físico. Es un procedimiento poco conocido aún, aunque hay países como Alemania, Francia, Suiza o Austria, en los que los médicos llegan a prescribir el ayuno como método de curación en lugar de los medicamentos. En España son pocos los profesionales que lo utilizan como terapia, más allá de casos concretos como las clínicas Büchinger de ayuno terapéutico y medicina integrativa.

El ayuno consiste en ingerir una cantidad máxima de entre 280 y 300 calorías diarias, tomando únicamente líquidos como agua, zumos, infusiones o caldos de verduras. En esa situación, el cuerpo humano empieza a consumir sus reservas y a vivir de ellas. El médico Pablo Saz Peiró asegura que es importante observar a cada persona concreta y su situación específica. “Mientras la gente tiene reservas, su estado de salud, su inmunidad y su fuerza se mantienen en buen equilibrio. Pero cuando se acaban esas reservas y seguimos con el ayuno, el desequilibrio en el cuerpo es total. Ahí pasamos a perder inmunidad, a estar enfermos como consecuencia del hambre, y podría haber alteraciones en algunos órganos del cuerpo, como el hígado o los riñones”.

Por esa razón, el tiempo que hay que mantener un ayuno depende principalmente de las reservas. Los periodos varían entre los ayunos cortos de uno a tres días, en los que apenas se queman calorías de reserva, hasta ayunos muy largos, llevados a cabo por personas con graves problemas de obesidad, que han llegado a durar más de 300 días.

Bueno para casi todo

En un análisis realizado por el doctor Pablo Saz Peiró y por Shila Saz Tejero para la Universidad de Zaragoza sobre las indicaciones terapéuticas del ayuno, se recuerda que el ayuno voluntario con la restricción de la ingesta de alimentos sólidos se practica en todo el mundo por motivos tradicionales, culturales o religiosos. Ahí están, por ejemplo, el ayuno católico en Cuaresma o el que se realiza durante el mes del Ramadán en el mundo musulmán. Sin embargo, en las últimas décadas, se ha hecho más popular como método de prevención o como estilo de vida saludable. Pablo Saz dice que “la reacción del cuerpo mientras está viviendo de las reservas y siempre que se disponga de ellas, es una reacción de reequilibrio, que reajusta muchos sistemas”.

Se ha constatado su eficacia en el tratamiento de enfermedades reumáticas, dolor crónico, hipertensión, enfermedades inflamatorias y degenerativas crónicas, o incluso como complemento para paliar los efectos de la quimioterapia en los procesos contra el cáncer. Sin embargo, es importante recalcar que para que el ayuno sea efectivo, debe ser voluntario. “El paciente debe entenderlo y debe aceptarlo”, asegura el doctor Saz. “El ayuno no se puede imponer como medicación a ningún paciente, sino que el paciente debe comprender el mecanismo, asimilarlo y tener voluntad y capacidad de aplicarlo. Es como el ejercicio físico, que yo, como médico, lo puedo recomendar, pero luego es el paciente el que debe hacerlo”. Por lo tanto, la voluntariedad es el primer requisito imprescindible para llevar a cabo un ayuno terapéutico.

Las contraindicaciones del ayuno

Lanzarse al ayuno de buenas a primeras tiene sus riesgos siempre que no se disponga de toda la información necesaria para iniciar el proceso, y siempre que no se tenga conciencia de lo que significa y lo que supone una medida, en cierto modo, drástica al principio. “La principal contraindicación para empezar un ayuno es que no haya reservas en el cuerpo”, advierte Pablo Saz. “Hace años también se consideraban contraindicaciones las insuficiencias hepáticas, renales o cardiacas. Hoy en día, algunos de estos criterios se están modificando y han pasado de estar contraindicado a ponerse entre interrogantes tras comprobarse que ha habido casos en los que ha sido positivo también para algunas de esas insuficiencias. Un ejemplo: hay estudios que señalan que el ayuno tiene un efecto digitálico en el corazón, es decir, que da potencia al corazón”.

El paciente que inicie un ayuno debe controlar sus propios límites. Si en algún momento surge algún malestar, debe detenerse, ingerir algún alimento sólido como una fruta y volver a intentarlo más tarde. “Tiene que saber dónde parar y también conocer sus pequeñas reacciones. Debe entender el proceso, y su cabeza debe funcionar muy bien en ese sentido. La persona que ayuna tiene que tomar sensibilidad, entender el mecanismo del ayuno y las reacciones que va a experimentar su propio cuerpo» para no asustarse, apunta Saz-Peiró.

Por ejemplo, cuando se empieza a vivir de las reservas del cuerpo, este expulsa acetona, por lo que aparecerá ese olor característico. Se pueden llegar a sentir náuseas, dolor de cabeza o irritabilidad, síntomas pasajeros que desaparecen al poco tiempo. Hay quienes, al experimentar estas u otras consecuencias del ayuno, se preocupan y lo dejan.

Los beneficios de un ayuno terapéutico bien llevado y controlado no se limitan exclusivamente al ámbito de la salud. Se trata de un procedimiento simple y barato, que podría ahorrar mucho dinero público en camas de hospital y en tratamientos médicos más o menos costosos. El doctor Pablo Saz asegura que “se gasta mucho dinero en algunas de las enfermedades que se resolverían con el ayuno de manera económica. Michalsen, uno de los mayores investigadores del ayuno, dice que si las enfermedades que él resuelve con el ayuno las curase un solo medicamento, sería multimillonario. Porque tendría una publicidad asombrosa y unas ganancias enormes. El problema es que el ayuno no es una patente de la industria farmacéutica”.